18 Enero 2008
CADA VEZ MENOS. El mal clima causó la pérdida de un millón de colmenas. archivo la gaceta
El sector apícola parece estar pasando por un momento en el que ya ni dudas le caben. Cuando se consulta el “Foro virtual Apícola” en la página oficial de la Sagpya los últimos mensajes disponibles son de hace un año. Luego el Foro parece haber enmudecido.
A la crisis sanitaria que sufrió el sector por presencia de trazas de nitrofuranos en análisis realizados en el Reino Unido en 2004, y que deprimió los precios para el productor, siguieron sucesivas crisis por distintas razones que han llevado al sector a una situación de “emergencia apícola” permanente.
Poco a poco la actividad fue expulsando apicultores, en un sector donde prevalece la presencia de pequeños productores, debido a la pérdida de ingresos sumados a reiteradas contingencias climáticas adversas.
La Federación Agraria Argentina (FAA) reclamó políticas de desarrollo para el sector apícola nacional, ante la desaparición de gran cantidad de productores por la falta de rentabilidad del sector. “Durante este año los productores perdieron un millón de colmenas debido al clima, que perjudicó a las provincias productoras de miel y a la ausencia de políticas concretas por parte del Gobierno ante esta situación”, dijo el secretario gremial de FAA, Omar Barchetta.
El olvido estatal sobre la actividad rechina más aún al considerar los derechos de exportación que se pagan por la producción que se vende externamente y que suman unos U$S 14 millones anuales sólo por las retenciones a la comercialización de miel a granel.
Barchetta ejemplificó con números la realidad para nada dulce que viven los productores: “la situación es insostenible, ya que, según los propios datos de la Sagpya, elaborar un kilo de miel cuesta $ 6,60 en promedio y de ganancias se obtienen $ 5, lo que significa que el productor solo recibe pérdidas”.
Dijo que de las 90.000 toneladas de miel producidas en 2007 se perdieron 30.000 toneladas, un tercio del total y reclamó políticas urgentes de desarrollo.
A la crisis sanitaria que sufrió el sector por presencia de trazas de nitrofuranos en análisis realizados en el Reino Unido en 2004, y que deprimió los precios para el productor, siguieron sucesivas crisis por distintas razones que han llevado al sector a una situación de “emergencia apícola” permanente.
Poco a poco la actividad fue expulsando apicultores, en un sector donde prevalece la presencia de pequeños productores, debido a la pérdida de ingresos sumados a reiteradas contingencias climáticas adversas.
La Federación Agraria Argentina (FAA) reclamó políticas de desarrollo para el sector apícola nacional, ante la desaparición de gran cantidad de productores por la falta de rentabilidad del sector. “Durante este año los productores perdieron un millón de colmenas debido al clima, que perjudicó a las provincias productoras de miel y a la ausencia de políticas concretas por parte del Gobierno ante esta situación”, dijo el secretario gremial de FAA, Omar Barchetta.
El olvido estatal sobre la actividad rechina más aún al considerar los derechos de exportación que se pagan por la producción que se vende externamente y que suman unos U$S 14 millones anuales sólo por las retenciones a la comercialización de miel a granel.
Barchetta ejemplificó con números la realidad para nada dulce que viven los productores: “la situación es insostenible, ya que, según los propios datos de la Sagpya, elaborar un kilo de miel cuesta $ 6,60 en promedio y de ganancias se obtienen $ 5, lo que significa que el productor solo recibe pérdidas”.
Dijo que de las 90.000 toneladas de miel producidas en 2007 se perdieron 30.000 toneladas, un tercio del total y reclamó políticas urgentes de desarrollo.
















