Cartas de lectores
29 Marzo 2016
Cementerio Municipal
El motivo de la presente es relatarle que el domingo acompañé a mi hermana de 85 años a visitar la tumba de nuestro hermano fallecido en febrero, sepultado en el cementerio del Jardín dependiente de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Me he sorprendido de ver el ruinoso estado del predio, las calles de acceso inundadas, llenas de barro, montículos de ripio interrumpiendo el acceso a las caminerías, ramas de árboles, gajos y troncos amontonados, y hasta un basural con botellas y escombros sobre el mismísimo lugar de las tumbas. Y sobre todo en un día tan especial como el domingo de Pascua. Y aunque no lo fuera, es de razonamiento básico y de absoluta responsabilidad para quienes tienen la administración de este lugar que podemos considerar de sagrada significación, el mantenimiento, la higiene y el cuidado que merece el sitio donde descansan los restos de seres humanos, como así también de otras personas que visitan estos lugares, porque mantienen vivo el recuerdo de sus parientes y seres queridos. Estoy segura de que el intendente de la ciudad no conoce esta situación, pero que a partir de ahora estará enterado y tendrá la oportunidad de demostrar que las campañas de limpieza y eliminación de basurales también incluyen a quienes ya han dejado de votar en las elecciones, y a nosotros los deudos, que merecemos un lugar digno para visitar a nuestros seres queridos.  

Carmen Pereyra                                       
alvaredes@hotmail.com 


Estacionamiento escolar
Los funcionarios de la Municipalidad, con el intendente a la cabeza, volvieron a mandar sus agentes para impedir que padres y abuelos podamos dejar y retirar nuestros alumnos de las escuelas ubicadas en el radio céntrico de nuestra ciudad. Teniendo en cuenta  que en ningún establecimiento hay guardias policiales, esta actitud constituye un alevoso atentado contra la seguridad de los niños. Se trata de un lapso mínimo de tiempo, en el que estos agentes pueden dedicarse a ordenar el tránsito y no a reprimir. ¿Estará enterado de esta situación el flamante defensor del Pueblo?      

Manuel de la Vega
mdelavega17@hotmail.com 


Trabajo en negro
Cuando pensamos en el trabajo como elemento primordial de inclusión social, debemos agregar que para que pueda cumplir sus fines, el mismo debe ser prestado en condiciones dignas, equitativas y de igualdad. El empleo no registrado -parcial o total- es uno de los flagelos de la economía formal, ya que además de la desprotección y precarización a que se somete al trabajador dependiente, se elude el pago de aportes y contribuciones como de cargas fiscales. Un ejemplo son los conductores de taxi que no son propietarios: reclaman trabajo en blanco, hace tiempo que solicitan que a través de una normativa municipal o laboral que formalice la obligación del blanqueo. Los reclamos son innumerables para conseguir el blanqueo. Las personas que se emplean como secretarias de profesionales -caso de servicios médicos-, abogados, servicio doméstico, cadetería, etcétera, al no estar registradas quedan excluidas del sistema de ART, y por ende de las prestaciones en especie y dinerarias que brinda el sistema en los momentos más críticos del trabajador, cuando es víctima de una enfermedad o accidente de trabajo. También quedan excluidas del sistema crediticio, pues al carecer de constancias que demuestren sus ingresos (recibos de sueldo) no podrán solicitar préstamos o financiamientos de ninguna índole ni acceder al sistema bancario o de tarjetas de crédito. Tampoco podrán -frente a los organismos impositivos nacionales y provinciales- justificar sus ingresos ni su nivel de vida.  El empleo no registrado perjudica directamente al Estado y la sociedad toda. En primer lugar genera una desfinanciación de los sistemas de Seguridad Social y de obras sociales, al no ingresar los fondos respectivos por aquellos trabajadores. En las instituciones del Estado les  corresponde a los funcionarios y/o inspectores del Ministerio de Trabajo, verificar el cumplimiento de las leyes, decretos, convenciones colectivas, reglamentos, resoluciones y toda otra disposición vigente en materia laboral. El Ministerio de Trabajo está facultado para pedir orden judicial de allanamiento para la realización de inspecciones y requisa de libros, papeles u otros documentos que se consideren instrumentos violatorios de la legislación. En materia de empleo no registrado, la Ley de Empleo ha creado una serie de mecanismos que tienen por objeto sancionar al empleador que ha falseado la remuneración, la fecha de ingreso, o no ha registrado en la documentación laboral al trabajador.        

