07 Agosto 2009
INICIATIVAS CONCRETAS. Martínez (centro) expuso sobre el apoyo tecnológico que el INTI puede brindar a los pequeños productores agrícolas de Tucumán. LA GACETA / JUNA PABLO SANCHEZ NOLI
Días pasados se realizó días pasados un seminario sobre el aporte de la tecnología a la sostenibilidad de la agricultura familiar, organizado por la Delegación Tucumán de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar y por la Delegación Tucumán del Instituto Nacional de Tecnología Industrial. El disertante fue el ingeniero Enrique M. Martínez, que dialogó con LA GACETA Rural.
- ¿Trabajan con la Subsecretaría de Agricultura Familiar?
- Hay que tratar de escapar de la trampa que supone que el mercado sigue ordenando a la economía. A los pequeños productores, a los que están trabajando en agricultura familiar, no basta con apoyarlos para que compitan con los más grandes. Hay que apoyarlos con otra mirada, con la mirada de mejorar su técnica y su participación en la cadena de valor. El objetivo es llegar al consumidor en directo, y no subordinado a las grandes corporaciones que dominan el comercio y la producción. Es un desafío intelectual importante porque esto que proponemos no es lo que ya se ha intentado. Siempre se intentó subsidiar con créditos baratos o tecnificar al pequeño productor. Esto se puede modificar.
- ¿Qué áreas pueden colaborar con los pequeños productores?
- Estamos trabajando en el diseño de equipamientos a escala familiar y en la posibilidad de agruparlos para industrializar sus productos en unidades de transformación de baja y mediana escala (mataderos pequeños, industrias lácteas pequeñas, producción de mermeladas). También trabajamos en la organización de redes comerciales, donde el productor que demuestre tener un producto bromatológicamente apto esté en condiciones de acceder directamente al consumidor.
- ¿Cómo van a manejar el aspecto de los recursos?
- Estamos diseñando los módulos. Hay varios con el cálculo detallado de la inversión que se necesita. Hay fuentes nacionales que se pueden aplicar. El INTI está dispuesto a hacer algunas inversiones piloto para mostrar que el sistema funciona. El punto es reorientar la demanda hacia esos organismos que subsidian, pidiendo cosas que se incluyan en esta nueva manera de ver la solución del problema.
- ¿El Senasa intervendrá? ¿Tendrán que adecuarse las normas para los pequeños productores?
- Hay que revisarlas, porque hoy el Senasa está supervisando un sistema frágil. Tiene normas distintas para tránsito federal y provincial. Entonces, lo que es muy liviano para el sector provincial se hace muy rígido para el ámbito federal. Hay que resolver ese problema, que obstaculiza el crecimiento de los pequeños productores.
- En la parte comercial también van a hacer aportes.
- Estamos empezando con unidades modelo que sirvan para construir una red. Hay que agotar la discusión y ponerse a vender.
LA GACETA Rural también dialogó con Juan Serra, delegado en Tucumán del INTI.
- ¿Están trabajando con Agricultura Familiar (SAF) local?
- Estamos trabajando desde hace un par de años en todo lo que es la cuenca lechera de Trancas.
También trabajamos con el sector cabritero, tanto de San Pedro de Colalao como del sur de la provincia. Además, desarrollamos proyectos con el sector frutihortícola, todo en la orientación de fomentar el desarrollo local e incorporar valor agregado a la producción primaria. Esto se combinará con este anuncio de la creación del Centro INTI, destinado al sector metalmecánico.
De esta manera, todos los requerimientos técnicos, de conocimiento y de equipamientos que hagan falta para fortalecer estos sectores productivos, pueden ser satisfechos por la industrias locales.
La idea es incorporar mayor cantidad de gente al trabajo y de que la comunidad se incorpore al trabajo. Esto se logra a través del agregado valor, y si se genera demanda industrial local, se potencia la demanda de puestos de trabajo.
Pretendemos hacer una combinación virtuosa entre lo que es industrializar el sector primario, y la posibilidad de que lo que demande esa industrialización sea cubierto por las industrias metalúrgicas tucumanas. El camino que nos espera es mucho. Buscamos satisfacer las demandas de la gente.
- ¿Trabajan con la Subsecretaría de Agricultura Familiar?
- Hay que tratar de escapar de la trampa que supone que el mercado sigue ordenando a la economía. A los pequeños productores, a los que están trabajando en agricultura familiar, no basta con apoyarlos para que compitan con los más grandes. Hay que apoyarlos con otra mirada, con la mirada de mejorar su técnica y su participación en la cadena de valor. El objetivo es llegar al consumidor en directo, y no subordinado a las grandes corporaciones que dominan el comercio y la producción. Es un desafío intelectual importante porque esto que proponemos no es lo que ya se ha intentado. Siempre se intentó subsidiar con créditos baratos o tecnificar al pequeño productor. Esto se puede modificar.
- ¿Qué áreas pueden colaborar con los pequeños productores?
- Estamos trabajando en el diseño de equipamientos a escala familiar y en la posibilidad de agruparlos para industrializar sus productos en unidades de transformación de baja y mediana escala (mataderos pequeños, industrias lácteas pequeñas, producción de mermeladas). También trabajamos en la organización de redes comerciales, donde el productor que demuestre tener un producto bromatológicamente apto esté en condiciones de acceder directamente al consumidor.
- ¿Cómo van a manejar el aspecto de los recursos?
- Estamos diseñando los módulos. Hay varios con el cálculo detallado de la inversión que se necesita. Hay fuentes nacionales que se pueden aplicar. El INTI está dispuesto a hacer algunas inversiones piloto para mostrar que el sistema funciona. El punto es reorientar la demanda hacia esos organismos que subsidian, pidiendo cosas que se incluyan en esta nueva manera de ver la solución del problema.
- ¿El Senasa intervendrá? ¿Tendrán que adecuarse las normas para los pequeños productores?
- Hay que revisarlas, porque hoy el Senasa está supervisando un sistema frágil. Tiene normas distintas para tránsito federal y provincial. Entonces, lo que es muy liviano para el sector provincial se hace muy rígido para el ámbito federal. Hay que resolver ese problema, que obstaculiza el crecimiento de los pequeños productores.
- En la parte comercial también van a hacer aportes.
- Estamos empezando con unidades modelo que sirvan para construir una red. Hay que agotar la discusión y ponerse a vender.
LA GACETA Rural también dialogó con Juan Serra, delegado en Tucumán del INTI.
- ¿Están trabajando con Agricultura Familiar (SAF) local?
- Estamos trabajando desde hace un par de años en todo lo que es la cuenca lechera de Trancas.
También trabajamos con el sector cabritero, tanto de San Pedro de Colalao como del sur de la provincia. Además, desarrollamos proyectos con el sector frutihortícola, todo en la orientación de fomentar el desarrollo local e incorporar valor agregado a la producción primaria. Esto se combinará con este anuncio de la creación del Centro INTI, destinado al sector metalmecánico.
De esta manera, todos los requerimientos técnicos, de conocimiento y de equipamientos que hagan falta para fortalecer estos sectores productivos, pueden ser satisfechos por la industrias locales.
La idea es incorporar mayor cantidad de gente al trabajo y de que la comunidad se incorpore al trabajo. Esto se logra a través del agregado valor, y si se genera demanda industrial local, se potencia la demanda de puestos de trabajo.
Pretendemos hacer una combinación virtuosa entre lo que es industrializar el sector primario, y la posibilidad de que lo que demande esa industrialización sea cubierto por las industrias metalúrgicas tucumanas. El camino que nos espera es mucho. Buscamos satisfacer las demandas de la gente.
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