23 Julio 2015
la gaceta / foto de héctor peralta
EL PRÍNCIPE AZUL
Herberto De Costa comenzó su lento ascenso frente al micrófono de una modesta emisora en la que trabajaba como locutor, pero su verdadero sueño era otro. Quería cantar y no lo hacía nada mal. Durante diez años, desde 1924, edificó pacientemente su destino de cantor, una década en la que vio cómo la figura de Carlos Gardel se agigantaba y cómo su sombra inalcanzable desvanecía las quimeras de gloria de tantos cantores en el instante mismo en que las inspiraba. Herberto se hizo llamar “Príncipe Azul”, seudónimo que además de arrojar sobre su identidad una dosis de misterio, emanaba un aura de romanticismo que acrecentaba sus chances de éxito frente al auditorio femenino. También lo ayudaba cierta natural gallardía, que supo destacar con trajes de buen corte. Era un muchacho con educación, recibido de bachiller y que había estudiado filosofía y letras, y cursado los primeros años de medicina. En sus comienzos como cantor fue acompañado por el pianista José Tinelli, en 1924. En 1928 y 1929 grabó varios discos en Brasil. En 1930, cantó con la orquesta de Francisco Lomuto, y al año siguiente, con Roberto Firpo. En junio de 1935, al conocerse la infausta noticia de la muerte de Carlos Gardel entre las llamas del avión que debía abandonar Medellín, el Príncipe Azul actuaba como solista en LR6 Radio La Nación y ocupaba un lugar destacado en el staff de la emisora. Pero mientras todos sumaban sus lamentos al caudaloso mar de penas desatado por la tragedia, el Príncipe Azul preparaba las valijas. Si sus cálculos eran precisos, se había producido una vacante en la NBC de Nueva York y había un puesto de galán latino disponible en la incipiente industria de Hollywood. No había tiempo que perder. El 24 de agosto de 1935, iniciaba la travesía a bordo del American Legion. Pero dos semanas más tarde, pocos días antes de alcanzar su destino final en Nueva York, el vapor entraba a Puerto España, en la isla Trinidad, para depositar en tierra firme el cuerpo moribundo de Herberto De Costa. Falleció cuatro días después por una perforación del estómago producida por causas desconocidas, dos días antes de cumplir 34 años (Historias ocultas del tango. Oscar del Priore - Irene Amuchástegui).
Salvador Gallucci
lsgallucci@hotmail.com
JUSTICIA POR MANO PROPIA
Se está produciendo en nuestro país un fenómeno generacional que incide en el normal crecimiento y en la forma de vivir de los habitantes por los tantos caracteres que lo conforman e involucionan en una especie de regresión que sigue los caminos y mecanismos de la evolución. Son las supuestas cualidades positivas consideradas en abstracto en la escala de valores de una sociedad que se encuentra confundida por obra y gracia de las turbulencias a que está sometida con gran intensidad y fuerza por un movimiento intelectualizado en gran medida por la juventud y avalado por la generación que le sigue. Me refiero, por ejemplo y por frívolo que parezca, a la vestimenta masculina totalmente desvirtuada de los cánones del buen gusto y la elegancia. Está desapareciendo el uso de la corbata, pequeño aditamento que quiérase o no. tanta distinción otorga a quien la usa. Ya adquirieron esta modalidad los conductores televisivos de la Capital Federal: pantalones jean, camisa sport y zapatillas a la moda, burda manera de vestirse para aparecer ante las cámaras, un insulto a la imagen y prestancia varonil. La inmoralidad en su versión más descarnada en un pasillo de la Universidad de Buenos Aires y sobre una mesa una pareja practicando sexo explícito en horas del día y ante todo público. ¿Es esto aceptable en un claustro universitario que se supone un “santuario de cultura”? ¿Qué diría María Elena Walsh con su “reino del revés” si se levantara de la tumba? ¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué se hace para erradicar estas agresiones que hieren la sensibilidad de la decencia, la vergüenza y la moral? Para pensarlo, ¿no?
