Sospechas de roya en zonas sojeras de Tucumán

Las muestras están siendo evaluadas por la EEAOC.

30 Abril 2004
Durante el relevamiento realizado entre el 19 y el 26 abril pasados, el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo (Sinavimo) del Senasa, sobre el área cultivada con soja en los departamentos tucumanos de Cruz Alta, Burruyacu y La Cocha, se detectaron síntomas similares a los de la "roya de la soja". Esto también se observó en plantaciones de todo el NOA, desde Ballivian (Tartagal-Salta) hasta la Invernada (Tucumán). "Dichas muestras están siendo evaluadas en la EEAOC y la semana próxima tendremos los resultados finales para comprobar si lo encontrado corresponde a daños por roya", informó a LA GACETA Rural, Daniel Ploper, director técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres. "Lo observado va desde síntomas altamente sospechosos en algunas regiones, o bien medianamente sospechosos, como se detectó en la zona Este de Salta, en las localidades de Tolloche, Quebrachales y las Lajitas", explicó el experto. "Queremos decirles a los productores que esta enfermedad no se transmite por semilla ni con las harinas, como dicen algunos. Es una enfermedad que no reviste problemas cuarentenarios", aclaró Ploper.
La superficie sembrada con soja es un record histórico

Según la Secretaría de Agricultura de la Nación, la superficie sembrada con soja en la presente campaña llegará a los 14,2 millones de hectáreas, lo que constituye la mayor superficie sembrada en la historia del país, con esta oleaginosa. La concreción de esta área se debe a que se produjeron fuertes incrementos de siembra en zonas marginales, tales como el sur del área pampeana y el norte del país.
La mayor estimación de este mes respecto de marzo (+1%) se debe a una gran cantidad de zonas que se incorporaron con siembras tardías de primera y de segunda. De esta forma, el total nacional cultivado con soja crece un 12,9% respecto al ciclo agrícola precedente.
El reemplazo de áreas que originalmente estaban destinadas al maíz y al girasol y que por falta de lluvias no se pudieron sembrar, explica en parte esta suba. Durante el ciclo, el clima resultó dispar entre las distintas regiónes; las lluvias fueron heterogéneas, lo que ocasiona una gran variabilidad en los distintos ámbitos, con productividades de difícil cuantificación.
Las zonas más adelantadas en la recolección (centro-sur de Santa Fe, Entre Ríos y centro de Córdoba) presentan rindes muy inferiores a los registrados en el año anterior. La sequía de verano impactó altamente en las productividades, sobre todo en los cultivos de segunda implantación. En la zona núcleo, los lotes de soja de primera recogidos presentan rendimientos algo superiores a los 30 qq/ha, pero las menores precipitaciones en el período estival impactaron negativamente sobre el rendimiento y la producción en la soja de segunda, que no sobrepasa, en los mejores casos, los 20 qq/ha.
También en el Chaco y en Tucumán las precipitaciones resultaron insuficientes, por lo que no se esperan buenos resultados para estas regiónes. Las lluvias de los últimos días tuvieron un efecto perjudicial, ya que impidieron levantar algunos lotes de primera, produjeron desgrane y la acercaron a las de segunda en el desarrollo.En algunos casos superpondrán las épocas de recolección, con los problemas logísticos que eso acarrea, como falta de equipos cosechadores y de transporte de grano. De suceder esto, se aumentará la posibilidad de que se incremente el abandono de una superficie cultivada cercana al 3% del total nacional, algo superior a lo perdido históricamente.

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