En la Argentina se consumen por año unas 800 toneladas de ese producto. Estimando un precio de U$S 3 por kilogramo de bromuro, estamos hablando de un negocio de unos U$S 2,4 millones.
Los programas PROZONO y Tierra Sana están en marcha en nuestro país, a instancias del INTA y sus Estaciones Experimentales ubicadas en las provincias donde las producciones agropecuarios utilizan el bromuro.
El sector tabacalero es el que más avanzó en la eliminación del producto: alrededor del 65% de la superficie cubierta con tabaco en la Argentina reemplazó el bromuro por otras alternativas productivas, que varían entre los almácigos flotantes y el metansodio. Los tabacaleros tucumanos están dentro de ese promedio, pero los que sobresalen son los de Misiones: para la próxima campaña habrán eliminado completamente el producto, prohibiendo su uso y comercialización. Incluso, pondrán en marcha un programa de certificación de calidad que costará unos $ 180.000 al año (significará 0,40 centavos de peso por kilo), con lo que el tabaco misionero será el primero no contaminante en el mundo.
Pero el sector que viene más retrasado en reemplazar el fungicida es la frutilla. Los productores santafesinos ya están aplicando, en un 25% de su superficie sembrada, sustitutos del bromuro. Sin embargo, los frutilleros tucumanos ejercen una fuerte resistencia al cambio.
Los hombres de campo aducen que, por una parte, no tienen diálogo con las autoridades del agro, ni nacional ni provincial; y, por otra parte, que no fueron consultados a la hora de analizar alternativas productivas de reemplazo.
Por eso, tanto desde PROZONO como de Tierra Sana, convocaron a los frutilleros a aunar esfuerzos, a trabajar en los campos de producción y a encontrar las soluciones porque, aseguran, la eliminación del bromuro es un camino sin retorno.
"Hay que actuar antes de que el agua nos llegue al cuello", opinó un experto
El ingeniero Juan Carlos Zembo, coordinador nacional del Programa "Tierra Sana" que funciona en el INTA, dialogó desde Buenos Aires con el Suplemento Rural LA GACETA; sintetizó la evolución del programa de eliminación de bromuro de metilo. En Tucumán, la ingeniera Ana María Borquez (INTA Famaillá) coordina el programa.
Plantas ornamentales. Tiene un gran avance la sustitución del producto, tan rápido como en el tabaco. Utilizan "vapor de agua" (tecnología moderna). El sector muestra un grado de avance que le permitirá certificar calidad de plantas y calidad de ambiental, cuando logren eliminar por completo el bromuro.
Invernaderos. Venían avanzando muy bien, hasta que se produjo un fuerte aumento de la población de "nematodos", especialmente los nematodos de quiste, en invernaderos de tomate y pimiento en las zonas productoras del Gran Buenos Aires y Mar del Plata (tienen unas 2.000 hectáreas). Están trabajando con tecnologías complementarias para encontrar una solución a este problema. En Salta y en Corrientes están empleando "solarización", que es una "tecnología blanda", sin productos químicos.
Frutilla. Es el sector productivo donde menos avanzó la sustitución del bromuro. Hasta el año 2002 había progresado bien, pero a partir de ese año se incrementó sensiblemente la superficie sembrada, con lo que aumentó la demanda de bromuro. Existen inconvenientes con las tecnologías sustitutas. Además, como hay muchos campos alquilados, este factor crea más inconvenientes porque es muy lenta la incorporación de tecnología. Hay incomunicación y conflictos, porque se planteó una reacción adversa a la sustitución."Los frutilleros entendieron que la rentabilidad del negocio no se logra generando un alto impacto ambiental a largo plazo", señaló el experto.
"Cuando los países del Norte eliminen el bromuro, esta condición derivará en que la frutilla Argentina deberá enfrentar una barrera parancelaria", dijo.
"Por eso, debemos actuar a tiempo, antes de que el agua nos llegue al cuello; es mejor trabajar juntos, investigadores y productores, para encontrar la solución que elimine el bromuro de la frutilla en Tucumán", opinó.A modo de conclusión, Zembo dijo: "el bromuro es una muy fuerte amenaza.
Avanzamos mucho en lograr su eliminación. Con la ayuda de los gobiernos, más el compromiso de los productores, estamos convencidos de que las soluciones están cerca para el sector frutillero".
Los frutilleros tucumanos resisten el cambio
Los productores de frutilla argentinos, y en particular los de Tucumán, se resisten a avanzar en la eliminación del bromuro.
"Nuestra negativa es lógica, porque si España y EEUU obtuvieron excepciones, porqué nosotros no tenemos un tratamiento similar. Se crea un diferencial de competitividad muy grande, razón por la cual perdemos mercados al salir a competir en esas condiciones", protestó un productor tucumano. "Por eso los frutilleros nos negamos a dejar de lado al bromuro", insistió.
"Los países menos desarrollados no tenemos las mismas posibilidades de competir con los países más desarrollados, porque ellos pueden acceder a la más moderna tecnología", observó.
Sobre este tema, un investigador del INTA Famaillá opinó: "así como trabajamos con los tabacaleros de las siete provincias en campos de productores y se logró un acuerdo multisectorial, con los frutilleros podríamos hacer lo mismo". "Habría que hacer un esfuerzo conjunto experimental para encontrar las mejores alternativas que se adaptan a la frutilla; este trabajo debe incluir a los productores grandes y chicos", planteó. "En el corto plazo, en los principales mercados del mundo se exigirá una frutilla más inócua, sin bromuro. Por eso, los productores deben prepararse para ese momento y salvarse, los grandes y los chicos, porque no hay escapatoria: habrá que producir más sano", concluyó.














