11 Junio 2010
VIGILIA. Hasta el final de la zafra azucarera se monitoreará la quema de caña. LA GACETA / ARCHIVO
La práctica de la quema del cañaveral antes y/o después de la cosecha está ampliamente difundida en la Argentina y en otros países productores de caña de azúcar.
Actualmente la zafra tucumana está en plena marcha y tanto productores como los habitantes en general originan quemas con las consecuencias que esta trae aparejada para el productor, para la materia prima y para el medio ambiente circundante.
La combustión del material vegetal contamina la atmósfera con elevadas emisiones de gases y hollín; provoca diversos problemas de salud en la población; favorece las pérdidas de carbono y nitrógeno del suelo por volatilización, y genera dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
También son habituales los daños a la infraestructura rural, eléctrica, entre otras, derivados de los incendios accidentales originados en las quemas de cañaverales.
El Laboratorio de SIT de la EEA INTA Famaillá realiza desde hace tiempo el seguimiento y monitoreo de fuegos en Tucumán -principalmente enfocado a quemas detectadas sobre áreas de cultivos-. Desde 2004 a la fecha, la institución cuenta con toda la información histórica disponible.
Este seguimiento y monitoreo se realiza a través del uso de sensores remotos y sistemas de información geográfica (SIG), herramientas que son utilizadas en todo el mundo para estos fines.
El informe del INTA comprende el período entre enero y mayo de 2010. A partir de este mes, los técnicos de la entidad informarán al sector con boletines mensuales hasta el fin de la zafra azucarera.
Los focos
Según el informe del INTA, durante el período enero-mayo sólo se detectaron 22 fuegos. Más de la mitad se ubicó sobre una cubierta que no era superficie cultivada. Los focos localizados sobre una cubierta de cultivo fueron principalmente sobre rastrojo de soja o de maíz. También se detectaron focos de calor sobre pastizales y montes bajos, principalmente en el sur de la provincia.
En comparación con el año anterior hubo un incremento de focos de calor detectados en igual período. Se pasó de 14 focos en 2009 a los 22 actuales.
Los sensores remotos que se utilizan en este seguimiento y monitoreo de focos ígneos son el MODIS ubicado a bordo de las plataformas satelitales Terra y Aqua. El producto Modis utilizado es el MOD14 conocido comúnmente como detector de focos de calor, y esta información es suministrada por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar.
Actualmente la zafra tucumana está en plena marcha y tanto productores como los habitantes en general originan quemas con las consecuencias que esta trae aparejada para el productor, para la materia prima y para el medio ambiente circundante.
La combustión del material vegetal contamina la atmósfera con elevadas emisiones de gases y hollín; provoca diversos problemas de salud en la población; favorece las pérdidas de carbono y nitrógeno del suelo por volatilización, y genera dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
También son habituales los daños a la infraestructura rural, eléctrica, entre otras, derivados de los incendios accidentales originados en las quemas de cañaverales.
El Laboratorio de SIT de la EEA INTA Famaillá realiza desde hace tiempo el seguimiento y monitoreo de fuegos en Tucumán -principalmente enfocado a quemas detectadas sobre áreas de cultivos-. Desde 2004 a la fecha, la institución cuenta con toda la información histórica disponible.
Este seguimiento y monitoreo se realiza a través del uso de sensores remotos y sistemas de información geográfica (SIG), herramientas que son utilizadas en todo el mundo para estos fines.
El informe del INTA comprende el período entre enero y mayo de 2010. A partir de este mes, los técnicos de la entidad informarán al sector con boletines mensuales hasta el fin de la zafra azucarera.
Los focos
Según el informe del INTA, durante el período enero-mayo sólo se detectaron 22 fuegos. Más de la mitad se ubicó sobre una cubierta que no era superficie cultivada. Los focos localizados sobre una cubierta de cultivo fueron principalmente sobre rastrojo de soja o de maíz. También se detectaron focos de calor sobre pastizales y montes bajos, principalmente en el sur de la provincia.
En comparación con el año anterior hubo un incremento de focos de calor detectados en igual período. Se pasó de 14 focos en 2009 a los 22 actuales.
Los sensores remotos que se utilizan en este seguimiento y monitoreo de focos ígneos son el MODIS ubicado a bordo de las plataformas satelitales Terra y Aqua. El producto Modis utilizado es el MOD14 conocido comúnmente como detector de focos de calor, y esta información es suministrada por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar.












