LA GACETA/ FOTO DE DIEGO ARÁOZ
“El rock no garpa”. La afirmación, además de ser el título del último EP de Truman, suena a verdad por estos lares. Confirma entonces que lo que mueve a Truman es el placer por tocar. “Es una forma de reivindicar por qué hacemos rock. Lo hacemos porque queremos, porque realmente nos gusta y porque es importante para nosotros”, resume Emmanuel Molina. Él creó Truman como un proyecto solista de pop electrónico, mutado durante 2013 en la banda de rock indie que el mes pasado tocó con El Mató a un Policía Motorizado. Así se escribe la historia.
“Me parecía que se enriquecía mucho más con el formato de banda, es un trabajo de texturas. Los chicos son grosos y tienen mucha trayectoria”, precisa Molina, Los chicos de los que habla son Julio Zavalía (bajo), Sebastián Ricci (trompetas), Leonardo Paterlini (guitarra) y Gabriel Vallejo (batería). Molina se reparte entre el teclado, los samplers y la voz.
Aunque la banda apenas acredita un año de vida, los CVs de sus integrantes desnudan un tendal de experiencia. También se entiende por qué Molina habla de fusión. Cada uno por su lado, antes de confluir en Truman, anduvieron por las sendas del pop, del punk, del rock y de la trova. Hoy los temas de la banda toman elementos del folk, del rock, del soul y la bossa. Sí, fusión.
“Somos de palos distintos, pero cuando tocamos la banda alcanza una identidad muy fuerte. Desde el principio la tuvimos, para Tucumán es una banda con personalidad -opina Molina-. Somos una banda de estudio, ensayamos mucho y elegimos tocar solo en lugares en los que nos sentimos cómodos. Ya que el rock no garpa, al menos nos queda eso”.
Teniendo esto en cuenta no es de extrañar que ya hayan sacado un EP, “El rock no garpa” puede escucharse en Bandcamp e incluye tres temas. Planean sacar otro (“Grandes éxitos”) antes de que se extinga 2014; y ya están arreglando un disco para el año que viene.
“Lo vamos a grabar en Tucumán, porque consideramos que todo se puede hacer acá. Hay gente muy talentosa y capacitada”, explica Molina y cita como ejemplo a su productor anterior, Ramiro Rodríguez. “Somos una banda tucumana y todo va a salir de acá. En Buenos Aires se moverá”, añade.

El primer tema que eligieron para tocar en LA GACETA ROCK es “Dentro de un libro”, con la colaboración de Johnny Pacífico en voces. “La canción habla un poco de cuando te das cuenta de que una relación ya no tiene sentido, que no tiene sentido sostener algo así -describe Molina-. Después elegimos ‘Suavestar’, con letra de Jorge Piñero y música mía. También es una canción de amor, laxa, linda. Y por último está ‘Me olvidé’, sobre cómo quedás después de darte cuenta de que ese amor del primer tema no servía. Habla de cómo negociaste para mantener algo que no funciona”.
Aunque el repertorio para las sesiones de LA GACETA lleve a pensar que a la banda le tira lo romándito, la elección fue más bien casual. “Hay temas más existenciales, eso es lo más común. Estás vivo, entonces remala, andá para arriba, disfrutá, movete”, dice Molina. De paso, aprovecha para repasar la letras de uno sus temas, “Me olvidé”: “Me olvidé otra vez que era tiempo de correr, me dejé llevar, así toqué fondo y aquí me ves, Me olvide otra vez que aquello que elegí, otra vez me perdí y es mejor que sea así”.
El rock no garpa, pero ya a nadie le importa.






















