07 Diciembre 2015
BRASILIA.- La Cámara de Diputados de Brasil instalará hoy la comisión especial de 65 miembros que dictaminará si es pertinente abrir juicio político a la presidenta, Dilma Rousseff, denunciada por haber incurrido en irregularidades fiscales. Los diversos bloques terminaban de definir ayer quiénes formarán parte de la comisión, que tendrá integrantes de todos los partidos que tienen representación en la Cámara Baja.
Dentro del grupo, el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff tendrá 19 miembros y su principal aliado en el gobierno y el parlamento, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), 25 representantes.
Sin embargo, pese a que la suma de ambos da como resultado una clara mayoría (44 sobre 65), aún no está claro si Rousseff podrá evitar el juicio político, pues dentro del PMDB hay sectores disidentes que impulsan la medida.
Los miembros de la comisión deberán determinar si las irregularidades fiscales denunciadas por la oposición y censuradas por órganos de contraloría del Estado constituyen motivo suficiente para juzgar, y eventualmente destituir, a la mandataria.
Plazos y votos
Una vez instalada la comisión, Rousseff tendrá un plazo de 10 sesiones para presentar por escrito su defensa. Sus argumentos y los de la parte acusadora serán analizados durante otras cinco sesiones y luego la comisión votará el informe que preparará el diputado instructor del caso, a favor o en contra del inicio del proceso. Si el dictamen de la comisión es favorable al juicio político, deberá ser votado por el plenario de 513 diputados y, si es respaldado por dos tercios (342 votos), deberá iniciarse el proceso.
En ese caso, Rousseff deberá dejar su cargo por 180 días, que es el plazo que tendrá el Senado para llevar adelante el juicio político.
El inicio del trámite fue aceptado el miércoles pasado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los disidentes del PMDB y uno de los 50 políticos investigados por el multimillonario desvío de fondos descubierto en la estatal Petrobras.
Confía en Temer
El gobierno de Brasil espera contar con la lealtad del oficialista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del vicepresidente Michel Temer, en un posible juicio político. La jefa del Estado afirmó de manera contundente que espera obtener la confianza de Temer, quien en los últimos días ha guardado silencio sobre la apertura de un proceso contra la mandataria y ha aumentado las especulaciones. “Espero la integral confianza de Michel Temer. Tengo la certeza de que él la dará”, dijo Rousseff.
El apoyo de Temer comenzó a ser cuestionado por algunos sectores, después de que el ministro de Aviación Civil, Eliseu Padilha, fiel escudero del vicepresidente, presentara por escrito su renuncia. Fuentes oficiales confirmaron que Padilha solicitó dejar el cargo por desencuentros internos en la cartera. (Télam)
Dentro del grupo, el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff tendrá 19 miembros y su principal aliado en el gobierno y el parlamento, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), 25 representantes.
Sin embargo, pese a que la suma de ambos da como resultado una clara mayoría (44 sobre 65), aún no está claro si Rousseff podrá evitar el juicio político, pues dentro del PMDB hay sectores disidentes que impulsan la medida.
Los miembros de la comisión deberán determinar si las irregularidades fiscales denunciadas por la oposición y censuradas por órganos de contraloría del Estado constituyen motivo suficiente para juzgar, y eventualmente destituir, a la mandataria.
Plazos y votos
Una vez instalada la comisión, Rousseff tendrá un plazo de 10 sesiones para presentar por escrito su defensa. Sus argumentos y los de la parte acusadora serán analizados durante otras cinco sesiones y luego la comisión votará el informe que preparará el diputado instructor del caso, a favor o en contra del inicio del proceso. Si el dictamen de la comisión es favorable al juicio político, deberá ser votado por el plenario de 513 diputados y, si es respaldado por dos tercios (342 votos), deberá iniciarse el proceso.
En ese caso, Rousseff deberá dejar su cargo por 180 días, que es el plazo que tendrá el Senado para llevar adelante el juicio político.
El inicio del trámite fue aceptado el miércoles pasado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los disidentes del PMDB y uno de los 50 políticos investigados por el multimillonario desvío de fondos descubierto en la estatal Petrobras.
Confía en Temer
El gobierno de Brasil espera contar con la lealtad del oficialista Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del vicepresidente Michel Temer, en un posible juicio político. La jefa del Estado afirmó de manera contundente que espera obtener la confianza de Temer, quien en los últimos días ha guardado silencio sobre la apertura de un proceso contra la mandataria y ha aumentado las especulaciones. “Espero la integral confianza de Michel Temer. Tengo la certeza de que él la dará”, dijo Rousseff.
El apoyo de Temer comenzó a ser cuestionado por algunos sectores, después de que el ministro de Aviación Civil, Eliseu Padilha, fiel escudero del vicepresidente, presentara por escrito su renuncia. Fuentes oficiales confirmaron que Padilha solicitó dejar el cargo por desencuentros internos en la cartera. (Télam)
Temas
Brasil
Lo más popular



















