08 Octubre 2004
Los agroquímicos deben utilizarse con responsabilidad
En la provincia rigue una ley que todos los productores deben cumplir. El manejo de grandes cantidades de productos químicos en la agricultura de Tucumán, demanda que los hombres de campo realicen una correcta y eficiente aplicación de esos insumos para evitar daños al medio ambiente.
La incorrecta aplicación de productos fitosanitarios puede generar numerosas pérdidas al productor, ya que el producto mal dispuesto no cumple las funciones para el cual ha sido utilizado -al no llegar a destino-, o bien porque vaya a otro sitio provocando perjuicios a los productores vecinos.
Las recomendaciones sobre un buen uso y manejo de los agroquímicos fueron detalladas por técnicos especializados en la edición pasada de este Suplemento Rural, donde se abordaron temas relacionados con un correcto uso. Los productores deben tenerlas en cuenta para que la aplicación sea lo más eficaz posible.
Las palabras "Buen Uso", que en varias oportunidades utilizamos los técnicos, productores y comercializadores, tienen su razón de ser y, como tal, todas las personas vinculadas a las aplicaciones de productos fitosanitarios deben tenerlas siempre presentes.
La mala aplicación de los agroquímicos puede representar un peligro para diferentes cultivos que se encuentran aledaños al lote donde se va a aplicar, por lo que es necesario actuar con cautela y aplicar cumpliendo todos los requisitos básicos, para evitar derivas que afecten cultivos de vecinos y plantas o montes naturales aledaños.
De acuerdo al ingrediente activo y la formulación del producto a utilizar en los cultivos de soja, por ejemplo, próximos a la época de siembra, se pueden afectar cultivos aledaños de hortalizas, algodón, caña de azúcar, maíz, sorgo y porotos, además de la flora natural e insectos benéficos, sumando también a los cursos naturales de agua y a los animales domésticos de la zona.
En la provincia de Tucumán se sembraron en los últimos años alrededor de 200.000 hectáreas de soja, 36.000 de maíz, tiene plantadas unas 220.000 de caña de azúcar y alrededor de 36.000 con cítricos, a lo que deben sumarse las tierras utilizadas con poroto, tabaco, papa, frutilla y demás hortalizas que se cultivan.
Esto da una idea del alto volumen de agroquímicos utilizados durante el año, por lo que es fundamental que los responsables del uso y manipuleo de estos productos lo realicen como corresponde, buscando el control más eficiente de las plagas y enfermedades y evitando el daño a otros cultivos o montes naturales o evitando la contaminación del medio ambiente.
Controles
Es por ello necesario verificar las condiciones climáticas reinantes, que deben ser las correctas para evitar accidentes con derivas de productos, como así también verificar el perfecto funcionamiento de las pulverizadoras, de tal manera de colocar el líquido asperjado en el lugar justo y en el momento preciso, y tener el correcto asesoramiento técnico para evitar daños mayores y posibles causas judiciales por daños y perjuicios.
Los productos fitosanitarios como insecticidas, herbicidas, funguicidas, fertilizantes deben ser transportados, depositados, manejados, aplicados y desechados de manera correcta para evitar daños a cultivos vecinos y al medio ambiente circundante.
Es por ello que instituciones como la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, el INTA y la Dirección de Agricultura de la provincia están en permanente contacto con el productor, y el agricultor debe hacerlo, ya sea a través de cursos de capacitación sobre aplicaciones de fitoterápicos o a través de publicaciones especiales sobre el buen uso de agroquímicos.Además, cuentan con el personal técnico capacitado para colaborar con el productor, para evacuar todas las dudas que ellos posean y poder, así, realizar una efectiva aplicación de los agroquímicos.
Sugerencias
Por ello, se pueden señalar algunas recomendaciones muy adecuadas para tener en cuenta para realizar un uso correcto de los agroquímicos:
a) Definir específicamente el objetivo del control químico.
b) Usar sólo productos necesarios en las dosis recomendadas por el fabricante, el técnico y las Estaciones Experimentales.
c) No realizar mezclas de productos innecesarios y desconocidos.
d) Procurar que las gotas del producto lleguen al blanco.
e) No aplicar con temperatura ambiente mayor a los 30ºC y con humedad relativa inferior al 50%.
f) No aplicar con vientos superiores a los 10 km/h.
g) Antes de aplicar, considerar el entorno que lo rodea y recién decidir sobre el modo de aplicación a utilizar.
h) La Ley de Agroquímicos que se encuentra en uso en la provincia debe ser cuidadosamente aplicada, para que los productos fitosanitarios sean usados correctamente.