Miguel Ángel López
Mzna. F Casa 20-Barrio Las Acacias
Yerba Buena-Tucumán
MAHLER Y LA ORQUESTA JUVENIL
Fue un privilegio escuchar la Sinfonía “Titán”, de Gustav Mahler en el concierto ofrecido el pasado fin de semana por la Orquesta Juvenil de la UNT, que celebró sus 30 años de vida. Desde el comienzo fue un espectáculo en sí mismo, la presencia de 130 artistas músicos en el escenario, actuales y antiguos integrantes de la orquesta, distribuidos en el escenario de forma que era posible ver con claridad a cada intérprete, a su instrumento y también seguir su ejecución. Será para un memorable recuerdo lo imponente y majestuoso que fue escuchar a por lo menos 30 instrumentos de viento. Era cuestión de dejarse llevar por el espectáculo visual y la hermosa música de Mahler, interpretada con la elocuente pasión de los jóvenes y la excelente dirección del maestro Gustavo Guersman. El bis de la súper orquesta no fue menos valioso y lo coronó un arreglo brillante del “cumpleaños feliz”. Felicitaciones por los jóvenes 30 años del conjunto y hago votos para que este crecimiento se sostenga en el tiempo.
Elsa Lucía Delgado
Av. Avellaneda 460
San Miguel de Tucumán
EL PARO EN LA UNT (I)
Como estudiante, veo con preocupación esta suerte de malevolencia que esta sucediendo por parte de la cúpula gremial de Adiunt, donde no solo se miente, sino que se trata de boicotear las instituciones democráticas y dejar a miles de alumnos sin clases. Al parecer, el gremio perdió la memoria y se olvidó de los firmado en agosto del año pasado, donde decía hasta cuándo se les iban a pagar el adicional de $1.000. Hablar de retroceso salarial y ajuste es lo más incoherente que he escuchado decir. Somos estudiantes y queremos estudiar, queremos tener a clases. Queremos una universidad en serio. Basta de ser rehenes de personas que por no ganar elecciones quieren que todo explote. Apelo a la buena voluntad de la mayoría de los docentes, su salario digno y justo es un derecho, todos los acompañamos en su conquista, pero debe prevalecer el derecho a la educación.
Juan Barone
juan_barone@hotmail.com
EL PARO EN LA UNT (II)
El argumento rectoral para dejar de pagar los 1.000, es que la UNT cumplió con lo pactado: se pagaba el plus hasta que empezaran a regir las paritarias de este año. Lo de Adiunt sería un “capricho” frente al resto de las universidades, del país, que dan clases “normalmente”. La muchachada estudiantil, al no haber clases, como siempre -no todos- le echan la culpa de la situación a sus profesores. En cambio, no hubo una sola reflexión sobre el accionar del rectorado de disminuir abruptamente el sueldo profesoral. Estamos en presencia de un movimiento estudiantil que tiene un política reaccionaria: victimizar a los victimarios. ¿De qué estamos hablando? De sueldos promedios, hasta mayo, incluidos el adicional, para una antigüedad de cuatro años, por ejemplo, desde la más baja a la más alta de las categorías, de $2.500 y $12.000. En el caso de las escuelas medias, entre los $7.300 y $9.400, para diez años antigüedad. ¿Con esos sueldos miserables, ahora sin adicional, pretenden la enseñanza-aprendizaje? La respuesta rectoral sería hacer “todo lo necesario para que haya clases”; estudiantes y padres formarían un “frente para defender la universidad pública”. ¿Incluye “todo lo necesario” un grupo de choque? En diciembre, la rectora declaró que “esta institución se sostiene con respuestas a la demanda del pueblo, que con sus aportes pagan nuestro trabajo”. ¿A que parte del pueblo se refiere? ¿De qué universidad publica habla? La UNT, como otras universidades del país, ya no es una institución del Estado. Sistemáticamente, en el tiempo, fueron restringiendo sus presupuestos. Se dedicaron a vender servicios, contratar pasantías con empresas, obteniendo comisiones y sponsors. El mejor ejemplo, de ello, desde 2008, es recibir, por ley, parte de las utilidades económicas generadas por la explotación de La Alumbrera, en Catamarca, denunciada por contaminación ambiental. Se fueron desenvolviendo como corporaciones capitalistas, con gerentes “académicos”, que piensan y actúan en función de lobbies, grupos o consultoras privadas. Se fue armando una suerte de articulación privada, correas de transmisión de determinados intereses, donde la sabiduría quedó de lado. Por el contrario, se debe “hacer todo lo necesario”, para satisfacer las demandas docentes y no “perjudicar” al estudiantado, creadores de la verdadera riqueza, intelectual, de una universidad publica y gratuita.
Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com
DERECHO A LA IDENTIDAD
Los derechos humanos son para todos. La Constitución Nacional es clara pero el Gobierno discrimina por el año de nacimiento, porque no nacimos en dictadura. Lo mismo ocurre en las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. Tenemos sustitución de identidad, nuestras partidas de nacimiento y DNI tienen todos datos falsos. No fuimos adoptados, fuimos entregados ilegalmente, por eso no tenemos ningún expediente para consultar sobre nuestro origen. No nos tienen que restituir a nadie ni cambiar el apellido solamente reparar el daño ocasionado. Y para eso necesitamos de políticas públicas. Se puede buscar, investigar sin recurrir a la Justicia. Derivarnos a ella es sacarnos de encima, entretenernos, cansarnos y provocar un enfrentamiento con la familia de crianza cuando el Estado tiene la obligación de ocuparse. Debe investigar, consultar archivos, bases de datos y armar ese expediente que los adoptados tienen y nosotros no. Después cada uno, de acuerdo con lo que lea decidirá si quiere o no encontrarse con esa verdad biológica. En el Congreso Nacional hay cuatro proyectos de ley que el FPV se niega tratar. Como son mayoría no se puede hacer nada. En la Ciudad de Buenos Aires, Macri se niega a reglamentar una ley única en todo el país, un privilegio que permite el acceso a los archivos de los hospitales y clínicas privadas además de garantizar el cuidado de esos archivos y que puedan ser digitalizados. Porque no es cierto que los hospitales y clínicas tiren todo: el hospital Rivadavia tiene libros de parto del año 1930 a la fecha, por ejemplo. En la provincia de Buenos Aires, en cuanto asumió Scioli dejó sin efecto el Programa Provincial Reencuentros que ya había comenzado a dar sus primeros pasos. “Por 30 personas no voy a movilizar al Estado”, fue la excusa esgrimida mientras el Ministerio de Seguridad; había 500 casos registrados. Queremos saber cuándo, dónde nacimos, antecedentes médicos, lo que sucedió. Hablamos de un derecho básico de todo ser humano. Conocer nuestra verdad. No somos personajes de telenovela ni participantes de un talk show. Nuestra vida no es entretenimiento de nadie y muchos menos un negocio televisivo. Sabemos que no todos vamos a llegar a nuestra verdad, que las búsquedas son difíciles llenas de secretos y pactos de silencio. Pero eso no les da derecho a cerrarnos la puerta y mucho menos por haber nacido en un año “políticamente incorrecto”. Recuperemos los derechos humanos. El país necesita que se atiendan muchas problemáticas: salud, educación, seguridad, trabajo (que también son derechos humanos) pero nosotros existimos y necesitamos ser incluidos en la agenda del próximo gobierno. Que los candidatos presidenciables no tengan miedo ni prejuicios. Incluyan los derechos humanos en sus plataformas, expliquen qué políticas públicas aplicarán y no se olviden de los casi 3 millones de ciudadanos con sustitución de identidad que hoy mendigamos por un derecho que legítimamente nos corresponde.
Graciela Palma Arizaga
palmagraciela@gmail.com
EL PODER
“Reparte tus bienes entre los pobres y sígueme”, se dijo antiguamente, pero la mayoría de los que aceptan los valores de su historia, atesoran sus bienes. Así como “trata a los demás como quieres que te traten”, existen pensamientos muy bellos y de gran significado, pero muy poco se cumplen, aunque hasta nuestro Himno los pregone con su “ved en trono a la noble igualdad”. Pero se degrada a los populismos como una mala palabra, aunque los seres humanos del pueblo tengan los mismos derechos que los adinerados poderosos. El que más tiene más quiere, y los que tienen poco temen perder lo que tienen, aunque la vida humana nunca debe tener precio. Y eso se ve hasta en las votaciones en las que muchas veces se apoya a los poderosos causantes de esta realidad. Nadie quiere perder el poder sobre los otros, pero estaría bueno que se repartiera, aunque más no fuera el 10% de lo que se gasta en armas, y un poco de lo que se gasta en propaganda política.
Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar
ACCESO A TAFÍ VIEJO
Quiero hacer responsable a la Municipalidad de Tafí Viejo, y/o a la Dirección Provincial de Vialidad, por cualquier hecho lamentable que suceda en el puente de acceso a la Ciudad del Limón, sobre ruta 9. Este acceso se encuentra totalmente a oscuras con el peligro que ello significa. El vecino que transita por allí pone en peligro su integridad. Estamos nuevamente en época de clases, por allí circulan miles de niños también, pido a las autoridades una inmediata respuesta, ¿o acaso esperan una desgracia para recién reaccionar?
Marcelo Maza
maza.marcelo@yahoo.com.ar
CUADRATURA DEL CÍRCULO
Muy interesante el artículo de la sección De Memoria, de Carlos Páez de la Torre (h), titulado “Breve y curioso auge de las matemáticas” (12/7). Admirables, sin duda, esos desafíos que se hacían los estudiantes del Colegio Nacional y de la Escuela Normal, tan entusiasmados por las matemáticas, seguramente por la influencia de buenos profesores. Se narra que por la misma época -década de 1870- en Buenos Aires un tal señor Lynch afirmaba que había resuelto el problema de la “cuadratura del círculo”, planteado hace dos mil años por los griegos. Eso me hizo acordar de un artículo del ingeniero José Sortheix, escrito posiblemente en 1917, quizás con fines didácticos. Para ir ordenadamente. Cuando se cumplieron 30 años del fallecimiento de este ilustre monterizo, en 1984, la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT publicó en su homenaje un opúsculo con tres ensayos: del doctor Manuel L. Cordomí, del homenajeado, y del doctor Raúl P. Mentz. En el prólogo, dice el primero de los nombrados que “la de Sortheix fue una personalidad de múltiples facetas: un virtuoso de las matemáticas, un hombre de acción y un luchador que no sólo fue un atento espectador de la historia de nuestros días, sino que en más de una ocasión su principal protagonista”. Valga destacar que fue decano de la Facultad de Ingeniería, presidente de la Caja Popular de Ahorros (logró la creación de dos ingenios cooperativos), gobernador de la provincia, profesor de Estadística, entre otras muchas actividades. Y bien. En la publicación se transcribe -editado- el borrador de unos apuntes suyos sobre la cuadratura del círculo, y se incluye reproducción fotográfica del manuscrito original. Aclara el doctor Cordomí que el mundo académico dio por terminado tal asunto en 1882. Cuenta el ingeniero Sortheix en las líneas iniciales, que paseando con su amigo, el doctor Miguel Lillo, surgió ese tema. Y menciona que “hará unos pocos años que en Buenos Aires un sacerdote publicó un folleto y en una librería de la calle Florida y en el Pabellón Argentino expuso planos con la solución completa, como él decía, de la cuadratura del círculo. La demostración que daba podría en realidad dividirse en dos partes y pasaba de la primera a la segunda, admitiendo como evidente una igualdad que demostrarla hubiera sido precisamente resolver el problema”. Por lo visto, no fue sólo el tal señor Lynch el que se arrogaba haber encontrado la solución. Sortheix concluye su escrito con lo ya aceptado: “El problema es pues absolutamente imposible”. Luego de la bibliografía que cita, agrega un colofón cargado de humor: “La única solución que procediendo cuerdamente puede buscarse es la que daba, cada vez que le hablábamos de este problema, mi querido y primer profesor de geometría, que siempre conservo presente, don Carlos Loveaht. Se van a una confitería, agarran una masita de sección cuadrada y ponen esta en la boca”. También con humor señalo este curioso detalle. Se ve que el señor Loveaht hablaba haciendo una mescolanza con algo de italiano. Porque en el manuscrito original Sortheix remeda la frase de su querido profesor textualmente así: “Se van in confiteria agarran una masita cuadrada y ponen inta bocca”.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán
