10 Marzo 2006
La Argentina pidió a la Comisión Europea que interceda en la disputa que el país mantiene con la empresa estadounidense Monsanto, por el pago de regalías por la soja desarrollada con tecnología propia, aseguró un alto funcionario.
Monsanto inició acciones legales contra importadores de soja y productos derivados en al menos tres países europeos, en los últimos meses, e hizo detener seis barcos con harina de soja de la argentina en un intento por cobrar, en Europa, los derechos de patente de su tecnología.
La soja Roundup Ready está patentada en algunos países de la Unión Europea (UE) pero no en la Argentina, donde es usada por la gran mayoría de los agricultores al reutilizar sus propias semillas o comprarlas en el mercado informal.
“Presentamos un amplio documento donde informamos sobre lo que está sucediendo en Europa vinculado con las detenciones de barcos con harina de soja de la Argentina, que Monsanto ha detenido”, señaló a Reuters Gustavo Idígoras, en una conversación telefónica desde Bruselas.
Según el funcionario argentino, las acciones de Monsanto podrían hacer que el país pierda el mercado europeo, ya que las demoras de los embarques y los costos que eso implica están afectando a los importadores del bloque comercial.
De acuerdo con los cálculos oficiales, los costos de las detenciones de cargamentos representan gastos para los importadores de unos 850.000 euros (alrededor de U$S 1 millón) por cada embargo realizado, dijo Idígoras. Argentina es el mayor exportador mundial de harina de soja.
Monsanto inició acciones legales contra importadores de soja y productos derivados en al menos tres países europeos, en los últimos meses, e hizo detener seis barcos con harina de soja de la argentina en un intento por cobrar, en Europa, los derechos de patente de su tecnología.
La soja Roundup Ready está patentada en algunos países de la Unión Europea (UE) pero no en la Argentina, donde es usada por la gran mayoría de los agricultores al reutilizar sus propias semillas o comprarlas en el mercado informal.
“Presentamos un amplio documento donde informamos sobre lo que está sucediendo en Europa vinculado con las detenciones de barcos con harina de soja de la Argentina, que Monsanto ha detenido”, señaló a Reuters Gustavo Idígoras, en una conversación telefónica desde Bruselas.
Según el funcionario argentino, las acciones de Monsanto podrían hacer que el país pierda el mercado europeo, ya que las demoras de los embarques y los costos que eso implica están afectando a los importadores del bloque comercial.
De acuerdo con los cálculos oficiales, los costos de las detenciones de cargamentos representan gastos para los importadores de unos 850.000 euros (alrededor de U$S 1 millón) por cada embargo realizado, dijo Idígoras. Argentina es el mayor exportador mundial de harina de soja.
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