11 Julio 2008
La citricultura mundial busca nuevas estrategias
Mejorar los niveles de producción, los estándares de calidad y de comercialización de los cítricos siguen siendo las premisas sobre las que trabajan los productores, exportadores y comercializadores de todo el mundo. Estos y otros temas fueron analizados en el seminario que se realizó días pasados en Tucumán, con la presencia de destacados investigadores españoles. La generación de negocios alrededor de todo el sector citrícola fue uno de los temas abordados por los panelistas y generó un marcado interés de los asistentes.
HAY QUE COMPETIR. Los asistentes buscaron información sobre los estándares de calidad que exigen los principales mercados consumidores europeos. LA GACETA / JORJE OLMOS SGROSSO
Organizado por la Cámara Española de Comercio de la República Argentina se llevó a cabo en nuestra provincia, en las instalaciones de la Federación Económica de Tucumán (FET) un Seminario Internacional sobre Citricultura, denominado "Nuevas técnicas de producción y estrategias de comercialización en los cítricos".
Dicho encuentro, que contó con la presencia de más de 80 técnicos y profesionales de la región, fue dictado por los investigadores Manuel Agustí Fonfría, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, y por Amparo Martínez Fuentes, profesora del Instituto Agroforestal del Mediterráneo de la misma Universidad.
El seminario internacional estuvo, además, organizado por la Federación Económica de Tucumán -sede del encuentro- y la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
En diálogo con LA GACETA Rural, el especialista Manuel Agustí Fonfría sostuvo que en España la citricultura posee una gran importancia desde el punto de vista de la producción, de la generación de negocios y de lo que representa la misma en la exportación de los agrios a diversos países del mundo.
Líder mundial
Esto posibilita que, en la actualidad, España sea el primer exportador de fruta fresca cítrica del mundo. Solo la comunidad valenciana participa con más de 170.000 hectáreas implantadas con cítricos dulces, con una producción que supera los 3 millones de toneladas, sobre 5 millones de toneladas que produce y comercializa todo el territorio español.
La importancia de los limones no tiene relevancia en la Comunidad Valenciana, pero sí en otras regiones como Murcia y Alicante, representando una "citricultura que sufre serios problemas por la falta de agua básicamente", destacó el investigador universitario.
La calidad de la producción española ganó relevancia desde hace muchos años, o décadas atrás, por la calidad de las variedades producidas y por el gran dinamismo que tuvo el sector, en ir adaptándose a los cambios que imponía la demanda. Esto llevó a que, en forma permanente, los investigadores trabajaran para producir variedades de fácil pelado, sin semillas, de gran sabor y aceptación por parte de los consumidores.
Grata sorpresa
Por su parte, Amparo Martínez Fuentes sostuvo que no había dimensionado lo que representaba el limón para la Argentina hasta que lo vio personalmente, con sus propios ojos.
La especialista visitó algunos establecimientos productores de limones, tanto de empaques como de campos, en donde observó la calidad de las plantaciones y de la producción y el manejo profesional y tecnológico que se usa en esta región.
"Me asombré, para positivo, con lo que vi. En esta región se produce un limón de gran calidad, poseen establecimientos muy importantes que lo manipula y procesan para industria y obtienen productos de elevada calidad comercial", sostuvo la docente española.
Manuel Agustí Fonfría retomó su conversación con nuestro diario y manifestó, además, que "más del 50% de la producción de cítricos de España es exportada".
Esta cifra es particularmente notable en el caso de las mandarinas, cuyo volumen de exportación supera el 60%, y en especial de las Clementinas con más de un 70%.
Hay que destacar que la articulación de la producción española difiere mucho de la de Argentina, y particularmente la de Tucumán.
Experiencias
En Valencia, relató el investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, los productores poseen como, promedio, menos de una hectárea con naranjas, y en algunos casos destinan menos superficie para mandarinas.
Es decir, "está todo muy parcelado, muy atomizado, con productores que se dedican a tiempo compartido con otros trabajos, porque simplemente no daría (económicamente) para dedicarse solo a producir cítricos con esta escala productiva", observó.
Esto lleva a que, muchas veces, la mayoría de los productores no puede incorporar tecnología acorde a lo que demanda el mercado, por lo que muchas explotaciones son manejadas por cooperativas que se encargan de la producción y comercialización de los cítricos.
Dificultades
Finalmente, Agustí Fonfría dijo que la existencia de escasa mano de obra calificada (para trabajar en citricultura) eleva los costos de producción y, en muchos casos, la contratación de profesionales muy calificados lleva a que los pequeños productores no puedan continuar con sus actividades.
