03 Marzo 2006
POSITIVO Y NEGATIVO. En la EEAOC estudiaron las ventajas y las contras de la cosecha mecanizada sin quemar los cañaverales tucumanos.
La sección Caña de Azúcar de la EEAOC realizó un extenso informe donde remarca la importancia de aprovechar los residuos de la cosecha de la caña de azúcar en beneficio del productor y del medio ambiente.
En el mundo contemporáneo, la actividad cañera se oriente hacia sistemas productivos y económicamente más eficiente, más sustentable y menos agresivos para el medio ambiente. En este sentido, la cosecha sin quema previa del cañaveral, llamada cosecha en verde, con aprovechamiento de los residuos vegetales que deja en el campo, contribuyen a la sustentabilidad del ambiente.
En algunos países la imposición de controles cada vez más estrictos a la quema de cañaverales, por cuestiones relacionadas con la polución atmosférica y un creciente interés por el aprovechamiento de los residuos de cosecha con fines energéticos, significaron un impulso adicional para la cosecha en verde. Los controles gubernamentales sobre la quema de cañaverales y el interés por el uso de los residuos de la cosecha en verde con fines agronómicos y energéticos están vigentes en Tucumán, aunque no se tradujeron, hasta el momento, en una práctica generalizada.
La actividad azucarera tucumana incursionó en los sistemas de cosecha en verde y manejo de sus residuos con resultados dispares, por lo que la EEAOC está realizando una serie de actividades tendientes a conocer mejor la realidad local de su implementación, con el fin de apoyar su desarrollo con las herramientas de la investigación y extensión que dispone.
Situación: el esquema actual de producción de caña de azúcar en Tucumán presenta importantes ventajas tecnológicas y ambientales para la implementación de la cosecha en verde y el manejo de sus residuos, respecto de otras zonas cañeras del mundo.
La mecanización de la cosecha en la provincia es superior al 80% y las condiciones térmicas y de humedad de suelo, en general, son favorables. Es manejable el volumen de residuos de cosecha y es amplia la información disponible al respecto.
Residuos de la cosecha verde: la retención de los residuos sobre el área de cultivo forma un manto de rastrojo, lo que plantea un sistema de cultivo conservacionista de manejo de la cobertura vegetal. Es factible utilizarlos en las calderas de los ingenios o bien acondicionarlos para su uso como forraje animal. El interés necesario para impulsar el sistema de cosecha sin quema previa provendrá del aprovechamiento de los residuos que deja esta modalidad de cosecha. La conservación del manto de rastrojo sobre el cañaveral cosechado configura un sistema de cultivo conservacionista.
Entre las ventajas de una cosecha en verde figura la mejor calidad de la materia prima por el menor deterioro que sufre por el fuego, además de existir una mejor flexibilidad en la programación de la cosecha y entrega de la caña en los ingenios.
Por otra parte, al no quemar la caña, se provoca una disminución de riesgos de pérdida de azúcar por demoras en la entrega de la caña quemada, que no pueda cosecharse. Además, existe un menor peligro de quemas accidentales de cañaverales por propagación del fuego. Pero lo que es más importante: se evita la polución ambiental y se respeta el medio ambiente y la salud de los habitantes de la región.
Entre los impactos negativos de la cosecha en verde figura un mayor nivel de trash en la caña que ingresa a los ingenios, un mayor costo de combustible, repuestos y reparaciones en las cosechadoras, una disminución de la capacidad operativa de las cosechadores integrales, la presencia de un flete falso y finalmente mayores pérdidas de caña picada por el sistema de limpieza.
Entre los efectos positivos está la disminución de la contaminación del aire y un menor peligro de daño de las instalaciones de tendido eléctrico.
Efectos sobre el suelo: el rastrojo que se origina por el cañaveral cosechado en verde configura un sistema conservacionista, que permite mantener mejor la humedad del suelo durante fines de invierno y primavera, que es lo que más justifica para el productor mantener la cobertura de maloja.
Por otro lado, el rastrojo permite un buen control de malezas sin utilizar herbicidas pre emergentes y en situaciones de predominio de malezas poco sensibles a la cobertura, como la Grama bermuda, el Túpulo y el Cebollón. Además, existe una menor compactación, una mayor operatividad en el manejo del cañaveral y una menor demanda de horas máquinas. No obstante, no hay que olvidar que existe un peligro de daño a los brotes por quemas accidentales de maloja, tanto en pre como en la postcosecha.
Combustible para calderas: La recolección, enfardado y transporte de los residuos de cosecha al ingenio para utilizarlo como combustible en calderas reduce el consumo de combustibles fósiles. Este destino para los residuos de cosecha verde está siendo investigado en muchos lugares del mundo. La posibilidad despertó en Tucumán la inquietud de algunos ingenios y la EEAOC se propuso evaluar su viabilidad, operatividad y economía.
Se reemplazaría así los combustibles fósiles como el gas natural y el fuel oil, empleados como combustibles adicionales al bagazo, por biomasa residual de la cosecha verde de origen renovable. De esta forma, lograría independencia de un combustible fósil, de abastecimiento incierto.
Forraje: existen ya en Tucumán algunas iniciativas para el aprovechamiento de los residuos de cosecha en verde con fines de suplementar la alimentación de ganado bovino o caprino en períodos de baja disponibilidad de fuentes de forraje. Si bien los volúmenes destinados a ese fin hoy son residuos, pueden tener una evolución favorable en el futuro.
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