10 Enero 2013
GRAN ELENCO. Tom Hanks y Halle Berry encabezan el reparto.
Los amantes de la ciencia ficción están de parabienes. Hoy se estrena en Tucumán la fantasía "Cloud Atlas: la red invisible", protagonizada por un elenco multiestelar encabezado por Tom Hanks, Susan Sarandon, Halle Berry y Hugh Grant, bajo la dirección de los hermanos Andy y Lana Wachowski ("Matrix") y Tom Tykwer.
Basada en un libro homónimo del británico David Mitchell, la película de ciencia ficción entrelaza seis historias que transcurren en el pasado y en un futuro post-apocalíptico. El relato se abre en 1850 con el regreso del notario estadounidense Adam Ewing (Jim Sturgess) desde las islas Chatham a su California natal. Durante el viaje, traba amistad con un médico, el doctor Goose (Hanks), que comienza a tratarlo de una extraña enfermedad causada por un parásito cerebral (o así parece). Repentinamente, la acción se traslada a 1931 en Bélgica, donde Robert Frobisher (Ben Whishow), un compositor bisexual desheredado, se introduce en el hogar de un artista enfermizo. De ahí la acción salta a la Costa Oeste en la década de los 70, cuando Luisa Rey (Berry) destapa una red de avaricia y crimen que pone en peligro su vida. Y, del mismo modo, el espectador viaja a la Inglaterra actual, a un súper-estado coreano del futuro próximo regido por un capitalismo desbocado y, finalmente, a Hawai, a una Edad de Hierro post-apocalíptica.
La película se ha convertido una de las producciones independientes más caras en la historia del cine y tuvo muchos problemas para ser concretada ya que los estudios la consideraban inviable.
Basada en un libro homónimo del británico David Mitchell, la película de ciencia ficción entrelaza seis historias que transcurren en el pasado y en un futuro post-apocalíptico. El relato se abre en 1850 con el regreso del notario estadounidense Adam Ewing (Jim Sturgess) desde las islas Chatham a su California natal. Durante el viaje, traba amistad con un médico, el doctor Goose (Hanks), que comienza a tratarlo de una extraña enfermedad causada por un parásito cerebral (o así parece). Repentinamente, la acción se traslada a 1931 en Bélgica, donde Robert Frobisher (Ben Whishow), un compositor bisexual desheredado, se introduce en el hogar de un artista enfermizo. De ahí la acción salta a la Costa Oeste en la década de los 70, cuando Luisa Rey (Berry) destapa una red de avaricia y crimen que pone en peligro su vida. Y, del mismo modo, el espectador viaja a la Inglaterra actual, a un súper-estado coreano del futuro próximo regido por un capitalismo desbocado y, finalmente, a Hawai, a una Edad de Hierro post-apocalíptica.
La película se ha convertido una de las producciones independientes más caras en la historia del cine y tuvo muchos problemas para ser concretada ya que los estudios la consideraban inviable.