A este problema hay que sumar, con cierta frecuencia, que la fuerte especulación del suelo citrícola con fines urbanísticos y su creciente valor de plusvalía, contribuyen a aumentar el problema.
Esto, sumado al elevado costo que tiene el agua por la grave escasez que existe en todo el Mediterráneo, lleva a que muchos productores dejen la actividad citrícola y vendan su campos para poner en marcha emprendimientos urbanísticos rentables.
Dicho encuentro, que contó con la presencia de más de 80 técnicos y profesionales de la región, fue dictado por los investigadores Manuel Agustí Fonfría, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, y por Amparo Martínez Fuentes, profesora del Instituto Agroforestal del Mediterráneo de la misma Universidad.
El seminario internacional estuvo, además, organizado por la Federación Económica de Tucumán -sede del encuentro- y la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
En diálogo con LA GACETA Rural, el especialista Manuel Agustí Fonfría sostuvo que en España la citricultura posee una gran importancia desde el punto de vista de la producción, de la generación de negocios y de lo que representa la misma en la exportación de los agrios a diversos países del mundo.
Líder mundial
Esto posibilita que, en la actualidad, España sea el primer exportador de fruta fresca cítrica del mundo. Solo la comunidad valenciana participa con más de 170.000 hectáreas implantadas con cítricos dulces, con una producción que supera los 3 millones de toneladas, sobre 5 millones de toneladas que produce y comercializa todo el territorio español.
La importancia de los limones no tiene relevancia en la Comunidad Valenciana, pero sí en otras regiones como Murcia y Alicante, representando una "citricultura que sufre serios problemas por la falta de agua básicamente", destacó el investigador universitario.
La calidad de la producción española ganó relevancia desde hace muchos años, o décadas atrás, por la calidad de las variedades producidas y por el gran dinamismo que tuvo el sector, en ir adaptándose a los cambios que imponía la demanda. Esto llevó a que, en forma permanente, los investigadores trabajaran para producir variedades de fácil pelado, sin semillas, de gran sabor y aceptación por parte de los consumidores.
Grata sorpresa
Por su parte, Amparo Martínez Fuentes sostuvo que no había dimensionado lo que representaba el limón para la Argentina hasta que lo vio personalmente, con sus propios ojos.
La especialista visitó algunos establecimientos productores de limones, tanto de empaques como de campos, en donde observó la calidad de las plantaciones y de la producción y el manejo profesional y tecnológico que se usa en esta región.
"Me asombré, para positivo, con lo que vi. En esta región se produce un limón de gran calidad, poseen establecimientos muy importantes que lo manipula y procesan para industria y obtienen productos de elevada calidad comercial", sostuvo la docente española.
Manuel Agustí Fonfría retomó su conversación con nuestro diario y manifestó, además, que "más del 50% de la producción de cítricos de España es exportada".
Esta cifra es particularmente notable en el caso de las mandarinas, cuyo volumen de exportación supera el 60%, y en especial de las Clementinas con más de un 70%.
Hay que destacar que la articulación de la producción española difiere mucho de la de Argentina, y particularmente la de Tucumán.
Experiencias
En Valencia, relató el investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, los productores poseen como, promedio, menos de una hectárea con naranjas, y en algunos casos destinan menos superficie para mandarinas.
Es decir, "está todo muy parcelado, muy atomizado, con productores que se dedican a tiempo compartido con otros trabajos, porque simplemente no daría (económicamente) para dedicarse solo a producir cítricos con esta escala productiva", observó.
Esto lleva a que, muchas veces, la mayoría de los productores no puede incorporar tecnología acorde a lo que demanda el mercado, por lo que muchas explotaciones son manejadas por cooperativas que se encargan de la producción y comercialización de los cítricos.
Dificultades
Finalmente, Agustí Fonfría dijo que la existencia de escasa mano de obra calificada (para trabajar en citricultura) eleva los costos de producción y, en muchos casos, la contratación de profesionales muy calificados lleva a que los pequeños productores no puedan continuar con sus actividades.
A este problema hay que sumar, con cierta frecuencia, que la fuerte especulación del suelo citrícola con fines urbanísticos y su creciente valor de plusvalía, contribuyen a aumentar el problema.
Esto, sumado al elevado costo que tiene el agua por la grave escasez que existe en todo el Mediterráneo, lleva a que muchos productores dejen la actividad citrícola y vendan su campos para poner en marcha emprendimientos urbanísticos rentables.
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