Cartas de lectores

Deuda ambiental pendiente

A pesar del aumento de participación de las renovables en la matriz de generación, el tema sigue siendo una gran deuda pendiente de Argentina en materia energética. La generación eléctrica sólo involucra un tercio del uso total de la energía. Con un avance del 10% en ese segmento, apenas estaremos atendiendo 3% del problema ambiental. Otro tercio se destina a usos industriales y residenciales y el tercio restante al transporte. Respecto de este último, son inconcebibles los ataques propinados a los biocombustibles de carbono neutro. Por otro lado, los avances registrados en generación privilegiaron exclusivamente a las intermitentes. Soñábamos con que la capacidad de reacción de las hidráulicas permitiría modular dicha intermitencia, pero el gigantesco blackout del domingo nos alerta sobre las consecuencias de una sobrecarga entre las dos principales centrales de salto del país. Encima, estamos depositando nuestras esperanzas nacionales en la extracción del carbono atrapado en Vaca Muerta. ¿No será hora de que nuestras políticas energéticas vuelvan a amigarse con las bioenergías, con capacidad de generación en firme y de complementar el transporte con soluciones de carbono neutro?

Santiago José Paz

Chubut 2.900

Yerba Buena

YMAD y la Universidad

En un artículo de LA GACETA de hace 10 días, titulado “Los frutos del dinero envenenado”, dice, refiriéndose a la empresa minera YMAD, que la misma recibió un adelanto de utilidades futuras de la UTE Minera La Alumbrera por $ 130 millones. YMAD es una empresa formada por Ley N° 14.771, de la que participan el PEN, el gobierno de Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán. Es decir que parte de las utilidades futuras son parte de los bienes de la UNT. Del citado dinero, $ 90 millones se usarán para paliar parte del déficit crónico de YMAD. Sin dudas “el adelanto de utilidades futuras” lo solicitó el directorio de YMAD donde hay dos directores por la Universidad. Como una porción de ese dinero forma parte de los bienes de la UNT, corresponde precisar si los directores por la UNT avalaron ese pedido. Legalmente sólo puede decidir sobre los bienes de la Universidad su Consejo Superior, nadie más; ni los directores por la UNT en YMAD, ni el rector ni los decanos. Y al Consejo no le dijeron nada. La nota periodística también dice, que por este tema, se reunieron al menos tres veces las autoridades del rectorado con los 13 decanos, que algunos de estos pidieron que el tema fuese tratado en el Consejo Superior. Pero no hubo convocatoria al Consejo. Ahora el Consejo Superior sabe que otros no quisieron avisarles para que ejerzan el obligatorio control de los bienes universitarios; les invadieron competencias propias. Si los consejeros superiores siguen callados no serán víctimas, serán cómplices de una nueva violación al Estatuto Universitario. Sólo la verdad libera; conviene recordarlo pues el juicio que se llevará adelante contra un ex rector es por cuestiones similares, es decir por falta de competencia para decidir sobre este tipo de medidas.

Ricardo Cisneros

Resultado de la desidia

En septiembre de 2009, bajo el título “Delincuencia juvenil”, LA GACETA publicó una carta de mi autoría que, entre otras cosas, decía: “No quiero nombrarme defensor de los delincuentes juveniles, pero a los argentinos, que nos quejamos constantemente de ellos y exigimos leyes rigurosas para ponerles freno, les pregunto: ¿hacemos algo bueno en su favor? No olvidemos que el delincuente juvenil es el fruto de una sociedad que cuando no celebra la transgresión, le es indiferente (siempre y cuando esta no le afecte). Que la Constitución Nacional tiene beneficios que no se los otorga, que el Estado no les brinda la contención necesaria y que (por algo será) el mismo Dios los tiene entre sus predilectos. Consideremos que hay chicos y adolescentes que delinquen porque no han tenido la suerte de tener padres educadores, ni de recibir una enseñanza buena ni un consejo oportuno que les sea útil para andar con rectitud en la vida. Y siendo que crecen en la marginalidad, presa de la ignorancia y sin variantes de educación, lógicamente no les queda otro camino más que delinquir, renunciando en ese acto a la libertad y a la vida digna. Sin poder advertir tampoco, que detrás de sus delitos están el inmediato rechazo de la sociedad a sus actos, el rigor de la Policía, la sentencia de la Justicia y la dolorosa privación de la libertad, uno de los bienes más preciados de todo ser humano”. A diez años de este hecho, veo que la mayor parte de la sociedad sigue apoyando la transgresión, aunque, sí, abandonó la indiferencia frente a los gravísimos hechos delictivos que acontecen diariamente. Cuando dicha carta salió publicada, recuerdo que un amigo mío, ya fallecido, me dijo: “¿Desde cuándo defendés a los chorros? El día que te roben a vos o a alguno de tu familia, vamos a ver si tenés la misma opinión”. Me apena la ausencia de mi amigo, porque hoy, pese a que ya nos robaron a todos en mi familia, le reiteraría mi posición frente a esta realidad que nos lastima. Por ejemplo: yo no me alegro por la muerte de los delincuentes -aun cuando soy consciente de que mi vida podría acabar en las manos de uno de ellos- ni renuncio a la esperanza y al deseo de que todo esto mejore, por lo que me involucro aunque sea con una carta a los lectores. Lo que yo advertí en ese momento y lo sigo advirtiendo ahora, es que los padres, el Estado y toda la sociedad deben tomar mayor protagonismo en la vida de los chicos que dejan la niñez, para que no le tomen el gusto al hecho de delinquir. Hoy la precocidad y la peligrosidad de los delincuentes se han potenciado; los “chicos” de diez años atrás ya son hombres; y el resultado de tanta desidia salta a la vista.