Herberto De Costa comenzó su lento ascenso frente al micrófono de una modesta emisora en la que trabajaba como locutor, pero su verdadero sueño era otro. Quería cantar y no lo hacía nada mal. Durante diez años, desde 1924, edificó pacientemente su destino de cantor, una década en la que vio cómo la figura de Carlos Gardel se agigantaba y cómo su sombra inalcanzable desvanecía las quimeras de gloria de tantos cantores en el instante mismo en que las inspiraba. Herberto se hizo llamar “Príncipe Azul”, seudónimo que además de arrojar sobre su identidad una dosis de misterio, emanaba un aura de romanticismo que acrecentaba sus chances de éxito frente al auditorio femenino. También lo ayudaba cierta natural gallardía, que supo destacar con trajes de buen corte. Era un muchacho con educación, recibido de bachiller y que había estudiado filosofía y letras, y cursado los primeros años de medicina. En sus comienzos como cantor fue acompañado por el pianista José Tinelli, en 1924. En 1928 y 1929 grabó varios discos en Brasil. En 1930, cantó con la orquesta de Francisco Lomuto, y al año siguiente, con Roberto Firpo. En junio de 1935, al conocerse la infausta noticia de la muerte de Carlos Gardel entre las llamas del avión que debía abandonar Medellín, el Príncipe Azul actuaba como solista en LR6 Radio La Nación y ocupaba un lugar destacado en el staff de la emisora. Pero mientras todos sumaban sus lamentos al caudaloso mar de penas desatado por la tragedia, el Príncipe Azul preparaba las valijas. Si sus cálculos eran precisos, se había producido una vacante en la NBC de Nueva York y había un puesto de galán latino disponible en la incipiente industria de Hollywood. No había tiempo que perder. El 24 de agosto de 1935, iniciaba la travesía a bordo del American Legion. Pero dos semanas más tarde, pocos días antes de alcanzar su destino final en Nueva York, el vapor entraba a Puerto España, en la isla Trinidad, para depositar en tierra firme el cuerpo moribundo de Herberto De Costa. Falleció cuatro días después por una perforación del estómago producida por causas desconocidas, dos días antes de cumplir 34 años (Historias ocultas del tango. Oscar del Priore - Irene Amuchástegui).
Salvador Gallucci
lsgallucci@hotmail.com
JUSTICIA POR MANO PROPIA
Se está produciendo en nuestro país un fenómeno generacional que incide en el normal crecimiento y en la forma de vivir de los habitantes por los tantos caracteres que lo conforman e involucionan en una especie de regresión que sigue los caminos y mecanismos de la evolución. Son las supuestas cualidades positivas consideradas en abstracto en la escala de valores de una sociedad que se encuentra confundida por obra y gracia de las turbulencias a que está sometida con gran intensidad y fuerza por un movimiento intelectualizado en gran medida por la juventud y avalado por la generación que le sigue. Me refiero, por ejemplo y por frívolo que parezca, a la vestimenta masculina totalmente desvirtuada de los cánones del buen gusto y la elegancia. Está desapareciendo el uso de la corbata, pequeño aditamento que quiérase o no. tanta distinción otorga a quien la usa. Ya adquirieron esta modalidad los conductores televisivos de la Capital Federal: pantalones jean, camisa sport y zapatillas a la moda, burda manera de vestirse para aparecer ante las cámaras, un insulto a la imagen y prestancia varonil. La inmoralidad en su versión más descarnada en un pasillo de la Universidad de Buenos Aires y sobre una mesa una pareja practicando sexo explícito en horas del día y ante todo público. ¿Es esto aceptable en un claustro universitario que se supone un “santuario de cultura”? ¿Qué diría María Elena Walsh con su “reino del revés” si se levantara de la tumba? ¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué se hace para erradicar estas agresiones que hieren la sensibilidad de la decencia, la vergüenza y la moral? Para pensarlo, ¿no?
