Ayuda de la UE para producir jugos

Mercado mundial. La citricultura española no aprovecha las oportunidades que otorga la OMC, en beneficio de los productores italianos.

03 Marzo 2006
 Las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), referidas a las frutas, dificultan la obtención de ventajas que benefician a Italia. La citricultura española no está aprovechando todas las oportunidades que dan las ayudas de la UE para transformar fruta en jugos y en conservas. Sólo se capta el 63% de los recursos y la Comunidad Valenciana es la que menos acude a estos auxilios. De ello se están beneficiando los citricultores italianos.
Un kilo de naranjas cuesta en el campo de Andalucía al menos 18 céntimos de euro, porque ese es el precio que puede recibir un productor si lleva su cosecha -o parte- a una de las modernas fábricas de zumos de la región, que añade 14 pesetas a las 16 de ayuda oficial que llega de Bruselas.
De esta forma, la industria transformadora hace de colchón amortiguador de las crisis y sus precios actúan de referencia mínima. Cualquier comprador sabe que, como mínimo, debe pagar 18 centavos de euro. Sin embargo, los productores españoles de naranjas y de mandarinas no están aprovechando todas las posibilidades que les ofrece el sistema comunitario, a través de la actual OMC hortofrutícola contribuye, así, a descongestionar los mercados de la fruta en fresco.
Bruselas asigna a la citricultura española umbrales máximos de 600.467 toneladas de naranjas y 270.186 de mandarinas que pueden transformarse en jugos. Pero lo contratado para la actual campaña se queda sólo en el 63% global de lo permitido: 381.772 t de naranjas (63,5%) y 166.479 de mandarinas (61,6%). Lo llamativo es que los italianos aprovechan la situación, al contar con mayor margen para desviar a las fábricas más tonelaje.



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