21 Mayo 2004
Esta semana comenzaron las siembras de trigo en el extremo sur de Buenos Aires, en Entre Ríos, en Tucumán y en la provincia de Salta. Los primeros reportes indican un aumento del área implantada, como consecuencia, entre otras cosas, del buen resultado obtenido en los rendimientos durante la campaña pasada y en la necesidad de mantener la secuencia de las rotaciones.
El sudeste de Buenos Aires (un área que abarca desde Coronel Dorrego hasta Mar Chiquita hacia el este y hasta Azul en el norte), que contribuye con aproximadamente el 27% de la siembra local, podría aumentar el área cultivada en un 8%, es decir 120.000 hectáreas adicionales a las de la campaña anterior.
En la región comprendida por el sudoeste bonaerense y el centro sur de La Pampa, la extensión cultivada podría crecer un 10%, 170.000 más que las implantadas en 2003. Esta zona aporta el 22,6% al total nacional. Los datos proporcionados elevarían la proyección de siembra nacional para esta campaña a 6,12 millones de hectáreas. Sin embargo, no se percibe claramente la intención de siembra en el centro norte de la región triguera.
Los pequeños y medianos productores argentinos dudan entre el cereal o una soja de primera, pensando también en el maíz, de buenos resultados en la temporada que termina.
La experiencia de los años anteriores húmedos en los que el trigo disminuyó los rendimientos por las enfermedades pesa en la decisión del sector. En la actualidad, las reservas de humedad son más que suficientes en Santa Fe, Entre Ríos, la porción oriental de Córdoba y en el centro y norte de Buenos Aires y en Tucumán.
Por las consideraciones expuestas, la proyección de siembra nacional se ubicó en 6,1 millones de ha, un 4,6% más a la del ciclo anterior de 5,8 millones.
El sudeste de Buenos Aires (un área que abarca desde Coronel Dorrego hasta Mar Chiquita hacia el este y hasta Azul en el norte), que contribuye con aproximadamente el 27% de la siembra local, podría aumentar el área cultivada en un 8%, es decir 120.000 hectáreas adicionales a las de la campaña anterior.
En la región comprendida por el sudoeste bonaerense y el centro sur de La Pampa, la extensión cultivada podría crecer un 10%, 170.000 más que las implantadas en 2003. Esta zona aporta el 22,6% al total nacional. Los datos proporcionados elevarían la proyección de siembra nacional para esta campaña a 6,12 millones de hectáreas. Sin embargo, no se percibe claramente la intención de siembra en el centro norte de la región triguera.
Los pequeños y medianos productores argentinos dudan entre el cereal o una soja de primera, pensando también en el maíz, de buenos resultados en la temporada que termina.
La experiencia de los años anteriores húmedos en los que el trigo disminuyó los rendimientos por las enfermedades pesa en la decisión del sector. En la actualidad, las reservas de humedad son más que suficientes en Santa Fe, Entre Ríos, la porción oriental de Córdoba y en el centro y norte de Buenos Aires y en Tucumán.
Por las consideraciones expuestas, la proyección de siembra nacional se ubicó en 6,1 millones de ha, un 4,6% más a la del ciclo anterior de 5,8 millones.
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