FELIZ. Mercedes Quijano comprará una heladera y chapas para su casa. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
Anotó el último número que le quedaba para completar la grilla y se fue corriendo a comprar un paquete de velas. Una era para la Virgen del Valle, otra para San Cayetano y la tercera, para San Expedito. "Así, nadie me podrá acusar de que le debo una vela a cada santo", bromeó, entre risas, y secándose las lágrimas de la emoción, Mercedes Quijano, de 54 años. Ella y Mirta Sale fueron las dos ganadoras del pozo acumulado de $48.000 de los Números de LA GACETA que se llevaron cada una $24.000.
Vecina del barrio Juan Pablo I, Mercedes cree que el cielo escuchó sus lamentos. Ocurre que la familia debe hacer malabares para sostener un hogar con nueve integrantes, entre ellos tres nietos a su cargo.
"No me cansé de rogarle a Dios que nos ayudara. Hasta que por fin se dio la oportunidad: me quedé con un solo número, el 68, que salió esta mañana (por ayer). Cuando comprobamos que habíamos ganado, mi marido y yo nos abrazamos y lloramos juntos de la emoción", contó Mercedes, acompañada por su hijo, Roberto, su nuera, Mercedes Santillán, y su nieto Axel Nicolás, de un año y nueve meses.
"En nuestra casa tenemos muchas necesidades. Una de ellas es cambiar las chapas del techo. Desarrollo Social nos regaló cinco, pero todavía me faltan otras cinco, ya que las que tengo están muy viejas. Si pudiera, también me gustaría poner el piso de la casa", anhela. Además, utilizará una parte del dinero para comprar una heladera. "Hasta ahora me veía obligada a llevar los alimentos y la bebida a la casa de mi hijo, que vive a la vuelta", dijo con el rostro radiante de felicidad.
La alegría de Mercedes contagió a toda su familia. "Mis seis nietos y tres bisnietos se pusieron contentos y vinieron a visitarme. Hasta mi hermano me llamó desde Buenos Aires para felicitarme", señaló Mercedes.
Trato hecho
"Si yo gano, te doy la mitad del premio a vos. Y si vos ganás, me la das a mí". Ese fue el trato que hicieron Diego, de 23 años, y su padre, José Luis Valori. Hoy, los dos pueden festejar abrazados porque el cupón con el que participan es uno de los ganadores del pozo de $ 48.000 de LA GACETA.
"Nunca terminaré de agradecerle a mi viejo la mano que me da", dijo con emoción el joven, que vive con su mujer y su hijo en la casa de sus padres, en el barrio Alberdi.
"El vive con nosotros mientras construye su casita a media cuadra", explicó la madre de Diego, Mirta Sale, quien ayer tuvo que representarlo a la hora de mostrar el cupón en LA GACETA. Diego no podía concurrir a nuestro diario porque se encontraba trabajando.
La señora vino acompañada por José, el hijo mayor. Diego aún no puede creer el giro que dio su destino. "Habíamos comenzado a construir en el terreno, con mucho esfuerzo, porque gano muy poco, ya que trabajo en negro. Pero se enfermó mi hijo, que todavía no tiene un año de vida, y no pudimos continuar. Tuvimos que suspender los trabajos de construcción, por los gastos que tenemos en remedios. Por suerte, ahora podremos retomar la obra sin problemas", afirmó contento. Mi padre es verdulero y siempre nos ayudó mucho. El participa con sumo interés en los Números de LA GACETA y no dudó incluirme para que yo también tuviera la oportunidad de ganar", dijo con emoción. Durante un largo tiempo pusieron los cupones a nombre de alguno de los dos, en forma alternada.
Cuando su madre se enteró de que habían ganado le preguntó a su hijo: "todavía mantenés tu promesa?", "¡Por supuesto que sí!", respondió el joven deseoso de retribuir a su padre algo de lo que él recibe cada día.


















