10 Marzo 2006
Situación en Tucumán de la soja
La campaña 2005/06 muestra que el factor climático sigue jugando un rol fundamental en cuanto al resultado que puede arrojar la producción. Los sojales del oeste presentan el mejor desarrollo, pero los del este están en problemas: si no llueve hasta este fin de semana, la producción corre grave peligro.
“La soja en general está atravesando su período más crítico debido a que está en su ciclo de llenado de granos y vive en condiciones de falta de humedad. Esto es lo que viene sucediendo desde los últimos 20 días en algunas zonas de la provincia; inclusive, hay lugares donde no llueve desde hace un mes, y esto se agrava si consideramos las elevadas temperaturas de estos días, lo que provocó un mayor estrés en los sojales”, sostuvo Mario Devani, jefe de la Sección Granos de la EEAOC. “No obstante, podemos decir que en las zonas pedemontanas, sobre el oeste de la provincia, la soja está en general en buenas condiciones, pero a medida que nos dirigimos hacia el este se ven síntomas preocupantes de estrés hídrico en los cultivos”, advirtió. “Si no llueve este fin de semana, los sojales sufrirán fuertes pérdidas, en especial los del este”, vaticinó.
Suelos secos
Hoy los perfiles de suelo en el este de la provincia están prácticamente secos. En el corto plazo deberá llover y con buena pluviometría, para que no se vea comprometida la productividad de un elevado porcentaje de la superficie sembrada en Tucumán.
En la presente campaña se sembraron unas 250.000 hectáreas con soja en Tucumán y si a esta superficie se le suman las zonas aledañas (oeste santiagueño y Catamarca), serían unas 100.000 hectáreas más.
Zona desfavorable
En general, la zona más desfavorable es el este de Tucumán y el oeste de Santiago del Estero; ya se ven síntomas con “hojas bajeras” caídas, lo que indica perfiles secos y un fuerte estrés hídrico en la planta. Esto, si no mejora, complicará los rendimientos.
No obstante, “en todas las zonas donde hay más humedad se ven se ven lotes en mejores condiciones que otros”. La diferencia se nota en aquellos lotes donde se aplicó buena tecnología para manejar el recurso hídrico, de las rotaciones y la generación de rastrojo en superficie”, señaló el investigador de la EEAOC.
“En situaciones como la presente, donde se juega al límite con el agua y con las elevadas temperaturas, se nota en los lotes bien manejados un mejor estado de los cultivos”, sostuvo.
Contrastes
Esto es bien contrastante: en el este de la provincia, a la sequía se le suma una presión exagerada e inusual del “complejo de oruga” básicamente de Rachiplusia sp. que se potenció con la falta de agua, con ataques severos y fallas en aquellos lugares donde atacó más la oruga. Se recomienda usar -además de los productos específicos-, adecuadas técnicas de aplicación, adecuado volumen de agua y de presión y tipo de pastillas acordes.
Todo esto llevó a que la roya de la soja, hoy, haya pasado a un segundo plano. Y en realidad, lo que hay que hacer para controlar dicha enfermedad dependerá de la lluvia y de definir su control y manejo en función del estado de la enfermedad y del cultivo. Y según eso actuar. Dependerá de la evolución de la enfermedad saber si hay que tratar con fungicidas y, según eso, qué producto aplicar y si hay que utilizar productos con mayor residualidad.
Conclusión
En general, en el oeste de Tucumán están los mejores sojales porque tienen la mayor cantidad de agua acumulada. Con respecto a las variedades que se sembraron temprano, en zonas buenas en el pedemonte y sobre un antecesor de maíz con grupos cortos de maduración como los IV , V y VI, están en buenas condiciones y ya casi terminando y no dependen tanto de las lluvias.
Los campos que se sembraron con fechas de siembra intermedias de mediados de diciembre en adelante y con ciclo intermedios VII y VIII son los más comprometidos.
Suelos secos
Hoy los perfiles de suelo en el este de la provincia están prácticamente secos. En el corto plazo deberá llover y con buena pluviometría, para que no se vea comprometida la productividad de un elevado porcentaje de la superficie sembrada en Tucumán.
En la presente campaña se sembraron unas 250.000 hectáreas con soja en Tucumán y si a esta superficie se le suman las zonas aledañas (oeste santiagueño y Catamarca), serían unas 100.000 hectáreas más.
Zona desfavorable
En general, la zona más desfavorable es el este de Tucumán y el oeste de Santiago del Estero; ya se ven síntomas con “hojas bajeras” caídas, lo que indica perfiles secos y un fuerte estrés hídrico en la planta. Esto, si no mejora, complicará los rendimientos.
No obstante, “en todas las zonas donde hay más humedad se ven se ven lotes en mejores condiciones que otros”. La diferencia se nota en aquellos lotes donde se aplicó buena tecnología para manejar el recurso hídrico, de las rotaciones y la generación de rastrojo en superficie”, señaló el investigador de la EEAOC.
“En situaciones como la presente, donde se juega al límite con el agua y con las elevadas temperaturas, se nota en los lotes bien manejados un mejor estado de los cultivos”, sostuvo.
Contrastes
Esto es bien contrastante: en el este de la provincia, a la sequía se le suma una presión exagerada e inusual del “complejo de oruga” básicamente de Rachiplusia sp. que se potenció con la falta de agua, con ataques severos y fallas en aquellos lugares donde atacó más la oruga. Se recomienda usar -además de los productos específicos-, adecuadas técnicas de aplicación, adecuado volumen de agua y de presión y tipo de pastillas acordes.
Todo esto llevó a que la roya de la soja, hoy, haya pasado a un segundo plano. Y en realidad, lo que hay que hacer para controlar dicha enfermedad dependerá de la lluvia y de definir su control y manejo en función del estado de la enfermedad y del cultivo. Y según eso actuar. Dependerá de la evolución de la enfermedad saber si hay que tratar con fungicidas y, según eso, qué producto aplicar y si hay que utilizar productos con mayor residualidad.
Conclusión
En general, en el oeste de Tucumán están los mejores sojales porque tienen la mayor cantidad de agua acumulada. Con respecto a las variedades que se sembraron temprano, en zonas buenas en el pedemonte y sobre un antecesor de maíz con grupos cortos de maduración como los IV , V y VI, están en buenas condiciones y ya casi terminando y no dependen tanto de las lluvias.
Los campos que se sembraron con fechas de siembra intermedias de mediados de diciembre en adelante y con ciclo intermedios VII y VIII son los más comprometidos.
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