En Leales se reunieron los productores de porcinos y reclamaron por sus necesidades

En el encuentro participaron también autoridades provinciales y nacionales, a quienes se les explicó las necesidades que tiene la actividad para concretar su desarrollo. Recorrido por un módulo porcino.

25 Mayo 2007
“Durante los últimos años hubo una disgregación de la actividad porcina; se viene tratando de disminuir la soledad institucional, económica y social en la que trabaja el porcicultor”, señaló a LA GACETA Rural el ingeniero Andrés Ajalla, luego de la primera jornada porcina desarrollada en Los Quemados, Leales.
La jornada cumplió con el acercamiento entre productores y con las instituciones provinciales y nacionales. La presencia de las autoridades fue lo que más destacaron los productores que asistieron a la jornada.
En la ocasión, se desarrollaron charlas técnicas en respuesta del pedido de los participantes a los técnicos de campo, con consultas variadas sobre manejo del servicio a campo, alimentación en etapa de cría y engorde, y algunas experiencias con ingredientes alimenticios alternativos al grano.
Luego, en el recorrido por las instalaciones del módulo porcino didáctico productivo a campo -de la Escuela Agrotécnica La Candelaria, se mostró el uso de material regional (postes, totora, cola de zorro, pasturas, uso del monte, etc.) para la construcción y el funcionamiento de la instalación de cría y engorde.
Por otro lado, el ingeniero Javier Marcelo Paz dijo que se mostraron experiencias de la escuela en el uso de diferentes tipos de parideras, comederos y bebederos. Esto se traduce -apuntó- en el bienestar que manifiestan los animales en sus diferentes etapas y en sus estados fisiológicos.
Lo destacable fue la mesa integradora, que impuso ante las autoridades el tema de las necesidades postergadas de la actividad porcina, especialmente del sector Pyme. Estos productores plantearon la necesidad de institucionalizarse para alcanzar una escala productiva con el fin de lograr un espacio en el mercado. Otros manifestaron el problema comercial de los destinos conjuntos para los lechones destetados, de acuerdo con las normas vigentes, y reclamaron un contralor oficial para que cumpla la ley.  “No quiero que la Policía me quite la mercadería”, dijo un productor.
Otros expusieron la necesidad de continuar la cadena productiva a través del engorde, pero expresaron que no disponen del capital suficiente para encarar esa inversión. Se nombraron pistas de engorde de envergadura en la provincia que no funcionan en este momento, como parte del pedido de solución a los problemas del sector. Así se obtendría un efecto positivo socio-económico importante para la provincia.
Finalmente, Ajalla manifestó que una cooperativa de productores porcinos expresó la necesidad de construir un lugar de faena y de procesamiento de materia prima, cuyas gestiones contemplan la inclusión del proyecto en algún programa de desarrollo.
Se destacó que entre los pequeños productores presentes sumaban 600 madres porcinas en producción y que si se mantuviera el engorde de lechones hasta el peso de venta, no había que importar de otras regiones unas 1.000 t anuales de carne.

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