14 Abril 2011
La confrontación seguirá, pero en el ámbito doméstico y, acaso, en tribunales. Mercedes Gabriela Leguizamón, la dirigente de la Juventud Peronista (JP) cuya casa fuera agredida el martes a la noche, negó que el sector que comanda Cristian Arroyo (JP - Una Sola) haya sido el responsable del ataque a su vivienda. Por el contrario, apuntó directamente hacia militantes del grupo "Red de Jóvenes Solidarios", que lidera Melina Morghenstein, la hija del intendente de Las Talitas, Luis Morghenstein, y de la legisladora alperovichista Adriana Najar.
"Yo llamé a la Policía, que no me respondía; entonces les pedí ayuda a mis compañeros. No fui víctima de ellos; fueron simplemente a ayudarme", aclaró Leguizamón. Según agregó, están hechas todas las denuncias e, incluso, el tema está en manos de un abogado. "Con los cuatro o cinco compañeros desubicados lo arreglaremos puertas adentro, como corresponde", advirtió.
En 2010, la juventud del PJ logró, no sin esfuerzo, consensuar una sola lista. El álgido debate se reavivó el lunes, en el marco de la asunción, ya que dos sectores pugnan por la conducción de ese espacio político.
"El órgano cuenta con 20 consejeros; en votos, estamos 10 a 10. El apriete a la compañera se dio para obligarla a firmar un acta, de desempate. Pero parece que el otro sector no leyó la carta orgánica, que dice que quien encabeza la lista es el presidente; lo que se puede discutir son las dos vicepresidencias, la secretaría general y la tesorería", explicó el dirigente Carlos More.
Morghenstein había afirmado que, enterada del ataque, se dirigió a casa de Leguizamón. "Dentro estaba un chico que trabaja con Arroyo. Me parece que a ella la amenazaron y no le quedó otra cosa que culparnos. Estos hechos son comunes en el sector de Arroyo", había dicho. More rechazó de plano la acusación: "fuimos a ver cómo estaba, a acompañarla a hacer la denuncia, a resguardarla. Nunca fuimos a agredirla". Fernando Díaz respaldó esa versión. Cuando nos habló no lo podíamos creer, acabábamos de salir de la asunción en la sede del partido", contó.
"Yo llamé a la Policía, que no me respondía; entonces les pedí ayuda a mis compañeros. No fui víctima de ellos; fueron simplemente a ayudarme", aclaró Leguizamón. Según agregó, están hechas todas las denuncias e, incluso, el tema está en manos de un abogado. "Con los cuatro o cinco compañeros desubicados lo arreglaremos puertas adentro, como corresponde", advirtió.
En 2010, la juventud del PJ logró, no sin esfuerzo, consensuar una sola lista. El álgido debate se reavivó el lunes, en el marco de la asunción, ya que dos sectores pugnan por la conducción de ese espacio político.
"El órgano cuenta con 20 consejeros; en votos, estamos 10 a 10. El apriete a la compañera se dio para obligarla a firmar un acta, de desempate. Pero parece que el otro sector no leyó la carta orgánica, que dice que quien encabeza la lista es el presidente; lo que se puede discutir son las dos vicepresidencias, la secretaría general y la tesorería", explicó el dirigente Carlos More.
Morghenstein había afirmado que, enterada del ataque, se dirigió a casa de Leguizamón. "Dentro estaba un chico que trabaja con Arroyo. Me parece que a ella la amenazaron y no le quedó otra cosa que culparnos. Estos hechos son comunes en el sector de Arroyo", había dicho. More rechazó de plano la acusación: "fuimos a ver cómo estaba, a acompañarla a hacer la denuncia, a resguardarla. Nunca fuimos a agredirla". Fernando Díaz respaldó esa versión. Cuando nos habló no lo podíamos creer, acabábamos de salir de la asunción en la sede del partido", contó.
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