28 Agosto 2009
EL DESAFIO. Está demostrado que es posible alimentar al mundo, y hacerlo cuidando el medio ambiente.
En la actualidad existen algunas afirmaciones que preocupan. Entre ellas, "para el 2050 se estima que la población mundial aumentará un 50% hasta alcanzar los 9.000 millones de habitantes", o "como consecuencia de siglos de labranzas, actualmente el 20% de las tierras agrícolas en el mundo son inutilizables. Y la erosión es el principal flagelo".
¿Alimentar al mundo o proteger el ambiente?, sería la disyuntiva. Sin embargo, es posible superar estos dilema a partir de la propuesta de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid), durante las jornadas que se realizaron en Rosario.
La ingeniera Julieta Migliavacca, responsable de Calidad del Grupo Lucci, señaló en su disertación que Aapresid impulsa una nueva agricultura, que la empresa a la que representa adhiere e impulsa.
"Esta agricultura, está basada en el uso racional e inteligente de los recursos naturales, a través de la aplicación de unidades intensivas de conocimiento y tecnología. Esto representa mucho más que una estrategia para los productores", remarcó Migliavacca.
Agregó que es una válida respuesta al gran dilema entre producción y sustentabilidad que hoy enfrenta la especie humana. Un dilema que antes de la siembra directa parecía un callejón sin salida: presionar negativamente sobre el ambiente o enfrentar a la especie humana a problemas en la provisión de alimentos. Sin embargo, la agricultura de conservación que se impulsa busca aumentar la productividad sin los efectos negativos de los esquemas de labranzas.
¿Qué es la Agricultura Certificada (AC)? Migliavacca explicó que es un sistema de gestión de calidad de los procesos productivos en un sistema de siembra directa.
La implementación de la AC requiere de un conjunto de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y la medición de indicadores químicos y físicos, reunidos en un Manual de BPA e indicadores y, paralelamente, supone el registro de la gestión agronómica según un protocolo de AC, para la posterior auditoria y certificación del proceso productivo.
Los principales objetivos de la AC son: *brindar herramientas para una gestión agronómica profesional, a través del registro ordenado de información y de análisis de indicadores de calidad edáfica y de eficiencia.
*Mostrar al resto de la sociedad como son los procesos de producción de alimentos y su impacto sobre el ambiente, que permite capturar el valor de la externalidad positiva que ejerce la AC.
La Agricultura Certificada incluye: *indicadores de gestión agronómica, que permiten evaluar la gestión productiva con respaldo científico y observar cambios recientes en el manejo así como su impacto en el sistema.
Son herramientas para integrar propiedades del suelo e interpretar sus procesos. Ellos son: físicos; dado que el suelo debe tener óptimas condiciones físicas para el desarrollo de los cultivos, y químicos, porque permiten conocer la cantidad de nutrientes y de las características químicas presentes en el suelo.
Por ahora, el único laboratorio aprobado por Aapresid para los análisis requeridos dentro de AC es el de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Protocolo de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Incluyen: *No remoción/Presencia de cobertura; *Rotación de cultivos; *Manejo integrado de plagas (MIP); *Manejo eficiente y responsable de agroquímicos; *Nutrición estratégica; y *Gestión de la información ganadera.
Según Migliavacca, es importante destacar que solamente la AC alcanza la ganadería extensiva que se realiza dentro de un campo agrícola. En caso de que dentro de una finca exista agricultura intensiva o feed lots, los lotes destinados a estos se excluyen del alcance de la certificación.
¿Alimentar al mundo o proteger el ambiente?, sería la disyuntiva. Sin embargo, es posible superar estos dilema a partir de la propuesta de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid), durante las jornadas que se realizaron en Rosario.
La ingeniera Julieta Migliavacca, responsable de Calidad del Grupo Lucci, señaló en su disertación que Aapresid impulsa una nueva agricultura, que la empresa a la que representa adhiere e impulsa.
"Esta agricultura, está basada en el uso racional e inteligente de los recursos naturales, a través de la aplicación de unidades intensivas de conocimiento y tecnología. Esto representa mucho más que una estrategia para los productores", remarcó Migliavacca.
Agregó que es una válida respuesta al gran dilema entre producción y sustentabilidad que hoy enfrenta la especie humana. Un dilema que antes de la siembra directa parecía un callejón sin salida: presionar negativamente sobre el ambiente o enfrentar a la especie humana a problemas en la provisión de alimentos. Sin embargo, la agricultura de conservación que se impulsa busca aumentar la productividad sin los efectos negativos de los esquemas de labranzas.
¿Qué es la Agricultura Certificada (AC)? Migliavacca explicó que es un sistema de gestión de calidad de los procesos productivos en un sistema de siembra directa.
La implementación de la AC requiere de un conjunto de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y la medición de indicadores químicos y físicos, reunidos en un Manual de BPA e indicadores y, paralelamente, supone el registro de la gestión agronómica según un protocolo de AC, para la posterior auditoria y certificación del proceso productivo.
Los principales objetivos de la AC son: *brindar herramientas para una gestión agronómica profesional, a través del registro ordenado de información y de análisis de indicadores de calidad edáfica y de eficiencia.
*Mostrar al resto de la sociedad como son los procesos de producción de alimentos y su impacto sobre el ambiente, que permite capturar el valor de la externalidad positiva que ejerce la AC.
La Agricultura Certificada incluye: *indicadores de gestión agronómica, que permiten evaluar la gestión productiva con respaldo científico y observar cambios recientes en el manejo así como su impacto en el sistema.
Son herramientas para integrar propiedades del suelo e interpretar sus procesos. Ellos son: físicos; dado que el suelo debe tener óptimas condiciones físicas para el desarrollo de los cultivos, y químicos, porque permiten conocer la cantidad de nutrientes y de las características químicas presentes en el suelo.
Por ahora, el único laboratorio aprobado por Aapresid para los análisis requeridos dentro de AC es el de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Protocolo de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Incluyen: *No remoción/Presencia de cobertura; *Rotación de cultivos; *Manejo integrado de plagas (MIP); *Manejo eficiente y responsable de agroquímicos; *Nutrición estratégica; y *Gestión de la información ganadera.
Según Migliavacca, es importante destacar que solamente la AC alcanza la ganadería extensiva que se realiza dentro de un campo agrícola. En caso de que dentro de una finca exista agricultura intensiva o feed lots, los lotes destinados a estos se excluyen del alcance de la certificación.
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