05 Octubre 2016

Cupo femenino

El incremento en la proporción de candidatas mujeres en las listas de legisladoras nacionales y/o provinciales fue propuesto por la parte interesada y está avanzando callada pero firmemente en las áreas de decisión. Es decir, será un avance del matriarcado anunciado por algún iluminado 50 años atrás, al comienzo del ingreso femenino en la vida pública, política y social. No debemos olvidar que el ingreso fue forzado por la necesidad de suplir cierta ausencia masculina no sólo en lo material, sino también en lo intelectual, lo cual es gravísimo en la conformación saludable de una exitosa organización social. No se puede discutir, o poner en dudas, la importancia de ambos componentes en el desarrollo de la vida misma, ya sea personal o institucional, material o espiritual, biológica o aspiracional. Sin embargo, cabe señalar que la iniciativa de igualdad numérica propuesta para estos relevantes equipos de decisión está basada en el sexo, no desde lo racional, que nos diferencia de lo animal. Mente, vida y corazón son integrantes de superior valía que necesitamos para lograr decisiones equilibradas, sabias y coherentes. Nada que ver con la condición sexual, que, cuando se le deja subir al cerebro hace cometer las peores atrocidades. Resulta insólito, por lo salvaje, pretender que la proporción (llamada cupo) de representantes del pueblo esté regulada por una condición física fortuita. Estoy de acuerdo con Lanata. Así, se abrirían las puertas a cupos para minusválidos, no videntes, travestis, etcétera (con todo respeto por ellos) transformando al Poder Legislativo en una ordinaria oficina de rejuntados. Pensemos que una democracia plena y estable no fija cupos. Cada legislador tiene que ganarse su lugar con méritos a toda prueba - no con falsas promesas-. Ah! y cuando esta moción se trate (porque se va a votar), habrá que pedir que sea por voto secreto. Porque si lo hace en contra, que no se entere en la casa ya sabe quién.

Darío Albornoz

lisdaralbornoz@gmail.com


El polietileno y la ecología

El polietileno no contamina. Durante casi un siglo, todos los habitantes del mundo lo usan para evitar la contaminación de alimentos, sangre, etcétera. El material es inerte. Si la gente y el municipio permiten que se tire la basura en cualquier lado, seguirá pasando lo mismo si colocamos los residuos dentro de una bolsa de papel, cartón, cajas de madera, etcétera. Al contrario, pronto tendremos una pandemia causada por ratas, moscas, alacranes, mosquitos, entre otras alimañas, ya que estos animales se alimentan de papel y de los desechos urbanos, que las bolsas de residuos contienen y aíslan. Ahora, pensemos en un mundo sin plástico: los autos pesarían 20% o más; el consumo del petróleo aumentaría; nos veremos obligados a talar varios Amazonas para hacer papel; la producción de este generaría contaminación de las aguas y del aire, por la quema de combustible para producido. Si económicamente hoy no conviene reciclar el polietileno y si lo mismo enterramos la basura, dentro de 30 o 50 años, cuando se acabe el petróleo, esta basura plástica que dura 200 o 300 años en desintegrarse será como oro. Solamente habrá que desenterrarlo, y de esa manera evitaremos convertir en plástico, maíz, soja y azúcar (sí, de la caña de azúcar, Brasil saca 700.000 toneladas de polietileno absorbiendo el C02 que generan 2,5 millones de habitantes, obteniendo ganancias 10 veces más, que produciendo azúcar). En fin, el ataque al polietileno es una aberración ecológica que producirá falta de alimentos, y lo más importante, le niega a Tucumán el gran despegue económico de convertir su caña de azúcar en polietileno, multiplicando por más de 10 veces lo que se obtiene económicamente por el azúcar. No matemos futuras inversiones. No perjudiquemos a las futuras generaciones. De todos nosotros es esa responsabilidad.

Liliana Ferrazzano

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Avenida Belgrano 4.500

San Miguel de Tucumán


Ruta 329

Dando respuesta a la carta del lector José Vega (2/10) sobre la ruta provincial N° 329, la administración de Vialidad Provincial informa lo siguiente: la mencionada obra nace por intermedio de un convenio rubricado entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial, por el que el ente nacional se comprometió a financiar la totalidad de los trabajos. En noviembre de 2014 se iniciaron las tareas que deberían finalizar en noviembre de 2016, ya que el plazo de obra era de 24 meses. Al comienzo de nuestra gestión (noviembre 2015) contemporáneamente con las nuevas autoridades nacionales, recibimos la visita del administrador de Vialidad Nacional para comunicarnos que a partir de enero de 2016 quedaba sin efecto el convenio firmado y por ende la financiación de la obra. Por falta de recursos, se neutralizó el plazo de obra en febrero de 2016. Como lo que falta ejecutar excede las posibilidades económicas y financieras de Vialidad de la Provincia, juntamente con el Gobierno de Tucumán se gestiona un crédito del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, que nos permita al menos finalizar con la parte más crítica de la obra.

Ricardo Abad

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dpvabad@yahoo.com.ar


Quema de cañaverales

Los cañeros son reacios a dar cumplimiento a las normas existentes, referidas a la prohibición de la quema de cañaverales. El Estado es responsable de hacer cumplir dicha norma. Los infractores deben ser sancionados con multas que duelan al bolsillo, de esa forma pensarán dos veces en reincidir.

Jacinto Barrionuevo

jacintobarrionuevo@yahoo.com.ar


"Una gladiadora de la vida”

En el hospital Avellaneda se llevó a cabo un emotivo y merecido homenaje a María Cristina Barrera, en el que pusieron su nombre a la sala de salud mental donde ella se desempeñó como psicóloga durante más de 20 años hasta su viaje a la eternidad hace cuatro meses. Fue una ceremonia bellísima donde no faltó nada: bendición, póster con fotos suyas sonriente y su frase “Con la amistad aún el camino más difícil se hace liviano”. Tomaron la palabra varias colegas, pacientes, el director y amigos, destacando cada una de sus virtudes, logros y la impronta tan aleccionadora que le supo dar a su vida. Una pequeña paciente suya supo plasmarla en un cuadro en su silla de ruedas, conducida por su asistente, al aire libre, rodeada de vegetación, como le gustaba. El coro del Colegio de Psicólogos interpretó varias canciones y remató con la conmovedora y alusiva canción “Honrar la vida”. Cristina fue una “gladiadora de la vida”; supo encarar con coraje, tesón, garra y temple ejemplar su tragedia personal de quedar cuadripléjica por un accidente automovilístico a los 25 años. Superó todos los obstáculos y siguió adelante pese a sus tremendas limitaciones. Amaba la vida, su trabajo, los amigos, las reuniones, el sol, el aire libre, las salidas, los viajes. Nunca se rindió ante la adversidad ni las comlicaciones de salud que se le sumaron con los años, a pesar de lo cual nunca pensó renunciar o jubilarse. Honraba la amistad; recibíamos de ella mucho más de lo que pudiésemos brindarle. Dejó huellas en todos. Fue modelo de fortaleza y dignidad, nunca inspiró compasión sino admiración. Dio cabal ejemplo de que se piede y se debe vivir la vida en plenitud a pesar de los impedimentos o dificultades. Cabe destacar el rol invalorable de sus asistentes, que fueron sus manos y pies, sin las que no hubiese sido posible seguir adelante y hacer todo lo que hizo: Gladys, María y la incansable Gaby. Tuve el privilegio de compartir su amistad por más de 40 años y hubiese querido decir algunas palabras en esa ocasión pero no pude, embargada por la emoción. Dejó huellas imborrables.

María Inés Auguste

Chescheu@gmail.com

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