Los senadores Moisés, Andrada y Mendoza piden Salas de Prensa permanentes en los tres poderes
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Senadores Moisés, Andrada y Mendoza presentaron un proyecto de ley para obligar a los tres poderes del Estado a mantener salas de prensa físicas y permanentes en sus sedes centrales.
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La propuesta modifica la Ley 27.275 para prohibir la revocación arbitraria de acreditaciones y surge tras las recientes restricciones al trabajo periodístico en la Casa Rosada.
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Esta ley busca asegurar la transparencia institucional y el acceso a la información, estableciendo que la libertad de prensa sea una obligación estatal y no una concesión política.
Carolina Moisés
La senadora nacional Carolina Moisés, presidenta de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión presentó, junto a los senadores Guillermo Andrada y Sandra Mendoza de Convicción Federal, un proyecto de ley que establece la obligación de crear Salas de Prensa Institucionales permanentes en los tres poderes del Estado: en Casa de Gobierno, el Congreso y la Corte Suprema.
La iniciativa busca garantizar el acceso a la información pública y la libertad de expresión. Propone incorporar a la Ley 27.275 que el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial cuenten con espacios físicos específicos, en sus sedes principales, destinados al trabajo de periodistas acreditados.
Democracia
Moisés consideró que “no puede haber democracia con periodistas afuera y gobiernos a puertas cerradas” e indicó que “las Salas de Prensa deben ser una obligación del Estado, no una concesión del poder de turno.” El proyecto establece que estos espacios deberán funcionar de manera permanente y no podrán ser reemplazados por modalidades virtuales ni sedes alternativas.
También prohíbe la revocación masiva o arbitraria de acreditaciones, garantizando que cualquier restricción sea individual, fundada y con posibilidad de revisión judicial.
En ese sentido, Moisés remarcó: “Cuando el poder decide quién puede preguntar y quién no, deja de informar y empieza a ocultar. Este proyecto viene a poner un límite claro a la discrecionalidad.”
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por las restricciones al trabajo periodístico en la Casa Rosada, que encendieron alertas sobre un retroceso en materia de transparencia institucional cuando el Gobierno dio de baja la totalidad de las acreditaciones en Balcarce 50.

















