28 Marzo 2008
SIN RUMBO. De Urquiza y Lousteau no saben cómo salir de la crisis.
La protesta del campo tiene sus motivos que son totalmente valederos y de la cual, todos los involucrados en actividades productivas, estamos de acuerdo, comentaron a LA GACETA Rural el agricultor cañero José del Pero y el agrónomo Carlos Sánchez Loria, directivo de la Mesa de Lechería de Tucumán.
“El Gobierno actual no tiene una visión cierta de lo que es el campo. No quiere diálogo, sino imponer, por la fuerza, sus ideas, y no estamos para nada de acuerdo con ese tipo de procedimientos”, afirmó Sánchez Loria. “El Poder Ejecutivo, en lugar de buscar el diálogo y negociar para tener paz social, lo que busca es el enfrentamiento y no la paz”, insistió el especialista. “A nosotros, los productores de leche, esto ya nos pasó. La verdad es que ya no queremos invertir, por lo que cada vez habrá menos leche en el país por las desacertadas medidas y políticas agropecuarias del Gobierno nacional”, ratificó.
Por su parte, el cañero José del Pero dijo: “la Presidenta no dejó espacio para el diálogo y manifestó una muestra contundente de odios y de rencores que no le hacen nada bien a toda la sociedad”. “Es inentendible, pero la jefa de Estado busca el enfrentamiento con todo el sector productivo, una actitud con la cual no estamos de acuerdo”, reafirmó el agricultor.
“Debemos buscar, de alguna manera, la reconciliación entre todos los sectores y no buscar los culpables en el horizonte”, dijo.
El sector productivo agropecuario argentino es el que aporta las mayores riquezas y alimentos a toda la Nación y a los países compradoras de productos agropecuarios, comentó. “Cerraron el diálogo, y eso es muy complicado para el futuro de todos”, finalizo Del Pero.
Algunos números
l La agroindustria representa el 36% de la mano de obra ocupada en el país, el 20% del Producto Bruto Interno (PBI) y el 56% de las exportaciones argentinas.
l El costo de los insumos tienen una alta incidencia en los costos de producción: gasoil, 5%; flete, 23%; fósforo (un fertilizante clave), 29%; urea granulada (otro fertilizante muy usado), 12%; glifosato (herbicida), 23%.
l Una típica empresa agropecuaria del NOA, a partir de las nuevas retenciones, distribuye su facturación de la siguiente manera: 38% va al pago de retenciones: 17%, al movimiento de la cosecha: 19%, a gastos indirectos y de arrendamiento de la tierra; 2,5%, son los impuestos a las Ganancias el Cheque; 1%, son impuestos provinciales y municipales, y el resultado para el productor es del 2%.
l En Tucumán, el cultivo de la soja se despliega en unas 280.000 hectáreas. Loas rendimientos promedian entre los 2.500-2.600 (cálculos realizado por ACREA y la EEAOC) y los 3.000 kilos (resultado atípico del año pasado).
l Unos 1.500 productores trabajan con la oleaginosa en Tucumán, la mitad de los cuales posee 500 hectáreas o menos.El resto son considerados agricultores de escala media a alta.
“El Gobierno actual no tiene una visión cierta de lo que es el campo. No quiere diálogo, sino imponer, por la fuerza, sus ideas, y no estamos para nada de acuerdo con ese tipo de procedimientos”, afirmó Sánchez Loria. “El Poder Ejecutivo, en lugar de buscar el diálogo y negociar para tener paz social, lo que busca es el enfrentamiento y no la paz”, insistió el especialista. “A nosotros, los productores de leche, esto ya nos pasó. La verdad es que ya no queremos invertir, por lo que cada vez habrá menos leche en el país por las desacertadas medidas y políticas agropecuarias del Gobierno nacional”, ratificó.
Por su parte, el cañero José del Pero dijo: “la Presidenta no dejó espacio para el diálogo y manifestó una muestra contundente de odios y de rencores que no le hacen nada bien a toda la sociedad”. “Es inentendible, pero la jefa de Estado busca el enfrentamiento con todo el sector productivo, una actitud con la cual no estamos de acuerdo”, reafirmó el agricultor.
“Debemos buscar, de alguna manera, la reconciliación entre todos los sectores y no buscar los culpables en el horizonte”, dijo.
El sector productivo agropecuario argentino es el que aporta las mayores riquezas y alimentos a toda la Nación y a los países compradoras de productos agropecuarios, comentó. “Cerraron el diálogo, y eso es muy complicado para el futuro de todos”, finalizo Del Pero.
Algunos números
l La agroindustria representa el 36% de la mano de obra ocupada en el país, el 20% del Producto Bruto Interno (PBI) y el 56% de las exportaciones argentinas.
l El costo de los insumos tienen una alta incidencia en los costos de producción: gasoil, 5%; flete, 23%; fósforo (un fertilizante clave), 29%; urea granulada (otro fertilizante muy usado), 12%; glifosato (herbicida), 23%.
l Una típica empresa agropecuaria del NOA, a partir de las nuevas retenciones, distribuye su facturación de la siguiente manera: 38% va al pago de retenciones: 17%, al movimiento de la cosecha: 19%, a gastos indirectos y de arrendamiento de la tierra; 2,5%, son los impuestos a las Ganancias el Cheque; 1%, son impuestos provinciales y municipales, y el resultado para el productor es del 2%.
l En Tucumán, el cultivo de la soja se despliega en unas 280.000 hectáreas. Loas rendimientos promedian entre los 2.500-2.600 (cálculos realizado por ACREA y la EEAOC) y los 3.000 kilos (resultado atípico del año pasado).
l Unos 1.500 productores trabajan con la oleaginosa en Tucumán, la mitad de los cuales posee 500 hectáreas o menos.El resto son considerados agricultores de escala media a alta.















