La maduración química de la caña es rentable

Por Eduardo Romero (sección caña de azucar-EEAOCCC). Zafra azucarera. Consejos de la Estación Experimental Obispo Colombres para la aplicación de esta tecnología de bajo costo.

PROGRAMADO. Los maduradores deben aplicarse de acuerdo con lo planificado entre el productor y el ingenio, para la entrega de la caña.(LA GACETA) PROGRAMADO. Los maduradores deben aplicarse de acuerdo con lo planificado entre el productor y el ingenio, para la entrega de la caña.(LA GACETA)
24 Marzo 2006
La aplicación de maduradores químicos es una alternativa de manejo de gran importancia para incrementar los contenidos de sacarosa en el inicio de zafra (entre mayo hasta mediados de julio) sin afectar significativamente la producción cultural. Además, al acelerar el envejecimiento del follaje y favorecer una adecuada acumulación de azúcar en los entrenudos apicales (normalmente inmaduros), mejora la eficiencia global de la cosecha, a través de una mayor altura de despuntado (mayor aprovechamiento de la producción cultural) y un menor contenido de materias extrañas que llegan a fábrica (menor trash). El logro de estos beneficios implica la implementación de un programa de manejo de la maduración química.
En este sentido, la coordinación productor-ingenio constituye una exigencia fundamental, ya que el programa debe estar totalmente consensuado y coordinado entre ambos sectores y expresado en un cronograma de tareas, que incluya tres etapas: 1) elección de los lotes, 2) elección del madurador, época y dosis a emplear y 3) control de las aplicaciones aéreas y ordenamiento racional de la cosecha que optimice la calidad fabril de la materia prima en la fase inicial de la zafra.
Dentro de la segunda etapa es importante efectuar una adecuada coordinación entre las fechas de aplicación y de cosecha, a fin de que la recolección de los lotes tratados se realice dentro del período óptimo recomendado.
La EEAOC, a través de numerosas experiencias, recomienda las aplicaciones tempranas (fines de marzo-primera quincena de abril), ya que en ellas se obtienen las máximas respuestas a los maduradores (mayores a 0,5 puntos de rendimiento fabril), en la mayoría de los cultivares.
Las variedades de maduración temprana más difundidas (LCP 85-384, CP 65-357 y RA 87-3) tienen una elevada respuesta a glifosato (0,22 l i.a/ha), cletodim (60 gr i.a/ha) y haloxifop (30 gr i.a/ha). En las aplicaciones intermedias (segunda quincena de abril), si bien los niveles de respuesta son menores a los de los tratamientos tempranos, son aún rentables.
En esta época, para las variedades de maduración temprana, los incrementos sacarinos alcanzados por el glifosato (0,29 l i.a/ha) son similares a los logrados por el cletodim (72 gr i.a/ha). En las aplicaciones tardías (primera quincena de mayo) los niveles de respuesta son más bajos, pero su empleo aún resulta rentable, especialmente si se evalúan los efectos adicionales que provocan los maduradores en relación a la reducción de trash.Se recomienda el uso de glifosato en iguales dosis que para la época intermedia, mientras que debe incrementarse la dosis de cletodim a 96 gr i.a/ha.
En las aplicaciones muy tardías (mediados de mayo en adelante), en general, todos los maduradores disponibles resultan ineficientes, por lo que no se recomienda su empleo. En cuanto al cultivar TUC 77-42 (variedad de maduración intermedia), el producto más efectivo es el cletodim y su empleo mejora sustancialmente la respuesta respecto de los demás maduradores. En aplicaciones tempranas se recomienda una dosis de 72 gr i.a/ha y para las intermedias y tardías, 96 gr i.a/ha.
Cabe recordar al usuario de esta tecnología que el propósito es asegurar los beneficios y minimizar los riesgos, y que por ello debe realizar y exigir el máximo respeto de las recomendaciones técnicas. Por ese motivo, antes de utilizar esta técnica resulta conveniente que el cañero efectúe consultas en la Sección Caña de Azúcar, Subprograma Agronomía de la EEAOC, o a los técnicos con experiencia en el tema.

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