la gaceta / foto de inés quinteros orio (archivo)
La Timba
En la carta “La timba” (21/3) de Ysmael Díaz, se opina con exactitud y precisión que la gente de menores recursos es la que más apuesta en los distintos juegos de azar, en busca de una oportuna solución económica, repercutiendo ese flagelo en lo social, cultural y educativo. Se enfatiza que la oficialización de los juegos es alarmante y que ninguna entidad moralista cuestiona esta pandemia social incluida la propia Iglesia católica. Al respecto deseo agregar que los juegos de azar tremendamente difundidos en la actualidad, son un agravante de los males que sufre la sociedad a causa del desquicio económico que se patenta en la desocupación. Ante la falta de trabajo, a muchos el juego se presenta como una alternativa salvadora, sin advertirse que contribuye a hundir más en las perturbaciones causadas por la crisis, llevando en consecuencia a descomponer los hogares y a derrochar indebidamente lo poco que se consiga obtener. Para peor, el juego que es usado alegre y despreocupadamente como un impulsor de programas de ventas y de búsquedas de audiencias, hace aparecer a este grave vicio como simple e inofensivo pasatiempo. Pero el juego, cuando adquiere el carácter de una compulsión, se adueña del ánimo y se convierte en una obsesión casi irresistible. La Organización Mundial de la Salud considera a la “ludopatía” una enfermedad grave, que progresivamente domina la voluntad del paciente perjudicando su entendimiento y su responsabilidad ante las obligaciones de todo tipo, familiares, sociales, laborales y ciudadanas. Algunos, incluso, la consideran una enfermedad que puede detenerse, atenuarse, pero no curarse. ¿Qué puede hacer el Estado en esta materia? Algo es mejor que nada. La propuesta sería que, por lo menos, los afectados por el juego compulsivo puedan ver que no están solos, que hay otros a quienes también preocupa el impulso que a ellos los atrapa. Y los particulares que están empeñados en esta tarea, merecen saber que la sociedad a través del Estado los apoya. Por último sería deseable que el Estado, que últimamente está ejerciendo una enorme presión fiscal sobre el contribuyente, investigue y verifique las enormes evasiones ante miles de maquinitas no reveladas ni declaradas y que tenga en cuenta las denuncias practicadas.
Jorge B. Lobo Aragón
jorgeloboaragon@gmail.com
Jubilaciones
Estoy viendo el aumento en mi jubilación que cobraré próximamente, y ahora entiendo el descontento de la clase media de nuestra sociedad. Me aumentaron el 15% en mis ingresos, pero los descuentos que me hacen aumentaron el 26%. O sea que al incremento salarial se lo lleva el Estado. Me parece que los tiempos buenos que promete este Gobierno para dentro de seis meses como mínimo, no los veremos nosotros, salvo que con esta medida nos lleven derecho a la clase baja, y siendo pobres podamos cobrar algún subsidio que del Estado para poder sobrevivir.
Fernando Palermo

fernandoluispalermo@yahoo.com.ar
Justicia
Apoyarnos en que las consecuencias son fruto de lo que hicieron los antecesores implica que la ley se cumpla con toda severidad y no se subestime la inteligencia del pueblo. Los horrores de los actos corruptos no deben ser comparables a los arrebatos. Simplemente cuando la ley o la Justicia cumpla en tiempo y forma, es posible que sea una contribución a la cultura y a los cambios que proponemos, caso contrario estaríamos en un “gatopardismo” proponer un cambio de lo que no queremos cambiar. Nuestra sociedad sufrió mucho de generación en generación. No podemos pretender ingenuamente festejar 200 años de independencia, si seguimos siendo dependientes de nuestros propios conflictos; por desidia, egoísmos, intolerancia, etcétera. Recurramos a los principios básicos de honestidad y contribución para dejar a nuestros hijos un verdadero país y no una kermesse donde todo se juega, todo vale y se pone en vigencia en las festividades solamente.
Héctor Sergio Estrade

Pasaje Roca 4.073
San Miguel de Tucumán
La visita de Moreno
Tucumán fue el anfritrión el ex secretario de Comercio (principal causante del anormal funcionamiento de industrias, algunos comercios y fábricas por falta de insumos). Se lo vio circulando con sus guardaespaldas por la peatonal tucumana. En LA GACETA (18/3) le hicieron un reportaje con respuestas muy al estilo Moreno, pero la frase descollante fue: “por Cristina pongo las manos en el fuego”. A pesar de la manifestación del juez Casanello, le sugeriría pedir un turno en el Instituto del Quemado. Si a este personaje (a juzgar por su desempeño y declaraciones), le hicieran un concurso para que lo analicen los psiquiatras, psicólogos y demás, formarían una cola hasta la Antártida para elaborar una tesis.
Alberto A. Segulja
alanset507@gmail.com
Basurales del bicentenario
Cada día que pasa se convierte en un día menos que acorta los plazos camino a los festejos de los 200 años de la Independencia de nuestra Patria; sin embargo, algo que nos destaca como provincia son los basurales que pululan en la ciudad. Los basurales ya se volvieron una epidemia a la cual no se le encuentra el remedio necesario; se limpia y al otro día aparece igual de sucio o sale otro en otro sector. Las malas costumbres ambientales ya están enquistadas y arraigadas fuertemente en la sociedad; algunos vecinos se sacan el drama personal y crean un problema general. Los ciudadanos ambientalistas queremos esperar el bicentenario con una ciudad limpia y digna de ser anfitriona, para recibir a personalidades del mundo que nos van a visitar. ¿Es mucho pedir? Festejar los 200 años de nuestra Independencia no es un caso menor; implica el mayor desafío al que debemos ponerle el hombro todos juntos y salir airosos, reto que hasta el momento nos está dejando en un nocaut antes de empezar el combate. Nuestro amado Tucumán está en terapia intensiva en materia ambiental; sin embargo, el ex Jardín de la República sigue recibiendo a personalidades del mundo sumido en la indignidad de los basurales en cada esquina y en las entradas de la ciudad, una postal denigrante y que entristece. La vergüenza de tener una provincia “sucia” nos pone en la mirada de nuestros vecinos que aprendieron a amar a su tierra, cuidándola. Requerir que se limpie la ciudad y se la mantenga de la misma forma no es mucho pedir en vísperas de un bicentenario, en cuya celebración seremos el foco de las miradas de todo el mundo.
Pedro Martínez y Víctor Hugo Guardia
Concienciambientaltuc@hotmail.com
Una situación dramática
Aprovecho este espacio para hacer referencia a la carta del lector Oscar Beltrán publicada el 22/3. Respecto de los informes de consultoras conocidas se puede inferir que la imagen del presidente Macri sigue creciendo, al mismo ritmo (pero en el sentido contrario) que el déficit del PBI argentino propiciado por el gobierno de los Kirchner. Los despidos de agentes nombrados en la administración pública, es a todas luces legítimo, puesto que como en cualquier ámbito laboral, el que no trabaja, se va. Todos los obreros de la construcción que perdieron sus puestos de trabajo, algo muy lamentable por cierto, fue provocado nada menos que por la cesación de pagos de los certificados de obra por parte de la ex presidenta Cristina Kirchner durante los últimos meses de su gestión, perpetrada para poder financiar su fracaso en las últimas elecciones en las que pretendía hegemonizar su poder, encaramando a un candidato que no estaba a la “altura” de las circunstancias. Sólo basta con leer las notas de este prestigioso diario para determinar desde cuándo no se les paga a las empresas constructoras. El resto del porcentaje de despidos se deduce de una economía devastada y perversa, plagada de estadísticas falaces y prepotencia que acorralaba a los agentes que generaban genuinos puestos de trabajo. Era un secreto a voces que estos despidos como muchos que ocurrieron durante la década ganada, ya estaban determinados. Pero la agobiante presión a los empresarios por parte de la gestión K (léase Guillermo Moreno) mediante amenazas y persecuciones, disfrazaban la verdadera situación. Sin embargo, las medidas que está tomando Macri, como legítimo presidente de la República Argentina, está apuntando a terminar con las asimetrías y que las cosas no tiendan a empeorar. Todo esto, sin apelar al revanchismo y llamando al diálogo a todos los sectores. Atento a esto, dar un paso al costado sería su peor error puesto que fue elegido por la mayoría de los argentinos los cuales esperan que cumpla con lo prometido. Ojalá que el Presidente siga el plan trazado para que nuestro país vuelva a brillar en el concierto de naciones y sus habitantes puedan alcanzar sus metas. Obviamente, no sólo depende del Presidente, sino de él y de todos los argentinos, trabajando y poniendo el hombro para un país mejor...