Julio Argentino Gómez
julioargentino@arnet.com.ar 


Inseguridad
En una nota periodística de LA GACETA,  en la columna de opinión, se enfatiza el flagelo de la inseguridad. Sin lugar a duda, existe una alarmante proliferación del crimen, al margen de que los índices estadísticos. La actual generación está en deuda con el Derecho. A través de los siglos  se han ideado formas de controlarlo que han dado resultados más o menos satisfactorios. En la actualidad no se sabe cómo se habrá de combatirlo para reducir su alarmante peligro sin crear un Estado policial ni afectar el derecho a la defensa y a la presunción de inocencia. La sociedad adopta criterios permisivos, rechaza la censura, favorece el hedonismo, abandona los altos ideales como programas de vida, se ríe de la pureza, se burla de lo sublime, desconfía de los heroísmos, desecha los esfuerzos, se inclina hacia el jolgorio, elige lo fácil. Tomamos esas posturas porque se nos da la gana, porque estamos en nuestro derecho de hacerlo, porque cada cual tiene su criterio para elegir el camino hacia su felicidad; pero no debe resultar sorprendente que en la medida en que la humanidad desprecie las virtudes, proliferen los vicios, los delitos, los crímenes. No es casual. Hay demasiada pobreza y desesperanza de conseguir un trabajo digno. La pobreza, el hambre, pueden llevar al robo, a veces justificado como una vía de supervivencia. Pero la ola criminal que se advierte no parece responder a esas extremas necesidades sino a la desaprensión, a la desvergüenza, a la falta de normas, a la droga. La generalización de la pobreza, producida por el desempleo, puede influir, quizás, en la ola de asaltos y crímenes. Pero los delitos no son acicateados directamente por la pobreza que se expande,  sino más bien por la desesperanza, por la falta de pjorgeloboaragon@gmail.comerspectivas. Si un joven supiera que capacitándose, esforzándose accedería a un trabajo digno y seguro, a la casa propia, al matrimonio, a la familia, seguramente seguiría ese camino. Pero si a pesar de capacitarse tiene ante sí un horizonte de desocupación, de changas inseguras, de marginalidad, de orillar las profesiones dignas sin la seguridad de afirmarse nunca en ellas, es comprensible que las atracciones del buen camino sean desatendidas. Entre la gente cunde el criterio de que deben renovarse los códigos para que la delincuencia sea castigada con penas más severas, para que el rigor de la ley proteja al inocente y conmine al malhechor. Los políticos estamos en deuda con la sociedad.       

Jorge B. Lobo Aragón
jorgeloboaragon@gmail.com


Memoria, Verdad y Justicia
Deseo compartir los argumentos de los lectores Luis Vides Almonacid (carta del 26/3) y de Sebastián Gutiérrez del 27/3 sobre la historia de nuestra Argentina de los últimos 40 años o más, hechos que según hacen ver ambos lectores son tomados parcialmente por aquellos que escribieron la historia y que sin ninguna duda originaron la triste y cruel situación que subsiste hasta nuestros días. Se habla de Memoria, Verdad y Justicia, cuando en realidad esos términos son demasiado parciales para no ver la falta de Memoria, la Injusticia y el ocultamiento de la Verdad sobre los otros actores de esa Historia (con mayúscula) contada parcialmente por quienes tienen intereses espurios y cuyas conductas perjudican a las verdaderas víctimas del llamado terrorismo de Estado. En este sentido hay muchísima información en internet, libros, revistas, autores (filósofos, periodistas, escritores, políticos, etcétera) que cuentan historias distintas a la versión oficial y que de alguna manera nos hacen abrir los ojos ante la realidad para sacar conclusiones que, a mi juicio, y conforme mi propia experiencia (tengo 73 años), inclinan la balanza fuera de toda versión oficial por ser injusta, insidiosa y simplemente producto del odio y la venganza. Dejando a salvo, claro está, la verdadera historia de los hechos que nos muestran el vergonzoso y cruel camino tomado por los militares que pergeñaron el peor de los sistemas para combatir el terrorismo de entonces. Los dos lectores mencionados al comienzo no son más que una simple muestra de los miles y miles de opiniones, ideas, que he podido escuchar  a lo largo de los años- en carne propia- y a través de la lectura que a diario enriquecen mis conocimientos.        