Miguel Ángel López
Mzna. F Casa 20-Barrio Las Acacias
Yerba Buena-Tucumán
MAHLER Y LA ORQUESTA JUVENIL
Fue un privilegio escuchar la Sinfonía “Titán”, de Gustav Mahler en el concierto ofrecido el pasado fin de semana por la Orquesta Juvenil de la UNT, que celebró sus 30 años de vida. Desde el comienzo fue un espectáculo en sí mismo, la presencia de 130 artistas músicos en el escenario, actuales y antiguos integrantes de la orquesta, distribuidos en el escenario de forma que era posible ver con claridad a cada intérprete, a su instrumento y también seguir su ejecución. Será para un memorable recuerdo lo imponente y majestuoso que fue escuchar a por lo menos 30 instrumentos de viento. Era cuestión de dejarse llevar por el espectáculo visual y la hermosa música de Mahler, interpretada con la elocuente pasión de los jóvenes y la excelente dirección del maestro Gustavo Guersman. El bis de la súper orquesta no fue menos valioso y lo coronó un arreglo brillante del “cumpleaños feliz”. Felicitaciones por los jóvenes 30 años del conjunto y hago votos para que este crecimiento se sostenga en el tiempo.
Elsa Lucía Delgado
Av. Avellaneda 460
San Miguel de Tucumán
EL PARO EN LA UNT (I)
Como estudiante, veo con preocupación esta suerte de malevolencia que esta sucediendo por parte de la cúpula gremial de Adiunt, donde no solo se miente, sino que se trata de boicotear las instituciones democráticas y dejar a miles de alumnos sin clases. Al parecer, el gremio perdió la memoria y se olvidó de los firmado en agosto del año pasado, donde decía hasta cuándo se les iban a pagar el adicional de $1.000. Hablar de retroceso salarial y ajuste es lo más incoherente que he escuchado decir. Somos estudiantes y queremos estudiar, queremos tener a clases. Queremos una universidad en serio. Basta de ser rehenes de personas que por no ganar elecciones quieren que todo explote. Apelo a la buena voluntad de la mayoría de los docentes, su salario digno y justo es un derecho, todos los acompañamos en su conquista, pero debe prevalecer el derecho a la educación.
Juan Barone
juan_barone@hotmail.com
EL PARO EN LA UNT (II)
El argumento rectoral para dejar de pagar los 1.000, es que la UNT cumplió con lo pactado: se pagaba el plus hasta que empezaran a regir las paritarias de este año. Lo de Adiunt sería un “capricho” frente al resto de las universidades, del país, que dan clases “normalmente”. La muchachada estudiantil, al no haber clases, como siempre -no todos- le echan la culpa de la situación a sus profesores. En cambio, no hubo una sola reflexión sobre el accionar del rectorado de disminuir abruptamente el sueldo profesoral. Estamos en presencia de un movimiento estudiantil que tiene un política reaccionaria: victimizar a los victimarios. ¿De qué estamos hablando? De sueldos promedios, hasta mayo, incluidos el adicional, para una antigüedad de cuatro años, por ejemplo, desde la más baja a la más alta de las categorías, de $2.500 y $12.000. En el caso de las escuelas medias, entre los $7.300 y $9.400, para diez años antigüedad. ¿Con esos sueldos miserables, ahora sin adicional, pretenden la enseñanza-aprendizaje? La respuesta rectoral sería hacer “todo lo necesario para que haya clases”; estudiantes y padres formarían un “frente para defender la universidad pública”. ¿Incluye “todo lo necesario” un grupo de choque? En diciembre, la rectora declaró que “esta institución se sostiene con respuestas a la demanda del pueblo, que con sus aportes pagan nuestro trabajo”. ¿A que parte del pueblo se refiere? ¿De qué universidad publica habla? La UNT, como otras universidades del país, ya no es una institución del Estado. Sistemáticamente, en el tiempo, fueron restringiendo sus presupuestos. Se dedicaron a vender servicios, contratar pasantías con empresas, obteniendo comisiones y sponsors. El mejor ejemplo, de ello, desde 2008, es recibir, por ley, parte de las utilidades económicas generadas por la explotación de La Alumbrera, en Catamarca, denunciada por contaminación ambiental. Se fueron desenvolviendo como corporaciones capitalistas, con gerentes “académicos”, que piensan y actúan en función de lobbies, grupos o consultoras privadas. Se fue armando una suerte de articulación privada, correas de transmisión de determinados intereses, donde la sabiduría quedó de lado. Por el contrario, se debe “hacer todo lo necesario”, para satisfacer las demandas docentes y no “perjudicar” al estudiantado, creadores de la verdadera riqueza, intelectual, de una universidad publica y gratuita.
Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com
DERECHO A LA IDENTIDAD
Los derechos humanos son para todos. La Constitución Nacional es clara pero el Gobierno discrimina por el año de nacimiento, porque no nacimos en dictadura. Lo mismo ocurre en las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. Tenemos sustitución de identidad, nuestras partidas de nacimiento y DNI tienen todos datos falsos. No fuimos adoptados, fuimos entregados ilegalmente, por eso no tenemos ningún expediente para consultar sobre nuestro origen. No nos tienen que restituir a nadie ni cambiar el apellido solamente reparar el daño ocasionado. Y para eso necesitamos de políticas públicas. Se puede buscar, investigar sin recurrir a la Justicia. Derivarnos a ella es sacarnos de encima, entretenernos, cansarnos y provocar un enfrentamiento con la familia de crianza cuando el Estado tiene la obligación de ocuparse. Debe investigar, consultar archivos, bases de datos y armar ese expediente que los adoptados tienen y nosotros no. Después cada uno, de acuerdo con lo que lea decidirá si quiere o no encontrarse con esa verdad biológica. En el Congreso Nacional hay cuatro proyectos de ley que el FPV se niega tratar. Como son mayoría no se puede hacer nada. En la Ciudad de Buenos Aires, Macri se niega a reglamentar una ley única en todo el país, un privilegio que permite el acceso a los archivos de los hospitales y clínicas privadas además de garantizar el cuidado de esos archivos y que puedan ser digitalizados. Porque no es cierto que los hospitales y clínicas tiren todo: el hospital Rivadavia tiene libros de parto del año 1930 a la fecha, por ejemplo. En la provincia de Buenos Aires, en cuanto asumió Scioli dejó sin efecto el Programa Provincial Reencuentros que ya había comenzado a dar sus primeros pasos. “Por 30 personas no voy a movilizar al Estado”, fue la excusa esgrimida mientras el Ministerio de Seguridad; había 500 casos registrados. Queremos saber cuándo, dónde nacimos, antecedentes médicos, lo que sucedió. Hablamos de un derecho básico de todo ser humano. Conocer nuestra verdad. No somos personajes de telenovela ni participantes de un talk show. Nuestra vida no es entretenimiento de nadie y muchos menos un negocio televisivo. Sabemos que no todos vamos a llegar a nuestra verdad, que las búsquedas son difíciles llenas de secretos y pactos de silencio. Pero eso no les da derecho a cerrarnos la puerta y mucho menos por haber nacido en un año “políticamente incorrecto”. Recuperemos los derechos humanos. El país necesita que se atiendan muchas problemáticas: salud, educación, seguridad, trabajo (que también son derechos humanos) pero nosotros existimos y necesitamos ser incluidos en la agenda del próximo gobierno. Que los candidatos presidenciables no tengan miedo ni prejuicios. Incluyan los derechos humanos en sus plataformas, expliquen qué políticas públicas aplicarán y no se olviden de los casi 3 millones de ciudadanos con sustitución de identidad que hoy mendigamos por un derecho que legítimamente nos corresponde.
Graciela Palma Arizaga
palmagraciela@gmail.com
EL PODER
“Reparte tus bienes entre los pobres y sígueme”, se dijo antiguamente, pero la mayoría de los que aceptan los valores de su historia, atesoran sus bienes. Así como “trata a los demás como quieres que te traten”, existen pensamientos muy bellos y de gran significado, pero muy poco se cumplen, aunque hasta nuestro Himno los pregone con su “ved en trono a la noble igualdad”. Pero se degrada a los populismos como una mala palabra, aunque los seres humanos del pueblo tengan los mismos derechos que los adinerados poderosos. El que más tiene más quiere, y los que tienen poco temen perder lo que tienen, aunque la vida humana nunca debe tener precio. Y eso se ve hasta en las votaciones en las que muchas veces se apoya a los poderosos causantes de esta realidad. Nadie quiere perder el poder sobre los otros, pero estaría bueno que se repartiera, aunque más no fuera el 10% de lo que se gasta en armas, y un poco de lo que se gasta en propaganda política.
Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar
ACCESO A TAFÍ VIEJO
Quiero hacer responsable a la Municipalidad de Tafí Viejo, y/o a la Dirección Provincial de Vialidad, por cualquier hecho lamentable que suceda en el puente de acceso a la Ciudad del Limón, sobre ruta 9. Este acceso se encuentra totalmente a oscuras con el peligro que ello significa. El vecino que transita por allí pone en peligro su integridad. Estamos nuevamente en época de clases, por allí circulan miles de niños también, pido a las autoridades una inmediata respuesta, ¿o acaso esperan una desgracia para recién reaccionar?
Marcelo Maza
maza.marcelo@yahoo.com.ar
CUADRATURA DEL CÍRCULO
Muy interesante el artículo de la sección De Memoria, de Carlos Páez de la Torre (h), titulado “Breve y curioso auge de las matemáticas” (12/7). Admirables, sin duda, esos desafíos que se hacían los estudiantes del Colegio Nacional y de la Escuela Normal, tan entusiasmados por las matemáticas, seguramente por la influencia de buenos profesores. Se narra que por la misma época -década de 1870- en Buenos Aires un tal señor Lynch afirmaba que había resuelto el problema de la “cuadratura del círculo”, planteado hace dos mil años por los griegos. Eso me hizo acordar de un artículo del ingeniero José Sortheix, escrito posiblemente en 1917, quizás con fines didácticos. Para ir ordenadamente. Cuando se cumplieron 30 años del fallecimiento de este ilustre monterizo, en 1984, la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT publicó en su homenaje un opúsculo con tres ensayos: del doctor Manuel L. Cordomí, del homenajeado, y del doctor Raúl P. Mentz. En el prólogo, dice el primero de los nombrados que “la de Sortheix fue una personalidad de múltiples facetas: un virtuoso de las matemáticas, un hombre de acción y un luchador que no sólo fue un atento espectador de la historia de nuestros días, sino que en más de una ocasión su principal protagonista”. Valga destacar que fue decano de la Facultad de Ingeniería, presidente de la Caja Popular de Ahorros (logró la creación de dos ingenios cooperativos), gobernador de la provincia, profesor de Estadística, entre otras muchas actividades. Y bien. En la publicación se transcribe -editado- el borrador de unos apuntes suyos sobre la cuadratura del círculo, y se incluye reproducción fotográfica del manuscrito original. Aclara el doctor Cordomí que el mundo académico dio por terminado tal asunto en 1882. Cuenta el ingeniero Sortheix en las líneas iniciales, que paseando con su amigo, el doctor Miguel Lillo, surgió ese tema. Y menciona que “hará unos pocos años que en Buenos Aires un sacerdote publicó un folleto y en una librería de la calle Florida y en el Pabellón Argentino expuso planos con la solución completa, como él decía, de la cuadratura del círculo. La demostración que daba podría en realidad dividirse en dos partes y pasaba de la primera a la segunda, admitiendo como evidente una igualdad que demostrarla hubiera sido precisamente resolver el problema”. Por lo visto, no fue sólo el tal señor Lynch el que se arrogaba haber encontrado la solución. Sortheix concluye su escrito con lo ya aceptado: “El problema es pues absolutamente imposible”. Luego de la bibliografía que cita, agrega un colofón cargado de humor: “La única solución que procediendo cuerdamente puede buscarse es la que daba, cada vez que le hablábamos de este problema, mi querido y primer profesor de geometría, que siempre conservo presente, don Carlos Loveaht. Se van a una confitería, agarran una masita de sección cuadrada y ponen esta en la boca”. También con humor señalo este curioso detalle. Se ve que el señor Loveaht hablaba haciendo una mescolanza con algo de italiano. Porque en el manuscrito original Sortheix remeda la frase de su querido profesor textualmente así: “Se van in confiteria agarran una masita cuadrada y ponen inta bocca”.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán
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