17 Noviembre 2006
RIO NEGRO (Enviado especial, Daniel Salvador).- Durante tres días se desarrolló en la zona rural de Allen, en esta provincia, la muestra INTA Expone 2006, donde se exhibieron las producciones agroindustriales del alto valle Neuquén-Rio Negro. Más de 60.000 visitantes pudieron observar e interiorizarse del trabajo que la entidad tecnológica desarrolló durante 50 años.
Los principales cultivos patagónicos, la pera y la manzana, tuvieron un lugar de privilegio en las 30 hectáreas donde se hizo la muestra, que además exhibió la mejor tecnología y cultivos alternativos. También la cría de ovinos y bovinos, producciones de frutas de carozo, berries, miel y forrajeras, sistemas de explotación forestal sustentables, y hasta la fabricación de vinos de calidad.
Cheppi afirmó que al INTA casi lo rematan y defendió las retenciones a la exportación
El presidente del INTA, ingeniero Carlos Cheppi, reveló a LA GACETA Rural que la institución estuvo a punto de que le pongan la bandera de remate; explicó las metas logradas y los proyectos, y justificó la aplicación de las retenciones a las exportaciones, un item que mantiene distanciado al sector agropecuario del poder político.
Cheppi indicó que los últimos 10 o 12 años fueron nefastos para el INTA. "Perdió gente y presupuesto; casi nos rematan. Hoy estamos recuperando la institución, con más recursos y con la incorporación de 1.500 técnicos jóvenes -en los últimos tres años-, que se están formando. Es una inversión importante para atender los requerimientos del campo", remarcó. Consultado sobre si a este aporte del INTA al campo argentino el Gobierno nacional podría agregarle el suyo reduciendo o eliminando las retenciones a la exportación, Cheppi fue terminante: "es probable que en algún punto se tenga que resolver; pero no en este proceso económico". Agregó que hoy existen herramientas que sirven para que los precios en el mercado interno no se disparen. Entre ellas, un cambio muy alto, energía más barata en el orden mundial, y costos de servicios locales a precios locales.
"Es decir, que a las retenciones no hay que mostrarlas sólo como un efecto aislado sobre el campo, ya que éste se beneficia también con otras cosas que tiene el actual modelo. Y además, el campo no está teniendo una mala rentabilidad. Puede haber casos en lugares puntuales, pero igual están bien", aseguró.
¿Sin embargo, la presión es fuerte y todos se quejan?
-El tema es que esos impuestos vuelven en obras. Son rutas, autopistas, puertos..., hoy tenemos los puertos más baratos de América latina, incluido Brasil. Hoy los impuestos no son para pagar la deuda externa o para generar un mayor endeudamiento, como era antes. Esto ayuda también a que tengamos un mayor presupuesto. Hay una decisión política de recuperar el INTA con un plan estratégico de inversiones, incorporación y capacitación de profesionales para la transferencia tecnológica. Sólo nos falta tiempo", afirmó.
Similitudes con la muestra que se realizó en Famaillá
En el INTA Expone Patagonia 2006 participaron el director del Centro Regional Tucumán-Santiago del Estero, Jorge Morandi, y el director del EEA INTA Famaillá, Néstor Zamudio, ocasión en la que compartieron con sus pares patagónicos la megamuestra y las experiencias científicas volcadas a las producciones en el alto valle Neuquén-Rio Negro.
Los ingenieros recordaron que en la Patagonia se mostraron tres eco-regiones y cinco áreas estratégicas, para las distintas producciones, utilizando un criterio de distribución similar al que se usó en el INTA Expone 2005 en el NOA.
En esa ocasión, se dispuso de senderos en el predio de Famaillá, para mostrar tecnología de productos y procesos disponibles, para más de 25 actividades productivas. Todo una tarea compleja que, tanto Morandi como Zamudio, recordaron que insumió tareas culturales con varios meses de anticipación por tratarse de cultivos anuales y no perennes, como ocurre con la pera y la manzana.
Los especialistas ponderaron el sistema de irrigación en el alto valle patagónico y algunos sistemas de riego, sobre todo el de aspersión, para evitar heladas sobre los perales y manzanos.
Finalmente, señalaron algunas coincidencias con las alianzas estratégicas de la región NOA, que vincula tecnológicamente a 20 empresas con otras 50 entidades de los sectores público y privado.
Tucumán es conocida por los obreros "golondrinas"
Allen es una localidad enclavada en el corazón de las áreas productoras de peras y de manzanas. Allí, la delegación del Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA) visitó la chacra del productor "Chiche" Brevi, que relató que para la cosecha se requiere de gran cantidad de mano de obra.
Explicó que en diciembre con la cereza, se requieren 10 cosechadores por hectárea; en enero y hasta marzo, con la pera y manzanas (primicias) se necesitan entre 4 y 6 obreros.
Sorprendió que el productor tuviera conocimiento de algunos detalles de Tucumán, y explicó que se debe a que muchos obreros que contrata son zafreros del Jardín de la República.
En esa chacra, los periodistas tuvimos la oportunidad de ver un peral que fue plantado en 1905, que tiene más de 25 metros de altura y una copa que se extiende aproximadamente 15 metros. Según el propietario, la plantó su abuelo, cuando decidió cambiar el cultivo de alfalfa por la fruta.
Allí, se pudo observar que los sistemas de riego son similares a los que se utilizan en los cultivos de vid en Mendoza y en San Juan, y que los problemas que enfrenta la junta de riego por el aprovisionamiento también son coincidentes con los de otras regiones, como Tucumán.