Daniel E. Chavez

Pasaje Benjamín Paz 308

San Miguel de Tucumán

Vivir una fantasía

Días atrás, el ministro de transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, expresó en una entrevista televisiva: “Antes la gente vivía mejor porque pagaba menos luz y tenía más trabajo, pero era una ficción”. Esta sandez de que “vivíamos una ficción o una fantasía” fue instalada por Macri y sus seguidores, con el innegable apoyo de cierto periodismo, y lo utilizó para llegar a la presidencia. De esta manera le hicieron creer a la “pobre gente” (no me refiero a pobreza material sino a pobreza intelectual) que el pagar menos por los servicios públicos o el acceder a diversos electrodomésticos o a un automóvil o a la vivienda propia, era una fantasía. Realmente que hayan creído esto, y mucho mas aun que lo repitan, es algo alarmante y preocupante. Lamentablemente no son pocos los argentinos que lo creyeron y a partir de ello aceptaron todos los atropellos y abusos cometidos por el gobierno de Macri con respecto a los tarifazos salvajes que aplicaron, o a la profunda devaluación de la moneda nacional, o a tantas otras medidas que afectaron enormemente la calidad de vida de la mayoría. Lo triste e indignante es que esas medidas afectaron a todos, no solo a quienes votaron al gobierno actual, sino también a aquellos que no lo hicieron y que jamás se “compraron” ese despropósito de que “vivíamos en una fantasía”. Lo peor de todo es que renegaron por haber “vivido una ficción” y se quejaron por ello (insólito realmente) y hoy, que merced a la espantosa y dañina gestión de Macri, están viviendo “una película de terror”, nada dicen, no se quejan y lo aceptan con patética resignación. Algunos inclusive, haciendo gala de un asombroso masoquismo, manifiestan su decisión de darle una nueva oportunidad a su “verdugo” en las próximas elecciones. Un auténtico desatino.

Oscar Alberto Beltrán

Avenida Belgrano 3.350

San Miguel de Tucumán

A la intemperie

El viernes 14 intenté pasar la noche, por mi situación de calle, en el Centro de salud. Ingresé a las 22.45 hs. A los pocos minutos, se acerca un señor con uniforme de guardia privado, de unos 60 años, de baja estatura, semi calvo y delgado junto a otro, con el mismo uniforme, pero de 1,80 m de altura, robusto y de cabello negro. Me invitaron a retirarme por órdenes “de arriba”. Me dijeron que el único lugar donde podía pasar la noche era la galería, junto a otras siete personas, una de ellas de unos 70 años, con un vendaje en la cabeza. El frío se incrementaba y vinieron a darnos comida varias organizaciones. Una integrante de ellas fue hablar con el guardia, el más alto, y nos dijo que todo se iba arreglar y que en un rato el primer guardia vendría hablar con nosotros. Nunca sucedió. Después comencé a sentir un fuerte dolor en mi mano y fui atenderme a la guardia y pude observar que 12 o más personas también estaban afuera, cuando hay una sala de espera acorde a los fríos de esta época.Tengo una falange quebrada en mi mano izquierda, sobre el dedo anular y estoy esperando, por sus diferentes protocolos, que me operen desde el 15 de mayo. Por lo tanto denuncio que las directivas de dejar que personas en situación de calle pernocten allí, no se cumplen. Y lo peor es que hacen lo mismo con las personas que están con diferentes dolencias en la guardia. Es como si hoy, estar en la calle por falta de trabajo y oportunidades a determinada edad fuera una sentencia al ostracismo. La empresa de seguridad privada no está para maltratar personas; estar para vigilar el orden y cuidarnos. Tuve que dormir en un banco de mármol, y recién hoy me estoy recuperando de una gripe que tengo gracias a pasar esa noche con tanto frío. Hice la denuncia esa mañana, el sábado a las 6 hs. en la comisaría. El oficial me negó la copia de la misma.

Luis Roberto Calderón

B. Hernández 861

San Miguel de Tucumán

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