31 Marzo 2006
MEJORA. Los expertos recomiendan rotar las plantaciones de caña de azúcar con cultivos que permitan a los suelos recuperan sus nutrientes.(LA GACETA)
El deterioro de la capacidad productiva de los suelos monocultivados con caña de azúcar durante décadas, es un hecho comprobado en todos los países productores de caña de azúcar. En Tucumán, hay estudios concluyentes que indican que suelos con 30 años de caña de azúcar, donde siempre se renovó el cañaveral sin rotación con otro cultivo, experimentan un deterioro de las propiedades físicas y químicas que influyen directamente sobre su fertilidad, sostuvo para LA GACETA Rural el doctor Federico Pérez Zamora.
La información a nivel internacional más recientemente publicada y discutida en los últimos Congresos de los especialistas en 2001 y en 2005, ubica a Sudáfrica y a Australia como los países en los que el cultivo continuado de caña de azúcar produjo un deterioro en la capacidad productiva de los suelos. Este impacto negativo es de una magnitud tal, que tuvieron que organizar equipos de estudios dedicados exclusivamente al tema.
Según Pérez Zamora, los reportes de Sudáfrica indican que en suelos monocultivados con caña de azúcar por más de 30 años, se produce una "acidificación" marcada, disminución del contenido de materia orgánica a un ritmo de 0,04% anual, disminución de la capacidad de intercambio catiónico -o sea de su capacidad de restituir nutrientes a la solución del suelo de donde lo toman las raíces-. También se produce disminución de las reservas de potasio y de azufre; aumento significativo de la densidad aparente; disminución del agua útil y disminución de la estabilidad estructural, entre los principales efectos negativos.
Estudios de mayor duración en ese país, han logrado determinar que "el mantenimiento de la cobertura de rastrojos en superficie durante 39 años, discontinuado solo en las renovaciones, indican que en 26 de esos 39 años estos campos rindieron más tonelajes de caña que los que se quemaban los rastrojos, con una diferencia de producción acumulada de 310 toneladas de caña en todo el período de estudio.
El especialista sostuvo que en Australia, estudios realizados en cinco regiones mostraron que rotaciones con leguminosas o desinfecciones de suelos, producen incrementos significativos de las producciones de caña que van desde un 40% hasta un 60%, siendo los incrementos más altos registrados en "cañas planta" y en "cañas socas jóvenes".
Con esto, los autores concluyen que "la disminución de la capacidad productiva de los suelos se debe a un efecto combinado de deterioro de su fertilidad y a la presión de patógenos que perduran en el suelo y que enferman a las cañas desde su plantación.
Estudios realizados en Tucumán, en los que se comparan suelos monocultivados con caña de azúcar por 30 y 60 años, indican que éstos experimentaron una disminución significativa de los contenidos de materia orgánica, fósforo asimilable y potasio intercambiable, con respecto a suelo de bosques aledaños.
"Este deterioro de los principales indicadores de fertilidad es una de las causas principales de la diferencia de producción que se observa entre lotes monocultivados con la sacarífera y lotes de reciente incorporación al cultivo que vienen de monte", explicó Pérez Zamora.
"Concluyendo, podemos decir que el deterioro de la capacidad productiva de los suelos es un proceso que, en caña de azúcar y en otros cultivos, ha sido claramente determinado, existiendo sistemas de manejo agronómico que pueden detener este proceso y más aún revertirlo", señaló.
La información a nivel internacional más recientemente publicada y discutida en los últimos Congresos de los especialistas en 2001 y en 2005, ubica a Sudáfrica y a Australia como los países en los que el cultivo continuado de caña de azúcar produjo un deterioro en la capacidad productiva de los suelos. Este impacto negativo es de una magnitud tal, que tuvieron que organizar equipos de estudios dedicados exclusivamente al tema.
Según Pérez Zamora, los reportes de Sudáfrica indican que en suelos monocultivados con caña de azúcar por más de 30 años, se produce una "acidificación" marcada, disminución del contenido de materia orgánica a un ritmo de 0,04% anual, disminución de la capacidad de intercambio catiónico -o sea de su capacidad de restituir nutrientes a la solución del suelo de donde lo toman las raíces-. También se produce disminución de las reservas de potasio y de azufre; aumento significativo de la densidad aparente; disminución del agua útil y disminución de la estabilidad estructural, entre los principales efectos negativos.
Estudios de mayor duración en ese país, han logrado determinar que "el mantenimiento de la cobertura de rastrojos en superficie durante 39 años, discontinuado solo en las renovaciones, indican que en 26 de esos 39 años estos campos rindieron más tonelajes de caña que los que se quemaban los rastrojos, con una diferencia de producción acumulada de 310 toneladas de caña en todo el período de estudio.
El especialista sostuvo que en Australia, estudios realizados en cinco regiones mostraron que rotaciones con leguminosas o desinfecciones de suelos, producen incrementos significativos de las producciones de caña que van desde un 40% hasta un 60%, siendo los incrementos más altos registrados en "cañas planta" y en "cañas socas jóvenes".
Con esto, los autores concluyen que "la disminución de la capacidad productiva de los suelos se debe a un efecto combinado de deterioro de su fertilidad y a la presión de patógenos que perduran en el suelo y que enferman a las cañas desde su plantación.
Estudios realizados en Tucumán, en los que se comparan suelos monocultivados con caña de azúcar por 30 y 60 años, indican que éstos experimentaron una disminución significativa de los contenidos de materia orgánica, fósforo asimilable y potasio intercambiable, con respecto a suelo de bosques aledaños.
"Este deterioro de los principales indicadores de fertilidad es una de las causas principales de la diferencia de producción que se observa entre lotes monocultivados con la sacarífera y lotes de reciente incorporación al cultivo que vienen de monte", explicó Pérez Zamora.
"Concluyendo, podemos decir que el deterioro de la capacidad productiva de los suelos es un proceso que, en caña de azúcar y en otros cultivos, ha sido claramente determinado, existiendo sistemas de manejo agronómico que pueden detener este proceso y más aún revertirlo", señaló.
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