09 Diciembre 2013
NO DESEQUILIBRÓ. Martínez no estuvo en su tarde y el equipo lo sintió. El delantero no gravitó y en Boca esperan que el próximo año vuelva a ser desequilibrante.
BUENOS AIRES.- El hincha de Boca ve jugar a su equipo y sufre. Es que después de vivir un pasado reciente con títulos al por mayor, le resulta inexplicable un presente lleno dudas, donde el “xeneize” parece haber perdido una brújula que no encuentra por ningún lado.
Ayer, con el debut de la polémica camiseta rosa, Boca cerró un 2013 para el olvido; y lo hizo de la manera esperada: navegando sin rumbo por el campo, con poco fútbol y sin una identidad definida. Gimnasia, con muy poco, se las ingenió para desnudar todas las falencias de un equipo que a lo largo del año no funcionó como tal.
Con groseros errores en la última línea -algo que deberá mejorar urgente si es que quiere ser protagonista en el próximo torneo- y sin ideas de tres cuartos de cancha hacia adelante, Boca pareció visitante en la mismísima “Bombonera”.
Durante la primera mitad Gimnasia, sin hacer demasiado, se las ingenió para ser superior. De hecho, en una de las pocas jugadas que tuvo marcó el gol.
A los 37’ Facundo Oreja, peleó una pelota que parecía perdida en ataque y habilitó a Franco Mussis que, aprovechando las licencias que el fondo “xeneize” regaló durante 2013, fusiló a Agustín Orión. Gol, 0-1 y a remarla como otras tantas veces desde el regreso al club de Carlos Bianchi.
En el entretiempo, el “virrey” tomó nota del asunto e intentó acomodarles las ideas a sus pupilos, para que la despedida del equipo fuera un poco más decorosa que el resto del año.
En el arranque del complemento, parecían que las palabras del DT iban a surtir el efecto deseado: a los 3’ Emmanuel Gigliotti confirmó que fue el punto más alto del equipo durante el segundo semestre y venció a Fernando Monetti. Fue el 1 a 1, y el punto final a ese amague de reacción.
A partir de ese momento, Boca volvió a caer en más de lo mismo: cero ideas, cero fútbol y cero en rendimiento. Todo acorde a un año que todo quieren olvidar rápidamente, aunque sería mejor recordarlo bien para no volver a cometer esa catarata de errores que lo alejó de los primeros planos.
Otra vez; y van...
El hincha de Boca volvió a tropezar con la misma piedra. Ayer, durante el segundo tiempo, utilizó pirotecnia y obligó al árbitro Diego Abal a parar momentáneamente el duelo. ¿Habrá una nueva sanción a “La Bombonera”?
Ayer, con el debut de la polémica camiseta rosa, Boca cerró un 2013 para el olvido; y lo hizo de la manera esperada: navegando sin rumbo por el campo, con poco fútbol y sin una identidad definida. Gimnasia, con muy poco, se las ingenió para desnudar todas las falencias de un equipo que a lo largo del año no funcionó como tal.
Con groseros errores en la última línea -algo que deberá mejorar urgente si es que quiere ser protagonista en el próximo torneo- y sin ideas de tres cuartos de cancha hacia adelante, Boca pareció visitante en la mismísima “Bombonera”.
Durante la primera mitad Gimnasia, sin hacer demasiado, se las ingenió para ser superior. De hecho, en una de las pocas jugadas que tuvo marcó el gol.
A los 37’ Facundo Oreja, peleó una pelota que parecía perdida en ataque y habilitó a Franco Mussis que, aprovechando las licencias que el fondo “xeneize” regaló durante 2013, fusiló a Agustín Orión. Gol, 0-1 y a remarla como otras tantas veces desde el regreso al club de Carlos Bianchi.
En el entretiempo, el “virrey” tomó nota del asunto e intentó acomodarles las ideas a sus pupilos, para que la despedida del equipo fuera un poco más decorosa que el resto del año.
En el arranque del complemento, parecían que las palabras del DT iban a surtir el efecto deseado: a los 3’ Emmanuel Gigliotti confirmó que fue el punto más alto del equipo durante el segundo semestre y venció a Fernando Monetti. Fue el 1 a 1, y el punto final a ese amague de reacción.
A partir de ese momento, Boca volvió a caer en más de lo mismo: cero ideas, cero fútbol y cero en rendimiento. Todo acorde a un año que todo quieren olvidar rápidamente, aunque sería mejor recordarlo bien para no volver a cometer esa catarata de errores que lo alejó de los primeros planos.
Otra vez; y van...
El hincha de Boca volvió a tropezar con la misma piedra. Ayer, durante el segundo tiempo, utilizó pirotecnia y obligó al árbitro Diego Abal a parar momentáneamente el duelo. ¿Habrá una nueva sanción a “La Bombonera”?
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