Juan Carlos Lionti
juancarloslionti@yahoo.com


Corrupción
Por estos días se han publicado numerosas cartas en este espacio, cuyos autores manifiestan su indignación y repugnancia por los hechos que se vieron en el ya famoso video de gente contando plata en una financiera. Algo tan irregular como contar tomates en una verdulería. La reacción de estos lectores ante este “delictivo” hecho no hace más que confirmar la alta permeabilidad que padecen algunos intelectos ante la penetración mediática , ya que esa filmación data de cuatro años atrás y está incorporada en la causa judicial respectiva y por la cual ya se gastaron océanos de tinta en aquel momento. Además sorprende ver cómo muchas personas tienen una moral selectiva que solo les permite repudiar los actos de la supuesta corrupción que salpica al gobierno anterior y nada dicen de aquella que involucra al gobierno actual. Sería coherente, y hablaría bien de estos “indignados”, si repudiaran también el enriquecimiento del clan Macri, cuando en los 90 les estatizaron su deuda y la terminamos pagando todos los argentinos, o que  se escandalizaran en tener conduciendo nuestra economía actual a imputados por evasión y lavado de dinero y por enriquecimiento ilícito (Prat-Gay y Sturzzenegger). O que se asquearan por los millones que recibió el periodista Fernando Niembro en sus empresas “fantasmas” o también por la asignación de millonarias obras públicas de manera directa a Guido Calcaterra (primo hermano de Macri) y a Niki Caputo (íntimo amigo, socio y hermano de la vida de Macri). Podría seguir mencionando muchos casos más que involucran al actual gobierno, pero creo que con esta muestra alcanza. Aboguemos entonces para que la moral de ciertos ciudadanos sea íntegra y no parcial.        

Camilo Peral Tobar
Avenida Mate de Luna 1.855
San Miguel de Tucumán

 
Necesaria educación y ética
Cual Rey desnudo, hoy el populismo vernáculo con su pseudo progresismo mezclado con feudalismos varios, al igual que los de otras tierras, ha quedado desvestido, cubierto sólo por jirones de relatos épicos y falaces que escondieron corrupción, pobreza en franca consolidación, cultura y educación paupérrimas, etcétera. Los militantes del populismo pretendidamente izquierdistas, han decidido que las desgracias ahora incontrastablemente conocidas por todos, se deben a una maquiavélica conspiración yanqui en connivencia con neoliberales, gorilas, cipayos y vendepatrias locales, urdida para desprestigiar a los gobiernos autoproclamados populares. Los países latinoamericanos con gobiernos supuestamente redistribucionistas a favor de los pobres, han subestimado grosera e infantilmente los problemas que tenían que superar para que el crecimiento económico y las mejoras sociales resultaran posibles y sustentables; y así, con un simplismo que azora, supusieron que sería virtualmente automático y sin restricciones odiosas, que, una vez liberados de la “ortodoxia” (racional), todo llegaría con facilidad maravillosa. Se equivocaron. En relación al naufragio de los populismos para unos, mientras que para otros se trata del hecho de éxito fundante en América Latina, de efectivos y realistas gobiernos de sello nacional y popular, al leerse las colaboraciones diversas por este tema llegadas a la sección de Cartas de lectores, es pertinente sugerir, más allá de “Comprensión de textos” en el segundo y tercer nivel de enseñanza, se incluyan las materias “Cómo dejar de ser necio” y “Cómo dejar de ser fanático”; y consecuente con el dicho de que no hay dos sin tres, para la dirigencia se dicte la materia “Cómo ser honesto y buena gente”.        

Mario Alberto Ricci                
Pje. Thames 4.472
San Miguel de Tucumán                                               

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