El riego por aspersión es una técnica indispensable, ya que evita que las severas heladas patagónicas deterioren la planta y la fruta.
Los principales cultivos patagónicos, la pera y la manzana, tuvieron un lugar de privilegio en las 30 hectáreas donde se hizo la muestra, que además exhibió la mejor tecnología y cultivos alternativos. También la cría de ovinos y bovinos, producciones de frutas de carozo, berries, miel y forrajeras, sistemas de explotación forestal sustentables, y hasta la fabricación de vinos de calidad.
Cheppi afirmó que al INTA casi lo rematan y defendió las retenciones a la exportación
El presidente del INTA, ingeniero Carlos Cheppi, reveló a LA GACETA Rural que la institución estuvo a punto de que le pongan la bandera de remate; explicó las metas logradas y los proyectos, y justificó la aplicación de las retenciones a las exportaciones, un item que mantiene distanciado al sector agropecuario del poder político.
Cheppi indicó que los últimos 10 o 12 años fueron nefastos para el INTA. "Perdió gente y presupuesto; casi nos rematan. Hoy estamos recuperando la institución, con más recursos y con la incorporación de 1.500 técnicos jóvenes -en los últimos tres años-, que se están formando. Es una inversión importante para atender los requerimientos del campo", remarcó. Consultado sobre si a este aporte del INTA al campo argentino el Gobierno nacional podría agregarle el suyo reduciendo o eliminando las retenciones a la exportación, Cheppi fue terminante: "es probable que en algún punto se tenga que resolver; pero no en este proceso económico". Agregó que hoy existen herramientas que sirven para que los precios en el mercado interno no se disparen. Entre ellas, un cambio muy alto, energía más barata en el orden mundial, y costos de servicios locales a precios locales.
"Es decir, que a las retenciones no hay que mostrarlas sólo como un efecto aislado sobre el campo, ya que éste se beneficia también con otras cosas que tiene el actual modelo. Y además, el campo no está teniendo una mala rentabilidad. Puede haber casos en lugares puntuales, pero igual están bien", aseguró.
¿Sin embargo, la presión es fuerte y todos se quejan?
-El tema es que esos impuestos vuelven en obras. Son rutas, autopistas, puertos..., hoy tenemos los puertos más baratos de América latina, incluido Brasil. Hoy los impuestos no son para pagar la deuda externa o para generar un mayor endeudamiento, como era antes. Esto ayuda también a que tengamos un mayor presupuesto. Hay una decisión política de recuperar el INTA con un plan estratégico de inversiones, incorporación y capacitación de profesionales para la transferencia tecnológica. Sólo nos falta tiempo", afirmó.
Similitudes con la muestra que se realizó en Famaillá
En el INTA Expone Patagonia 2006 participaron el director del Centro Regional Tucumán-Santiago del Estero, Jorge Morandi, y el director del EEA INTA Famaillá, Néstor Zamudio, ocasión en la que compartieron con sus pares patagónicos la megamuestra y las experiencias científicas volcadas a las producciones en el alto valle Neuquén-Rio Negro.
Los ingenieros recordaron que en la Patagonia se mostraron tres eco-regiones y cinco áreas estratégicas, para las distintas producciones, utilizando un criterio de distribución similar al que se usó en el INTA Expone 2005 en el NOA.
En esa ocasión, se dispuso de senderos en el predio de Famaillá, para mostrar tecnología de productos y procesos disponibles, para más de 25 actividades productivas. Todo una tarea compleja que, tanto Morandi como Zamudio, recordaron que insumió tareas culturales con varios meses de anticipación por tratarse de cultivos anuales y no perennes, como ocurre con la pera y la manzana.
Los especialistas ponderaron el sistema de irrigación en el alto valle patagónico y algunos sistemas de riego, sobre todo el de aspersión, para evitar heladas sobre los perales y manzanos.
Finalmente, señalaron algunas coincidencias con las alianzas estratégicas de la región NOA, que vincula tecnológicamente a 20 empresas con otras 50 entidades de los sectores público y privado.
Tucumán es conocida por los obreros "golondrinas"
Allen es una localidad enclavada en el corazón de las áreas productoras de peras y de manzanas. Allí, la delegación del Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA) visitó la chacra del productor "Chiche" Brevi, que relató que para la cosecha se requiere de gran cantidad de mano de obra.
Explicó que en diciembre con la cereza, se requieren 10 cosechadores por hectárea; en enero y hasta marzo, con la pera y manzanas (primicias) se necesitan entre 4 y 6 obreros.
Sorprendió que el productor tuviera conocimiento de algunos detalles de Tucumán, y explicó que se debe a que muchos obreros que contrata son zafreros del Jardín de la República.
En esa chacra, los periodistas tuvimos la oportunidad de ver un peral que fue plantado en 1905, que tiene más de 25 metros de altura y una copa que se extiende aproximadamente 15 metros. Según el propietario, la plantó su abuelo, cuando decidió cambiar el cultivo de alfalfa por la fruta.
Allí, se pudo observar que los sistemas de riego son similares a los que se utilizan en los cultivos de vid en Mendoza y en San Juan, y que los problemas que enfrenta la junta de riego por el aprovisionamiento también son coincidentes con los de otras regiones, como Tucumán.
El riego por aspersión es una técnica indispensable, ya que evita que las severas heladas patagónicas deterioren la planta y la fruta.












