La siembra de trigo debe realizarse cuando se cuenta con el mejor perfil hídrico del suelo

El productor debe analizar cuándo es la época adecuada para colocar la semilla en el campo, siempre utilizando la variedad que mejor se adapte a su explotación agropecuaria.

28 Abril 2006
La semana pasada tuvo lugar en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán el II Taller de Trigo donde se analizaron todos los aspectos relacionados con la toma de decisión respecto de la siembra, como así también los relacionados con el manejo del cultivo, propiamente dicho.
Diferentes grupos de investigadores y de técnicos de la institución hicieron conocer los resultados de los ensayos realizados sobre la campaña triguera 2005.
El encuentro contó con la participación de un nutrido grupo de profesionales del agro local, que aprovecharon todas las ponencias llevadas a cabo por especialistas de la región. La reunión fue organizada por la Sección Granos de la EEAOC, coordinada por el ingeniero Daniel Gamboa, que contó con una amplia cobertura y participación de las diferentes secciones de dicha institución.
Entre las principales conclusiones, Gamboa sostuvo para LA GACETA Rural que es preciso decidir la siembra teniendo en cuenta las lluvias acumuladas y la humedad disponible del perfil de suelo.
El especialista dijo que no hay que dejarse llevar por la sensación del volumen llovido, sino que es necesario medir, exactamente, la acumulación real del agua en el perfil del suelo y, con estos resultados concretos, definir las siembras.
Esta campaña parece bastante similar a la anterior -comentó- en cuanto a la intención de siembra, pero según se mostró en el taller de trigo, existen en la región situaciones diferentes en cuanto a la cantidad de agua disponible para decidir la siembra y la época de siembra.
En general, señalaron los especialistas, existe una muy buena disponibilidad de humedad en la zona cercana al oeste, en el área pedemontana de Tucumán, disminuyendo gradualmente hacia el este tucumano y el oeste santiagueño, existiendo zonas donde hasta el momento la humedad acumulada no es la suficiente para sembrar en esta campaña.
Otro de los factores a tener presente será la fecha probable de ocurrencia de las heladas durante las fases críticas del cultivo, para elegir la fecha de siembra y el cultivar a utilizar según la zona. Para ello habrá, además, que elegir correctamente las variedades a utilizar teniendo en cuenta: a) ciclo; b) el potencial de rendimiento; c) el comportamiento sanitario, y d) la calidad del grano a obtener, entre las más importantes.
Entre otras de las recomendaciones brindadas en el encuentro, se sugirió considerar el potencial de rendimiento en cada zona cuando se decida utilizar insumos considerados "caros", como los fertilizantes, los funguicidas y los curasemillas, entre otros.
Los especialistas señalaron que siempre hay que tener presente la posibilidad de obtener resultados compensatorios que cubran los egresos asumidos.
Finalmente, se recomienda tratar de utilizar fechas de siembra y de cultivares diferentes, para minimizar riesgos posibles.
Durante el taller de trigo, se plantearon un conjunto de posibilidades respecto de las fechas de siembra tentativas y recomendaciones de cultivares a utilizar para esta campaña (Infograma).
Se podría empezar la siembra a partir del 25 de abril y desarrollarla hasta el 5 de mayo, empleando cultivares de "ciclo largo" tales como K. Escorpión, B. Arriero y Aca 303 entre otros.
Se puede continuar con la colocación de "cultivares intermedios" desde el 5 de mayo hasta el 15 del mismo mes, empleando variedades como B. Yatasto, K.Tauro y K.Volcán, entre otras, y terminar las siembras con "variedades intermedias cortas" y "cortas" tales como D. M.Cronox, B. Brasil , Tuc Granivo y Chajá, entre las más conocidas.
"Esto es solamente un ejercicio tentativo de cómo proceder",dijo Gamboa, pero sugirió realizar consultas con los especialistas para cada zona en cuestión, logrando -de esa manera- elegir correctamente las fechas de siembra y las variedades a utilizar en esta campaña.

Utilizan biofertilizantes con "micorrizas"
La utilización de "micorrizas" en cultivos agrícolas extensivos es el más novedoso avance.
Mediante la asociación simbiótica entre los pelos radicales de la planta y los hongos micorrizas provistos por el biofertilizante y asociados a bacterias fijadoras de nitrógeno, se alcanza un beneficio mutuo entre ambos organismos. El objetivo es lograr la sustentabilidad de los sistemas agrícolas sin perturbar la dinámica del suelo, recuperar la fertilidad biológica del suelo y tener un sistema productivo sostenido.
La empresa argentina Crinigan, dedicada a la elaboración de fertilizantes biológicos para leguminosas y gramíneas, mediante un novedoso sistema de inoculación, realizó experiencias con soja, trigo y maíz en distintas zonas del NOA. En Tucumán trabajaron en la EEAOC con trigo y en el INTA Leales con maíz. Respecto del trigo, se obtuvieron diferencias de rendimiento en el orden del 20% para los tratamientos con inoculante Crinigan.
Las conclusiones son las siguientes: a) mejor aprovechamiento del fósforo del suelo y/o agregado; b) mayor exploración de la superficie del suelo; c) extracción más eficiente de agua y de nutrientes; d) economía del nitrógeno del suelo; e) excelente poder fitosanitario contra patógenos radiculares.

Tamaño texto
Comentarios