Recomendaciones para almacenar granos

Cosecha y postcosecha. Un especialista del INTA dijo el éxito hay que conocer el principio de un buen acopio.

17 Marzo 2006
Cuando el productor decide iniciar la cosecha debe, en primer lugar, regular su cosechadora para evitar al máximo las pérdidas de granos en el campo. De esta manera podrá recoger más cantidad y calidad de granos y, por ende, de alimentos. Ahora bien, una vez que el productor finalizó la cosecha, comienza una etapa tanto o más importante como la de la recolección y es la del almacenaje de granos, señaló a LA GACETA Rural el ingeniero Luis Vicini, del Programa Precop del INTA.
Una vez cosechados los granos de trigo, de maíz, de sorgo, de soja, etc, hay que saber cómo guardarlos. Hay dos sistemas de almacenamiento para el sector agropecuario argentino: los de atmósfera normal, es decir los tradicionales (silos de chapa, de malla, celdas, galpones) y los más avanzados y controlados, como los de almacenaje en atmósfera controlada, como los silos bolsas.
En los últimos años, el acopio tradicional creció sin interrupción de la mano del productor; también acopiadores y cooperativas aumentaron su capacidad de almacenaje, pero aún es insuficiente para toda la producción . Existe un déficit importante.
Allí es donde juega un papel primordial el uso del silo bolsa, que es una tecnología de bajo costo, pero no por ello tan simple como parece, pues requiere de máximo cuidado: en la calidad del grano a almacenar, en la calidad de la bolsa, en el llenado y en el control posterior. ¿Cuál se elige entonces?, interrogó Vicini. "Esto dependerá de la situación de cada productor, de las posibilidades físicas y económicas de cada campo, de la proyección a futuro de la empresa (campo propio o arriendo), de la distancia a puerto y oferta de flete, etc. Es de vital importancia conocer que el principio de un buen almacenamiento, para ambos sistemas, es guardar los granos secos, sanos, limpios y fríos, entre otros aspectos.
En los sistemas tradicionales el aire que rodea a los granos tiene la misma composición del aire del medio ambiente, mientras que en los silos bolsas ese aire se modifica, disminuye el oxígeno y aumenta la concentración anhídrido carbónico(CO2). Así se logra el control de insectos y hongos causantes de la suba de la temperatura de la masa de granos y su posterior pérdida de calidad.
Para lograr ese cambio en la composición del aire el llenado de la bolsa debe ser parejo para expulsar la mayor cantidad de aire posible. No hay que dejar "floja" la bolsa ni tampoco sobrepasar su capacidad de estiramiento.
"Si bien para la instalación de los silos de chapas o de malla de alambre generalmente se tiene en cuenta ciertas precauciones, no sucede lo mismo por parte del productor con los silos bolsas, ya que esta falta de prevención causa la pérdida total del contenido de bolsa. Para ello, el PRECOP, módulo Tucumán-Santiago del Estero, aconseja que el lugar en que se ubicará el silo bolsa sea lo más alto posible, lejos de árboles y de cualquier posible fuente de rotura. El piso debe ser firme y liso para evitar rotura en la parte inferior y facilitar el vaciado. Hay que cercar ante la presencia de animales", resaltó.
En ambos sistemas -agregó Vicini- no es aconsejable guardar granos húmedos (por arriba de la humedad de recibo), ya que esa humedad y temperatura son las variables que más afectan la actividad de los granos y de los organismos que viven en el acopio a granel.
Pero si la situación exige almacenarlo húmedo, hay que tener en cuenta que: en sistemas tradicionales se puede usar aireadores, cuyo objetivo es controlar la temperatura del grano: enfriarlo y uniformarlo; o bien secarlos con secadoras, lo que permite eliminar la humedad excesiva del grano en el corto plazo y asegurar su conservación. Para ello habrá que diagramar la cosecha y evitar "taparse" con grano húmedo, debido a la menor capacidad que tienen las secadoras generalmente en relación a la capacidad de trilla.

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