El Foro de la Cadena Agroindustrial Argentina reclamó al Gobierno diálogo y reconocimiento

Biolcatti y Llambías delinearon la situación de crisis que enfrenta el sector, en la presentación del documento final de la jornada de debate que organizó la entidad.

PROTESTA POPULAR. Los agricultores tuvieron que salir este año a las rutas a defender la propiedad de los bienes que producen en sus campos. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI PROTESTA POPULAR. Los agricultores tuvieron que salir este año a las rutas a defender la propiedad de los bienes que producen en sus campos. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
14 Noviembre 2008

Buenos Aires.- El Foro de la Cadena Agroindustrial Argentina reclamó al Gobierno diálogo, un contexto previsible y reconocimiento de la agroindustria como la actividad económica más importante y movilizadora de la Argentina. El documento fue leído en presencia de Hugo Biolcati, presidente de la Sociedad Rural Argentina, y de Mario Llambías, titular de CRA, las dos entidades fundadoras del Foro. La presentación fue parte del acto de clausura de la “5a. Jornada de la Cadena Agroindustrial Argentina” que se realizó el martes pasado en la ciudad de Buenos Aires.
“La suerte de las exportaciones más importantes del país no puede estar atada al arbitrio de funcionarios que se arrogan facultades excepcionales reservadas, en muchos de los casos, a la propia Constitución y deciden, por sí, y ante sí, quién puede producir, vender, comprar, almacenar, exportar o ejercer cualquier actividad en el sector”, explicó el Foro.
En tres carillas, se recordó que transcurrieron ya casi seis meses desde que los productores se vieron forzados a dejar lo que más aman y mejor saben hacer, que es producir, para salir a la calle a reclamar que no se concretara un aumento en los derechos de exportación que, como estaban diseñados, hubieran constituido un despojo establecido por medios manifiestamente inconstitucionales”, señaló el documento. “Todos sabemos cómo se resolvió el diferendo. En su límite más tenso, triunfó la institucionalidad”, agregó.
También reclamó que el Gobierno entienda que la agroindustria, como lo ha hecho la población, que son la actividad económica más importante y movilizadora, no solamente desde el punto de vista económico y basado en un estilo de vida consustanciado con el interior más profundo, por el amor a la tierra y por el trabajo multiplicador y esforzado, dijo el Foro.
Por ello, pidió reglas claras, razonables, estables y no discriminatorias, para el sector que “genera más de un tercio de todos los empleos del país y más del 50% de las exportaciones nacionales, expresó el documento final. “Nunca pedimos subsidios ni apoyos especiales, sólo reclamamos un sistema de reglas de juego justas y dictadas por autoridades constitucionalmente facultadas para ello”, señaló.
En el informe sobre el sector, el Foro aseguró que el escenario es, hoy, mucho más grave de lo que era cuando se desató el conflicto por las retenciones.
El sector denunció una actitud hostil desde que se rechazó en el Senado el polémico esquema de retenciones móviles a las exportaciones de cereales. “Triunfó la institucionalidad, pero también creímos que habían triunfado la sensatez, el llamado a la reflexión y a la actitud conciliadora entre el Gobierno y los sectores productivos de nuestra cadena; desgraciadamente, nada de eso ha ocurrido”, se quejó el Foro.
El sector reconoció que la crisis internacional ha sido un componente sustancial en la emergencia. Sin embargo, dijo: “quienes la sufren dentro de la cadena, vienen soportando, desde el mismo momento del voto no positivo, una actitud francamente hostil y discriminatoria, como si se tratara de una sanción por la osadía de haber defendido lo que era justo”.
En este sentido, enfatizó: “estamos convencidos de que la agroindustria puede crecer exponencialmente en los próximos años, y entendemos que urge corregir el rumbo”. El sector afirmó: “Argentina está en condiciones de renacer como una gran potencia alimentaria y agroindustrial”.
“La cadena agroindustrial está en condiciones de satisfacer las necesidades del mercado doméstico y aprovechar, al mismo tiempo, la creciente demanda de alimentos a nivel mundial, siempre que se dé un contexto razonable dentro del cual trabajar; un contexto previsible que permita pensar en el futuro”. (NA-DyN)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios