Puente Lucas Córdoba
Con relación a la carta publicada en este diario de fecha 13/1/2016, de los señores Pedro Martínez y Víctor Guardia, referida al deficiente estado de la señalización del puente Lucas Córdoba, quiero felicitar a los mismos por su inquietud y preocupación. Yo también me sumo a estos amigos para aportar mi granito de arena y lo hago como ex Jefe de la Señalización de la Dirección Provincial de Vialidad para decir: con todo respeto, salvo mejor criterio de técnicos y profesionales en la materia, que la zona en cuestión es muy peligrosa y de características muy especiales. Digo esto porque únicamente tiene triángulo de visibilidad en la calle 24 de Septiembre de oeste a este, no así las calles Bernabé Aráoz de sur a norte, como así también Marco Avellaneda de norte a sur. Lo mismo en calle San Luis, que también ingresa por 24 de Septiembre. Las mismas se encuentran de golpe con un problema en caso de tormentas. Es por lo manifestado que no aconsejo señales cargadas de leyendas. Según mi opinión, en ese lugar se deberían colocar señales impactantes, pero sin apartarse de las normas vigentes. Las mismas deberían tener cinco colores: blanco, amarillo, azul y rojo (láminas autoadhesivas grado ingeniería o alto impacto, o similar), negro (lámina autoadhesiva no reflectiva). Las mismas deberán ser estampadas sobre chapa de 1/8 de espesor, chapa común negra o similar de aluminio. Sobre parantes de madera dura (cebil o nogal, o similar caño de hierro). Para mejor ilustración de lo manifestado, adjunto dibujo del formato y colores de las señales a construir, medidas y materiales a utilizar, como así también, acompaño un croquis de ubicación de los mismos (salvo mejor criterio). Solamente he querido colaborar y al mismo tiempo aportar mi experiencia de más de 30 años elaborando señales.
Carlos Núñez
Paraguay 3.282
San Miguel de Tucumán
Trapitos tucumanos
No nos vamos a alabar, no somos “bebé de pecho”, pero de todo hay en las viñas del Señor. ¿Por qué ese ensañamiento con los “cabecitas negras” tucumanos? Martín Yeza, intendente de Pinamar, ustedes se cansaron de vendernos “espejitos”, hasta que nos avivamos y no les dejamos ni el estuche; limpiavidrios, cuidacoches o dicho en porteño “trapitos”, malabaristas o vendedor en los semáforos o el que entrega estampitas, son seres humanos que necesitan y trabajan por “la voluntad” o una mísera moneda. A otros hermanos tucumanos, según tu pensamiento lo llamaría “langostas”; para nosotros son obreros golondrinas, que esos sí sirven como mozos, ayudantes de cocina, personal de limpieza o mucamas que a veces los hacen trabajar por el boleto y la comida. Y los que no son nuestros, van y vienen de provincia en provincia (nuestra es la fama), son los pungas y mecheras. ¡Martín déjese de molestar con eso de actitud de mafiosos! Lo suyo es discriminatorio y represivo, lo único que le falta es que desaloje de tus playas a los africanos por ser negro. Haga como nosotros, que somos una provincia generosa, o nos obligará a que cuando vengan sus “pinamareños” no los dejemos entrar por los trapos que traen...
Francisco Amable Díaz
Pedro G Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
Bicentenario I
La publicación de la agenda del Bicentenario, por su pobreza de contenidos y claro objetivos de salvar las “papas del fuego” a como dé lugar, no hacen más que dar razón al historiador Posse en su carta del 24/12 y al editorialista Turpe del 26/12, en cuanto a la improvisación con la que se prepara el Bicentenario de la Patria que tenemos ya encima. Lo primero que se advierte es la absoluta falta de obras; no hay tiempo para nada nuevo, teniendo en cuenta la demora de un proceso licitatorio de cualquier obra pública. La Casa Histórica finalmente no tendrá su anexo y lugares que deberían ocupar vitrinas de exhibición, seguirán siendo oficinas administrativas. El monumento a la Batalla de Tucumán seguirá esperando, junto a su piedra basal que ya cumplió 102 años en la Plaza Belgrano. Qué decir de un Monumento al Bicentenario, que si se proyecta desde Tucumán, pero para que se construya en la Avenida 9 de Julio en Buenos Aires... Las palabras huelgan. Se insiste en profanar los restos de Alberdi para mandarlos al edificio de la vieja Legislatura. ¿Por qué mejor no los dejan allí donde están y de la Casa de Gobierno se retiran todas las oficinas a un lugar lejano del centro? En ese edificio se debería construir un gran centro de convenciones e interpretación histórica alberdiana. El Ente del Bicentenario palmariamente carece de ideas propias y pretende salvar la ropa apoyando el trabajo de muchísimas instituciones que ya viene trabajando hace años en sus Congresos. Quisiera saber con qué presupuesto van a apoyar esos eventos. Lo que más me aflige es que queda en manos del Ente, presidido por el gobernador Manzur, el desfile central, con lo cual y a juzgar por lo ocurrido en los últimos 12 años, será un acto político con punteros arriados y aplaudidores que terminarán encerrándose en el Hipódromo. Ojalá sea la Nación la que se haga cargo. La Municipalidad de San Miguel de Tucumán, bien gracias.
Nélida Romina Vanesa Aulisi
Marina Alfaro 1.409
San Miguel de Tucumán
Bicentenario II
Soy una tucumana común y corriente que agradece a Dios el privilegio de vivir en el año del Bicentenario de la Independencia (ojalá me preste vida para presenciar ese día). Es por esto que me pregunto por qué el Gobierno nacional decidió ilustrar, no uno sino dos billetes con figuras de animales: ¿será que no lo considera a este acontecimiento como digno de conmemorarse en un billete o hay alguna otra explicación? Si alguien la conoce, por favor, me la haga conocer. Agradezco a La Gaceta el permitirme expresarme como una ciudadana más.
Stella Maris Jerez
smjerez@gmail.com
Función legislativa
Los legisladores deben abocarse a sus funciones institucionales: sancionar leyes. Bajo ningún punto de vista deben disponer de “ayudas o gastos sociales” que en realidad resultan no ser tal cosa desde el momento que no rinden cuentas en debida forma sino un modo artero de apropiarse de los dineros del pueblo, de un colosal saqueo de fondos para su propio enriquecimiento ilícito y para reintegro a funcionarios de otros poderes. Debe desaparecer esta práctica inmoral estructural (su clientela) tendrán que acudir a otros métodos y aceptar que la política no es un vil negocio sino el acto sagrado de trabajar para el pueblo con capacidad, honradez y humildad. Frente a este escandaloso fraude la sociedad toda debe reaccionar especialmente los entes representativos de esa sociedad: sindicatos, colegios de profesionales, asociaciones de empresarios, otros, para no ser cómplices de esta aberración. La justicia debe intervenir de oficio, porque el tribunal de cuentas Mira a un costado, y obligarlos a devolver hasta el último centavo además de condenarlos a sufrir los años de cárcel que les corresponda, porque los dineros son de los niños que padecen hambre y de los jóvenes que se drogan en vez de trabajar y estudiar, de los viejos que viven en la indignidad, y del pueblo al que la clase política -sin distinción de banderas- le ha robado la esperanza. Aunque, tal vez, nos quede una: producir la Revolución Moral, para que en la política estén los mejores y ésta se funde en la Ética, de tal modo que los dirigentes sean austeros humildes y sabios y prediquen con su ejemplo para terminar con los privilegios de los poderes y con la corrupción estatal (para que el Gobernador gane lo mismo que un maestro y los jóvenes tengan un oficio y no hacía desigualdades artificiosas y el capitalismo sea de tipo social y no especulativo, etcétera); para que podamos lograr las grandes conquistas sociales que el pueblo necesita desde el inicio de nuestra organización nacional; para reivindicar el valor del trabajo y de la dignidad del ser humano; para que se unan la clase pobre y media; para que terminemos con la injusticia y la pobreza la inseguridad y la inflación y el desempleo y la avasallante degradación moral.
Luis Jorge Sily
luissily@hotmail.com
Basurales a cielo abierto
Desde hace un tiempo LA GACETA viene publicando informaciones referido a la “basura” a cielo abierto en distintos barrios de la ciudad de San Miguel de Tucumán, que conllevó a que un participante de la competencia del Dakar hiciera un comentario que “Tucumán está lleno de basurales”. Tras este comentario se “trabajó” en limpiar los ingresos de la ciudad y varios focos que fueron señalados en barrios por este matutino. Esta (la basura) atenta contra la salud de todos los habitantes, puesto que la acumulación de basurales provoca focos de infección, proliferación de plagas y enfermedades gastrointestinales, respiratorias y micóticas. La acumulación de la basura en la casa, la escuela, terrenos baldíos, las calles, drenajes y los tiraderos dan como resultado sitios insalubres debido a que los desechos se encuentran mezclados, orgánicos e inorgánicos, y en su descomposición proliferan hongos, bacterias y muchos otros microorganismos causantes de enfermedades e infecciones que si no son atendidas pueden provocar hasta la muerte. Siguiendo con las consecuencias negativas del hecho de arrojar la basura en las calles, nos encontramos que las principales enfermedades producidas por la acumulación de esta se encuentran las gastrointestinales como: infecciones de estómago e intestinos, así como la amibiasis, cólera, diarrea y tifoidea, entre otras. Varias veces perduran las bolsas de basura más de una semana y la basura a cielo abierto igual y esto genera la reproducción de moscas, gusanos, roedores y zancudos, los cuales ocasionan enfermedades en niños y adultos como el dengue. La comunidad requiere limpieza y fumigación en todos los rincones, ya que existe mucha contaminación y proliferación de animales portadores de enfermedades. Referido a este tema (la basura), LA GACETA constató la desesperante historia de una mujer que corre contra el tiempo. Se trata de Johana Jiménez, (que vive en México y Lucio Mansilla), quién tuvo a su hija Keyla Jazmín prematuramente. La pequeña nació con bajo peso y se encuentra internada con un respirador artificial y asistida por especialistas. En febrero recibirá el alta. Hasta ese momento debe estar erradicado el basural que se encuentra al lado de la casa de sus padres. Si no es así, Keyla no podrá vivir ahí con su familia. “Los doctores le dijeron a la madre; que esa inmundicia puede ser perjudicial para la bebé”. Esta es una consecuencia de las tantas situaciones de salud que produce la acumulación de basurales. Me parece que el señor Intendente de San Miguel Tucumán conjuntamente con el director de limpieza pública, concejales y autoridades de la empresa de recolección de basura deben visitar este lugar y buscar las soluciones definitivas para erradicar este flagelo de la basura a cielo abierto, y además deben de colocar contenedores de chapas en cada uno de los lugares que tiran la basura y estudiar la instalaciones de cestos donde se clasifiquen las basura orgánica por un lado y el plástico y el vidrio por separado. También comprar grandes máquinas barredoras que pasen por las calles y avenidas a tempranas horas de la mañana limpiando y hasta cepillando las mismas; será placentero que podamos caminar y circular por cualquiera de las calles de la ciudad donde “brille la higiene pública”. Y por último no que hay olvidar esto: una ciudad limpia brinda una muy buena salud y además una buena suerte.
Humberto Spuches

humbertocarmelospuches1@hotmail.com