César Augusto Cortés
Don Bosco 3.172- 2° C
San Miguel de Tucumán
Deudas y más deudas
El presidente Macri comenzó su gestión endeudando al país con préstamos solicitados a Rusia y al BID. Hoy se anunció un plan regional de infraestructura financiado con un préstamo de U$S 6.000 millones del Banco Mundial, en el marco del Plan Belgrano para las provincias del NEA. El Gobierno también habilitó a los gobernadores a tomar deudas, reconociendo la coparticipación retenida y está a punto de poder pagar a los holdouts con la venta de nuevos bonos o sea pagar esa deuda con otra deuda levantando el default, lo que permitiría tomar más deudas. Esto se decidió debido al desastre dejado al país por el gobierno de Cristina. ¿Qué pasará si no se aprueba el pago de esa deuda? ¿Se recurrirá otra vez a emitir billetes para favorecer la inflación? O si se aprueba el pago y consigue más préstamos, ¿repartirá a los gobernadores fondos suficientes? Como en el caso de Tucumán, para obras sin licitación, el pago de la ayuda social a legisladores, funcionarios empleados y concejales; pagos a nuevas oficinas como Bapin; UEP para políticos que perdieron en las elecciones; 2.000 cooperativas, planes sociales, subsidios; obras paralizadas por Cristina al no enviar los fondos comprometidos, porque la fabricación de billetes no pudo seguir el ritmo que requería para continuar con el gasto. Si Macri consigue más préstamos y todos esos fondos son utilizados para que siga la fiesta, nos vamos al tacho. Esto parecería que se va a producir debido a los presagios que el Presidente nos dio cuando anunció la ratificación del plan Conectar Igualdad para seguir con la entrega de netbooks a escolares; la Asignación Universal por Hijo; Argentina Trabaja; Ellas hacen; Fútbol para todos; Emprendedores de la economía y otros planes sociales. Inversiones en esos planes no redituables, sin saber cómo y con qué pagarán esos préstamos en sus vencimientos. ¿Seguirá el círculo vicioso con la confección de nuevos y más bonos para pagar deudas que se irán aumentando sin fin? Llega la fecha del Bicentenario y seguramente se producirán más gastos o derroches. Lo ideal sería que el pueblo tome conciencia de la mala situación económica que sufre el país y recordemos esa fecha con humildad, respeto y alegría en los actos patrios que se realizarán, no con banderas de colores con el nombre de políticos, como sucedió en las fechas patrias el año pasado, sino con los colores celeste y blanco que nos identifican como argentinos.
Andrés Cabral
fazolecabral@hotmail.com
Promesas incumplidas
No podemos negar que en nuestro país tenemos destacados economistas capaces de dar soluciones a problemas como la inflación, que se ha convertido en un saqueo al bolsillo. Es insólito que se tengan que importar de otros países con menor potencial agrícola productos como frutas, verduras y lácteos, que se producen en abundancia en nuestro país. Me pregunto qué intereses se manejan y a quiénes benefician con estos oscuros negociados que afectan nuestra economía. Yo lo voté a este gobierno, confiado en su promesa de “pobreza cero”. Y hoy esta política va generando más desocupación, con miles de despidos y cierres de negocios, creando problemas que nos afectan a todos, incluso a los que creímos en sus promesas electorales, que hasta ahora no se han cumplido.
Juan Carlos Monasterio
Pasaje Fray Luis Beltrán 1.452
San Miguel de Tucumán














