Una feroz granizada provocó graves daños en la producción frutihortícola de los Valles

Personal del INTA recorrió la zona y evaluó los efectos. Los pequeños productores resultaron afectados en su totalidad. Pedido al Ejecutivo.

DESTRUCTORAS. Las piedras caídas tenían el tamaño de un limón. DESTRUCTORAS. Las piedras caídas tenían el tamaño de un limón.
06 Febrero 2009

A principios de enero volvió a granizar fuertemente sobre los Valles Calchaquíes. Según el ingeniero Raúl Orell, del INTA -presente en el lugar al momento del suceso-, el fenómeno fue de una dimensión nunca vista en la zona. El daño fue tan grande y en una gran superficie que se trabajó durante mucho tiempo para evaluar los daños.
El fenómeno meteorológico se extendió por 45 minutos en forma ininterrumpida y se observaron acumulación de piedras de hielo de hasta 35 cm de altura en algunos lugares de los valles. Era un espectáculo tan raro que muchos turistas fotografiaron los hielos.
El meteoro causó daños sin discriminar tamaño de explotación ni especie vegetal. Plantaciones de maíz, huertas familiares, árboles frutales de diversos tipos y viñedos resultaron afectados. Dos días después de ocurrido el fenómeno, la zona mostraba un paisaje de precoz otoño, ya que los árboles estaban sin hojas y todo lo dañado estaba seco. El fenómeno sucedió por la tarde del 6 de enero. Afectó a las localidades de El Bañado, Las Cañas, Anjuana, Talapazo, El Pichao, El Arbolar y Colalao del Valle. En una franja de unos 10 km de ancho (sentido este-oeste), por 12 a 14 km de largo (sentido sur-norte).
Los pequeños productores -que con sus producciones para autoconsumo viven gran parte del año- resultaron afectados en su totalidad. Los fruticultores de reducidas dimensiones -que viven de sus cosechas para el procesamiento en dulces y conservas que elaboran en forma artesanal- vieron destruida su fuente de ingreso en forma instantánea con esta precipitación.
La superficie afectada es de alrededor de 190 hectáreas (60 ha de árboles frutales, 30 ha de viñedos, 10 ha de pimiento para pimentón, 40 ha de maíz para choclo y forraje. 5 ha de huertas familiares y 40 ha de pasturas varias). Los daños en huertas familiares es de 70 % a 80 %. En frutales es de entre el 60% y el 70 %; algo similar es el daño observado en viñedos. Por estos porcentajes de afectación y la época del año de ocurrencia, las pérdidas pueden considerarse totales.

En brotes y en tallos
Tras una exhaustiva recorrida, el equipo técnico del INTA afirmó que las consecuencias del fenómeno son desastrozas no sólo por el impacto sobre la producción frutihortícola sino también por la envergadura del daño sobre los brotes y tallos. Se estima que aunque las condiciones ambientales sean favorables durante el crecimiento posterior, los frutales y viñedos, demorarían entre uno y dos años en recuperarse, para volver a producir en forma normal.
Los productores y pobladores de la zona esperan, que las autoridades de la Provincia tomen carta en el tema. Pretenden algún paliativo para afrontar el año que se avecina.

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