01 Agosto 2009
CHEQUE EN MANO. José Arévalo y su esposa, la ganadora Antonia Reinoso. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
Las casualidades unieron a Antonia del Carmen Reinoso y a Sergio Quiroga desde el primer momento. A ambos les faltaba el mismo número para completar la tarjeta: el 64, según contaron.
Los dos lectores afortunados que compartieron el pozo de los Números de Oro de LA GACETA destinarán el premio a sus viviendas. Un ama de casa de San Felipe y un carpintero de El Colmenar se llevaron $ 10.000 cada uno debido a que completaron los cartones del entretenimiento.
Reinoso tiene 34 años y desde hace tiempo le gusta participar en Los Números de Oro. La mujer tiene una hija de 11 años y está casada con José Arévalo, que trabaja en una empresa de seguridad privada. La afortunada piensa que el premio es una bendición, porque siempre soñó con poder ampliar su casa. "Empezaré con la pieza de la nena", anticipó.
Para Quiroga también es fundamental poder concretar su deseo de contar con un lugar donde vivir. Sucede que el terreno donde actualmente reside junto con su hermana y con su madre tiene una orden de desalojo.
"Ya conseguimos un terreno accesible que podemos comprar con este dinero. Además, nos alcanzará para empezar a construir una pieza. Lo importante es que esta plata que ganamos nos permitirá tener un techo propio", resaltó el carpintero.
Antonia y Sergio estaban emocionados al retirar su cheque. Ambos no lo podían creer. "Al principio pensé que era un sueño, pero es real", coincidieron.
Los dos lectores afortunados que compartieron el pozo de los Números de Oro de LA GACETA destinarán el premio a sus viviendas. Un ama de casa de San Felipe y un carpintero de El Colmenar se llevaron $ 10.000 cada uno debido a que completaron los cartones del entretenimiento.
Reinoso tiene 34 años y desde hace tiempo le gusta participar en Los Números de Oro. La mujer tiene una hija de 11 años y está casada con José Arévalo, que trabaja en una empresa de seguridad privada. La afortunada piensa que el premio es una bendición, porque siempre soñó con poder ampliar su casa. "Empezaré con la pieza de la nena", anticipó.
Para Quiroga también es fundamental poder concretar su deseo de contar con un lugar donde vivir. Sucede que el terreno donde actualmente reside junto con su hermana y con su madre tiene una orden de desalojo.
"Ya conseguimos un terreno accesible que podemos comprar con este dinero. Además, nos alcanzará para empezar a construir una pieza. Lo importante es que esta plata que ganamos nos permitirá tener un techo propio", resaltó el carpintero.
Antonia y Sergio estaban emocionados al retirar su cheque. Ambos no lo podían creer. "Al principio pensé que era un sueño, pero es real", coincidieron.















