18 Enero 2008
NOVEDAD. La clonación servira para que haya mas producción porcina. ARCHIVO LA GACETA
Estados Unidos aprobó esta semana la venta y el consumo de carne y leche proveniente de animales clonados, como ya lo hizo hace unos días la Unión Europea.
Entre los fundamentos de la medida, se considera que no hay ninguna diferencia en efectos para la salud humana de alimentos provenientes de animales clonados y los criados tradicionalmente.
El estudio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de ese país (FDA), de 970 páginas, se refiere a la carne y la leche de origen bovino, porcino y ovino, y a los productos de cualquier otra especie siempre que no provengan del animal directamente clonado y sí de su descendencia.
Debido a su alto coste, la FDA espera que la clonación se utilice mayoritariamente para sementales, por lo que no prevé que grandes cantidades de leche o carne clonada lleguen al mercado.
En cualquier caso, la organización recomienda expresamente que no se introduzca en la cadena alimentaria la comida de clones de otras especies que no sean bovino, porcino y ovino.
Era la única barrera
El informe de la FDA supone la eliminación efectiva de la única barrera que existía en Estados Unidos a la venta de los productos animales clonados.
En 2001 la industria del sector acordó no comercializarlos hasta que la FDA manifestase si era seguro para el consumo humano.
Se espera que la industria levante ahora la moratoria, al tiempo que el Departamento de Agricultura examina la manera de realizar una transición ordenada del mercado.
En su informe, la FDA tampoco considera necesario un etiquetado especial para los productos clonados señalando su origen. Sí admitirá, sin embargo, etiquetados que indiquen que el producto no procede de animales clonados.
Quienes se oponen a los alimentos derivados de animales clonados criticaron con dureza la postura de la FDA.
Entre los fundamentos de la medida, se considera que no hay ninguna diferencia en efectos para la salud humana de alimentos provenientes de animales clonados y los criados tradicionalmente.
El estudio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de ese país (FDA), de 970 páginas, se refiere a la carne y la leche de origen bovino, porcino y ovino, y a los productos de cualquier otra especie siempre que no provengan del animal directamente clonado y sí de su descendencia.
Debido a su alto coste, la FDA espera que la clonación se utilice mayoritariamente para sementales, por lo que no prevé que grandes cantidades de leche o carne clonada lleguen al mercado.
En cualquier caso, la organización recomienda expresamente que no se introduzca en la cadena alimentaria la comida de clones de otras especies que no sean bovino, porcino y ovino.
Era la única barrera
El informe de la FDA supone la eliminación efectiva de la única barrera que existía en Estados Unidos a la venta de los productos animales clonados.
En 2001 la industria del sector acordó no comercializarlos hasta que la FDA manifestase si era seguro para el consumo humano.
Se espera que la industria levante ahora la moratoria, al tiempo que el Departamento de Agricultura examina la manera de realizar una transición ordenada del mercado.
En su informe, la FDA tampoco considera necesario un etiquetado especial para los productos clonados señalando su origen. Sí admitirá, sin embargo, etiquetados que indiquen que el producto no procede de animales clonados.
Quienes se oponen a los alimentos derivados de animales clonados criticaron con dureza la postura de la FDA.
