Solo el uso apropiado de estos productos y el adecuado y oportuno asesoramiento técnico, posibilitará que podamos controlar convenientemente malezas, insectos, enfermedades o cualquier organismo nocivo que afecte a nuestros cultivos, de tal manera que no seamos responsables directos de los daños que podamos originar al medio ambiente que nos rodea.
Las recomendaciones sobre un buen uso y manejo de los agroquímicos fueron detalladas por técnicos especializados en la edición pasada de este Suplemento Rural, donde se abordaron temas relacionados con un correcto uso. Los productores deben tenerlas en cuenta para que la aplicación sea lo más eficaz posible.
Las palabras "Buen Uso", que en varias oportunidades utilizamos los técnicos, productores y comercializadores, tienen su razón de ser y, como tal, todas las personas vinculadas a las aplicaciones de productos fitosanitarios deben tenerlas siempre presentes.
La mala aplicación de los agroquímicos puede representar un peligro para diferentes cultivos que se encuentran aledaños al lote donde se va a aplicar, por lo que es necesario actuar con cautela y aplicar cumpliendo todos los requisitos básicos, para evitar derivas que afecten cultivos de vecinos y plantas o montes naturales aledaños.
De acuerdo al ingrediente activo y la formulación del producto a utilizar en los cultivos de soja, por ejemplo, próximos a la época de siembra, se pueden afectar cultivos aledaños de hortalizas, algodón, caña de azúcar, maíz, sorgo y porotos, además de la flora natural e insectos benéficos, sumando también a los cursos naturales de agua y a los animales domésticos de la zona.
En la provincia de Tucumán se sembraron en los últimos años alrededor de 200.000 hectáreas de soja, 36.000 de maíz, tiene plantadas unas 220.000 de caña de azúcar y alrededor de 36.000 con cítricos, a lo que deben sumarse las tierras utilizadas con poroto, tabaco, papa, frutilla y demás hortalizas que se cultivan.
Esto da una idea del alto volumen de agroquímicos utilizados durante el año, por lo que es fundamental que los responsables del uso y manipuleo de estos productos lo realicen como corresponde, buscando el control más eficiente de las plagas y enfermedades y evitando el daño a otros cultivos o montes naturales o evitando la contaminación del medio ambiente.
Controles
Es por ello necesario verificar las condiciones climáticas reinantes, que deben ser las correctas para evitar accidentes con derivas de productos, como así también verificar el perfecto funcionamiento de las pulverizadoras, de tal manera de colocar el líquido asperjado en el lugar justo y en el momento preciso, y tener el correcto asesoramiento técnico para evitar daños mayores y posibles causas judiciales por daños y perjuicios.
Los productos fitosanitarios como insecticidas, herbicidas, funguicidas, fertilizantes deben ser transportados, depositados, manejados, aplicados y desechados de manera correcta para evitar daños a cultivos vecinos y al medio ambiente circundante.
Es por ello que instituciones como la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, el INTA y la Dirección de Agricultura de la provincia están en permanente contacto con el productor, y el agricultor debe hacerlo, ya sea a través de cursos de capacitación sobre aplicaciones de fitoterápicos o a través de publicaciones especiales sobre el buen uso de agroquímicos.Además, cuentan con el personal técnico capacitado para colaborar con el productor, para evacuar todas las dudas que ellos posean y poder, así, realizar una efectiva aplicación de los agroquímicos.
Sugerencias
Por ello, se pueden señalar algunas recomendaciones muy adecuadas para tener en cuenta para realizar un uso correcto de los agroquímicos:
a) Definir específicamente el objetivo del control químico.
b) Usar sólo productos necesarios en las dosis recomendadas por el fabricante, el técnico y las Estaciones Experimentales.
c) No realizar mezclas de productos innecesarios y desconocidos.
d) Procurar que las gotas del producto lleguen al blanco.
e) No aplicar con temperatura ambiente mayor a los 30ºC y con humedad relativa inferior al 50%.
f) No aplicar con vientos superiores a los 10 km/h.
g) Antes de aplicar, considerar el entorno que lo rodea y recién decidir sobre el modo de aplicación a utilizar.
h) La Ley de Agroquímicos que se encuentra en uso en la provincia debe ser cuidadosamente aplicada, para que los productos fitosanitarios sean usados correctamente.
Solo el uso apropiado de estos productos y el adecuado y oportuno asesoramiento técnico, posibilitará que podamos controlar convenientemente malezas, insectos, enfermedades o cualquier organismo nocivo que afecte a nuestros cultivos, de tal manera que no seamos responsables directos de los daños que podamos originar al medio ambiente que nos rodea.
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