El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que continúa con el monitoreo y vigilancia en especies frutihortícolas en todo el país. En julio pasado se inició, por segundo año consecutivo, el monitoreo de residuos de plaguicidas y contaminantes biológicos en especies frutihortícolas seleccionadas: lechuga, tomate, apio, manzana, durazno y uva, estas últimas según la época de cosecha y de comercialización.
El objetivo de las acciones, que se realizan en el marco del plan de monitoreo y vigilancia establecido en el Sistema de Control de Frutas y Hortalizas (Sicofhor), es verificar la ausencia de residuos de contaminantes químicos o microbiológicos en los productos.
En primera instancia implica la toma de muestras en establecimientos mayoristas, que son analizadas en el Laboratorio Central del Senasa o en los de la red del organismo. Si se detectan residuos de plaguicidas prohibidos o por encima de las tolerancias admitidas (Resolución Nº 256/2003), o contaminantes microbiológicos, se realiza un rastreo hasta la zona de producción para adoptar las medidas correctivas correspondientes.
















