31 Marzo 2006
Las tareas de contralor que se realizan en el Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) lo diferencia de aquellos que no disponen de este servicio, otorgándole una ventaja competitiva de significancia, por ser este el único que realiza el monitoreo sistemático de la calidad. Además, también realiza determinaciones de residuos de plaguicidas, madurez y contaminantes microbiológicos en los productos alimenticios que en él se comercializan.
De esta forma, el ingeniero agrónomo Juan Carlos Guarascio inició su charla sobre "Aseguramiento y Gestión de la Calidad de Frutas y Hortalizas", que se llevó a cabo durante la segunda jornada de ExpoCentral 2006.
"El Mercado Central porteño, afirmó Guarascio -desde su inauguración hasta la fecha-, tiene la misión de llevar adelante la gestión y el aseguramiento de la calidad de los productos frutihortícolas que se comercializan en su ámbito".
Dentro de las condiciones que debe cumplir la mercadería se encuentran aspectos de calidad general como la correcta identificación y rotulado de los envases; niveles de daños (fisiológicos, físicos, causados por patógenos, deshidratación, etc) y defectos (falta de limpieza, calibrado, mezcla varietal) aceptables dentro de la normativa; uso de materiales de empaque, embalajes y envases adecuados; correcto nivel madurez (cítricos, kiwi, uva, palta, pera y manzana) y, por supuesto, deben estar libres de contaminaciones (químicas y microbiológicas), especialmente de plaguicidas.
"Toda aquella mercadería que como resultado de la inspección de los técnicos se determine que no cumple con la condiciones mínimas estipuladas, es intervenida y retirada del circuito comercial, para luego determinar el trabajo a realizar con la misma y su destino final", explicó Guarascio.
De esta forma, el ingeniero agrónomo Juan Carlos Guarascio inició su charla sobre "Aseguramiento y Gestión de la Calidad de Frutas y Hortalizas", que se llevó a cabo durante la segunda jornada de ExpoCentral 2006.
"El Mercado Central porteño, afirmó Guarascio -desde su inauguración hasta la fecha-, tiene la misión de llevar adelante la gestión y el aseguramiento de la calidad de los productos frutihortícolas que se comercializan en su ámbito".
Dentro de las condiciones que debe cumplir la mercadería se encuentran aspectos de calidad general como la correcta identificación y rotulado de los envases; niveles de daños (fisiológicos, físicos, causados por patógenos, deshidratación, etc) y defectos (falta de limpieza, calibrado, mezcla varietal) aceptables dentro de la normativa; uso de materiales de empaque, embalajes y envases adecuados; correcto nivel madurez (cítricos, kiwi, uva, palta, pera y manzana) y, por supuesto, deben estar libres de contaminaciones (químicas y microbiológicas), especialmente de plaguicidas.
"Toda aquella mercadería que como resultado de la inspección de los técnicos se determine que no cumple con la condiciones mínimas estipuladas, es intervenida y retirada del circuito comercial, para luego determinar el trabajo a realizar con la misma y su destino final", explicó Guarascio.
Lo más popular



















