04 Noviembre 2011
El proyecto nació con tres premisas a partir del trabajo entre los productores cañeros y los técnicos de la Agencia Monteros del INTA.
Esas pautas de trabajo fueron: 1) necesidad de resolver el problema de reducir el trabajo manual en las pequeñas fincas; 2) tener en cuenta que para 2012, una ley provincial establece que se abandonará la quema de caña como metodología de cosecha de caña de azúcar; 3) no se disponía de tecnología adaptada para estos sistemas.
En 2008, en los talleres de la Estación Experimental (EEA) Reconquista del INTA, de la mano del ingeniero agrónomo Orlando Francisco Pelatti, se comenzó a trabajar en un equipo que se convirtió en un "sistema con cepillos", de donde se sacaba la caña entera y pelada, provocando muy poco deterioro de la materia prima.
Luego, entre 2009 y 2010, se avanzó con el primer y segundo prototipo, respectivamente, donde se realizaron pruebas en Famaillá.
"Fue en 2010, cuando entre el Gobierno de Tucumán y el INTA, liderado por el entonces director regional del INTA, Eliseo Monti -actual director nacional del organismo- se acordó que el Poder Ejecutivo financiaría la construcción e los modelos experimentales para destinarlos a sistemas cooperativistas locales", explicó el ingeniero agrónomo Carlos Aragón, jefe de la AER Aguilares del INTA Famaillá.
"El Gobierno local decidió que se trabajara con el Consorcio Metalmecánico de Tucumán; el objetivo era intentar desarrollar ese sistema en nuestra provincia, dotando de valor agregado en origen, y haciendo una clara apuesta al crecimiento y desarrollo del sector metalmecánico local", explicó.
El prototipo tuvo un inicial desarrollo artesanal, que se transformó en planos reales con el aporte de especialistas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
"Y en 2010 se encaró la construcción de tres prototipos de tres modelos, para otras tantas cooperativas tucumanas: La Tuna (Simoca, ya entregada), 20 de Junio (Leales) y Los Barrientos (Río Chico", terminó su descripción.
Los impactos
La entrega hace días y posterior puesta en funcionamiento -para la próxima zafra- de la flamante cosechadora de caña en verde para pequeños productores se traducirá en importantes beneficios y ventajas para el sector cooperativista.
"Las cooperativas (que reciben la maquinaria) mejorarán su capacidad de trabajo, contarán con una mejora tecnológica importante y serán poseedores de un bien de capital", explicó el ingeniero Aragón al dialogar con nuestro cronista.
El futuro
A partir de la puesta en trabajo de la cosechadora de caña en verde, donde la opinión de los productores será fundamental, los técnicos del INTA y del sector metalmecánico tucumano trabajarán con el objetivo de "lograr que la construcción casi ?artesanal? de la máquina se transforme en un proceso de construcción integrada, en línea", señaló Aragón. Hoy la fabricación se hace por subsistemas o partes.
El paso siguiente será definir un modelo comercial, lo que exigirá elegir los materiales, estandarizar y asegurar la calidad del producto final. Por supuesto, que también habrá que resolver quién comercializará, cómo se implementará esa comercialización y cuántas máquinas se fabricarán.
Esas pautas de trabajo fueron: 1) necesidad de resolver el problema de reducir el trabajo manual en las pequeñas fincas; 2) tener en cuenta que para 2012, una ley provincial establece que se abandonará la quema de caña como metodología de cosecha de caña de azúcar; 3) no se disponía de tecnología adaptada para estos sistemas.
En 2008, en los talleres de la Estación Experimental (EEA) Reconquista del INTA, de la mano del ingeniero agrónomo Orlando Francisco Pelatti, se comenzó a trabajar en un equipo que se convirtió en un "sistema con cepillos", de donde se sacaba la caña entera y pelada, provocando muy poco deterioro de la materia prima.
Luego, entre 2009 y 2010, se avanzó con el primer y segundo prototipo, respectivamente, donde se realizaron pruebas en Famaillá.
"Fue en 2010, cuando entre el Gobierno de Tucumán y el INTA, liderado por el entonces director regional del INTA, Eliseo Monti -actual director nacional del organismo- se acordó que el Poder Ejecutivo financiaría la construcción e los modelos experimentales para destinarlos a sistemas cooperativistas locales", explicó el ingeniero agrónomo Carlos Aragón, jefe de la AER Aguilares del INTA Famaillá.
"El Gobierno local decidió que se trabajara con el Consorcio Metalmecánico de Tucumán; el objetivo era intentar desarrollar ese sistema en nuestra provincia, dotando de valor agregado en origen, y haciendo una clara apuesta al crecimiento y desarrollo del sector metalmecánico local", explicó.
El prototipo tuvo un inicial desarrollo artesanal, que se transformó en planos reales con el aporte de especialistas de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
"Y en 2010 se encaró la construcción de tres prototipos de tres modelos, para otras tantas cooperativas tucumanas: La Tuna (Simoca, ya entregada), 20 de Junio (Leales) y Los Barrientos (Río Chico", terminó su descripción.
Los impactos
La entrega hace días y posterior puesta en funcionamiento -para la próxima zafra- de la flamante cosechadora de caña en verde para pequeños productores se traducirá en importantes beneficios y ventajas para el sector cooperativista.
"Las cooperativas (que reciben la maquinaria) mejorarán su capacidad de trabajo, contarán con una mejora tecnológica importante y serán poseedores de un bien de capital", explicó el ingeniero Aragón al dialogar con nuestro cronista.
El futuro
A partir de la puesta en trabajo de la cosechadora de caña en verde, donde la opinión de los productores será fundamental, los técnicos del INTA y del sector metalmecánico tucumano trabajarán con el objetivo de "lograr que la construcción casi ?artesanal? de la máquina se transforme en un proceso de construcción integrada, en línea", señaló Aragón. Hoy la fabricación se hace por subsistemas o partes.
El paso siguiente será definir un modelo comercial, lo que exigirá elegir los materiales, estandarizar y asegurar la calidad del producto final. Por supuesto, que también habrá que resolver quién comercializará, cómo se implementará esa comercialización y cuántas máquinas se fabricarán.


















