Las reservas deben manejarse con eficiencia
El productor ganadero del Noroeste Argentino (NOA) tuvo un proceso de maduración en el tiempo en lo que respeta al manejo de las reservas, y está utilizando la tecnología disponible para lograrlo, ya sea haciendo rollos, comprando los suplementos o realizando el silo. Pero por otro lado, va tomando conciencia sobre la carga que pueden llegar a soportar los campos.
"Los productores son conscientes de que es momento de descargar los campos de animales y de no confiarse de que porque estén los animales en buenas condiciones retener un poco más la hacienda en los cercos", comentó un experto ganadero.
A veces, en estos casos, puede ocurrir una helada temprana y que el campo no pueda recuperarse a tiempo, con lo que se llega con poca reserva (alimenticia) en los momentos críticos.
"Hoy el productor tomó conciencia de la necesidad de hacer reservas, por lo que está siendo más racional en el manejo del sistema productivo ganadero utilizando las pasturas en forma más gradual, descargando los campos a tiempo como lo hacía años atrás", reflexionó. "Se ve que están trabajando con las pasturas haciéndolas comer al ras hasta fines de febrero, liberando el lote con humedad suficiente para su recuperación", dijo, y agregó: "realizan una intersiembra de verdeo invernal como avena, triticale, cebada o centeno, para tener la disponibilidad de pasto verde para alguna categoría puntual de animal".
Hay que invertir en los campos del NOA
"Hablando de forrajes en ganadería y tomando en cuenta las nuevas técnicas de conservación que se aplican, vemos que en ganadería se está trabajando bien", opinó el vice presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Felipe Goizueta, un productor ganadero de experiencia.
En un año normal, el productor ganadero -sin problemas complicados con el clima, como lo fueron las heladas del año pasado que quemaron brotes de algunas pasturas-, no tendría que tener problemas de reservas de pasturas, ya que con los nuevos sistemas se realizan rollos y silos", opinó. "En estos momentos las vacas están liberadas de sus terneros y tienen tiempo para reponerse", dijo. "Con una suave apoyatura, pueden pasar el invierno sin problemas", agregó.
El ganadero está trabajando bien con el apoyo de profesionales que conocen todo lo concerniente a la producción, consideró. "El hombre de campo sabe que, para ser más eficiente, debe trabajar en la alimentación -en tiempo y en forma-, ya que de esa manera puede aumentar el porcentaje de destete y su stock ganadero, sin necesidad de comprar nuevos animales", dijo.
Goizueta opina que el bajo porcentaje de destete es el resultado, en gran medida, de la deficiente alimentación. A nivel país ese porcentaje es del 53% y en el NOA del 48%; si logramos llevar el valor nacional a un 70%, tendremos 3,5 millones más de terneros.
"Para ser más eficientes en la alimentación debemos invertir en los campos, más aún en el NOA, con aportes en infraestructura de agua, pasturas, reservas de forraje, genética -acorde a la zona- y en tecnología de manejo del rodeo", advirtió.
Los silajes de sorgo y de maíz son muy utilizados
En el establecimiento ganadero y cabaña "Yanta Payana" de la familia Ibarreche también trabajan con mucho profesionalismo cuando se trata de la alimentación que entregarán a los animales de sus corrales.
"En este campo y para esta época del año, nosotros atendemos a las vacas, por un lado, y a los teneros y a las vaquillonas, por otro", indicó Brígido Ibarreche, ingeniero a cargo del desarrollo del establecimiento.
"En el caso de las vacas seguimos la evolución de su camino, es decir, cómo debe llegar al parto. Por eso, comenzamos con grama rhodes diferidas, y después agregamos melilotus, que es un aporte necesario e importante para el período comprendido por los meses de agosto y octubre, que es cuando se presenta un gran bache en cuanto a la disponibilidad de pasturas para la ganadería", señaló. "Con esto logramos que la vaca ande muy bien, que adopte un estado corporal bueno y que llegue en buenas condiciones al parto", indicó.Después está el trabajo sobre los terneros y vaquillonas.
"Los alimentamos con verdeos (asociados con melilotes), más el aporte adicional de silajes de sorgo y de maíz, que es un muy buena suplementación", comentó. "Y en el caso de las vaquillonas las hacemos caminar por los verdeos (en praderas de buena calidad), con lo que reciben - también- una adecuada complementación alimenticia de sorgo durante el verano", agregó.
El trabajo es apoyado con la entrega de rollos de alfalfa y de pasturas de altísima calidad.



















