CUIDADOS. Los productores tratan de evitar que las plagas ataquen la soja.
El grupo CREA-Los Pereyra, con el apoyo financiero de varias empresas productoras de insumos, estuvo realizando investigaciones durante las últimas tres campañas, con el objetivo de mejorar el control de insectos y de enfermedades en el cultivo de soja. “El trabajo atravesó diferentes etapas, en las que se evaluaron distintos aspectos del manejo en el cultivo, la calidad de aplicación, las condiciones adecuadas -ambientales y de cultivo-, diferentes estrategias en la toma decisiones y nuevas herramientas a utilizar para lograr las decisiones más acertadas”, dijo a LA GACETA Rural el ingeniero Angel Romano, integrante del grupo.
Una de esas nuevas herramientas a utilizar en la definición de estrategias de manejo de orugas defoliadoras es el Indice de Area Foliar (IAF), que relaciona la superficie de hojas que posee el cultivo en relación a la superficie del suelo. “No es un parámetro nuevo en la evaluación del estado de desarrollo de diferentes cultivos, pero lo novedoso es utilizar el valor como indicador principal en la definición de estrategias de manejo de plagas. Hasta ahora se recurría al porcentaje de daño como indicador del momento de aplicación de insecticidas. Nuestro trabajo demostró que el cultivo se debe evaluar de un modo diferente para tomar decisiones acertadas”, dijo Romano.
El experto dijo que el principal problema con el que tropieza el uso del IAF como parámetro relevante es la dificultad para medirlo. Empero, gracias al trabajo realizado en el Grupo CREA, se definió un procedimiento simple de estimación indirecta y se detectó que la estimación subjetiva de este valor es más fácil y menos errónea que el valor de porcentaje de daño utilizado en la actualidad.
Reunión en Las Cejas
El Grupo CREA-Los Pereyra y las empresas que apoyaron el trabajo, organizaron una reunión con productores y profesionales para el 17 de febrero, de 9 a 13, en el campo de Atilio Ason, en Las Cejas. Los asistentes podrán realizar una evaluación directamente en el cultivo para que aprendan el procedimiento para estimar el IAF. Además, la ingeniera Eugenia Castro presentará conclusiones de las investigaciones, que seguramente serán de gran utilidad para delinear diferentes estrategias de manejo de las plagas y de las enfermedades de fin de ciclo, adecuadas a diferentes lotes de soja con las particularidades que cada uno tiene con relación a variedad, fecha de siembra, densidad de siembra, ambiente (suelo y clima), menor o mayor exposición a eventos como sequía, granizo, por ejemplo.
“Seguramente, esta será una oportunidad inmejorable para agregar nuevos conocimientos al manejo de este cultivo, tan importante para la provincia y para el país”, finalizó Romano.














