Sinfonía de Beethoven
Qué gratificante para el alma haber podido escuchar en el Teatro San Martín la brillante interpretación de la Orquesta y Coro Estable de la Provincia, y solistas del Coro Estable, magistralmente conducidos por el director invitado Mariano Moruja, y del maestro Ricardo Sbrocco, de la 9ª Sinfonía de Beethoven (Coral); obra cumbre del gran compositor. Qué hermoso es cuando la Cultura por intermedio de la música nos transporta a dimensiones inconmensurables, que cultivan y engrandecen nuestro espíritu alcanzando lo más sublime de nuestros sentimientos, logrando el summum de la plenitud del hombre, al escuchar los sones de toda la obra y la culminación en su cuarto movimiento con la “Oda de la alegría” de Schiller, que nos hace abrigar la fe y esperanza en estos difíciles momentos que transitan el país y el mundo. Nos señalan el camino de hermandad que nos conduzca a la felicidad de todos los hombres. El justo y merecido premio con que el público ovacionó a los intérpretes no hace más que premiar en su justa medida la calidad del trabajo y dedicación para lograr la magistral presentación; no me queda más que agradecer a los organizadores y participantes por tan hermoso concierto y que se mantenga el nivel de excelenc
Federico Yurcovich
chachoyur@gmail.comom
Inseguridad
El 15 de este mes, mi hijo de 14 años volvía del colegio, se bajó del colectivo de la línea 17 en el barrio Viluco a las 13 y en el trayecto a casa, que es de una cuadra y media, fue asaltado por una pareja en moto que lo apuntaron con un arma exigiéndole que les dé el celular o le dispararían. Por suerte mi hijo les dio el celular. A la noche fui a la comisaría 10 a hacer la denuncia, y ahí fue mi asombro. Pregunto qué sigue ahora, cómo actúa la Justicia. La respuesta de la Policía fue “nada”. Les pregunto qué hacen con la denuncia, dónde va a parar, otra vez silencio y la respuesta es: queda en la comisaría, en la computadora. Nadie se entera más. Señor Gobernador, que dice que está luchando contra la inseguridad, le quiero hacer algunas sugerencias. El o los centros de cómputos de la Provincia están muy capacitados con personal de mucho conocimiento. Como jefe les puede pedir que realicen un sistema de denuncias que funcione en internet y que guarde todas las denuncias en una base de datos. En ese sistema tendría la caracterización y el “modus operandi”, tipo de robo, arma de fuego, uso de violencia, sexo, edad aproximada del delincuente, etcétera. Al final del día serían analizados y se podrá saber a nivel provincial la verdadera situación de inseguridad. Sólo de esta forma podrá combatirla buscando patrones en común. Es fácil, señor Gobernador, no hace falta una licitación internacional ni comprar un software extranjero. Cuenta con los recursos humanos de sobra. Imagínese saber al final del día: “hoy una moto roja de tipo enduro con color azul con el guardabarros delantero, asaltó a 10 personas en los barrios tal y tal”. Con información de este nivel mínimamente podrá frenar un poco a estos delincuentes que ya optaron por vivir fuera del sistema a costa de los bienes y de las vidas ajenas. Tal vez no sepa cuánto miedo tenemos los padres de que nuestros hijos estén indefensos en las calles con delincuentes que están armados, drogados y a los que no les importa nada. Por favor, no más discursos y promesas; sólo tome cartas en el asunto, póngase un instante en la piel de un padre al que le apuntaron con un arma a su hijo amenazándolo de muerte; por favor aplique su poder, que para eso fue elegido.
Mario Guillén
mariosguillen@hotmail.com
Miedo a los “K”
Desde hace tiempo, un gobierno, nacional o provincial, es considerado exitoso si puede pagar la planilla salarial y los planes sociales que se consideran prioritarios para satisfacer las necesidades alimentarias de los ciudadanos más desvalidos; quedan por debajo de la mesa las infraestructuras básicas, la promoción de inversiones, la prestación eficiente de servicios y el tratamiento de la disminución del desempleo sin recurrir a la incorporación de empleados en el sector público, además de la necesidad de bajar la presión tributaria hoy a niveles insostenibles que generan el espanto de los inversores (no de los de valija); esta falta de acción respecto de estos temas lleva a la consecuencia inevitable que es la aparición del déficit fiscal. Este déficit se cubre con emisión o con endeudamiento interno y externo en dólares, pero esta forma de solucionar el problema no puede ser permanente porque entran a jugar la depreciación del peso, la inflación, la pérdida del valor real del salario y los aumentos generalizados de precios, es allí cuando se inventan estratagemas como el cepo cambiario, encajes, elevación desmedida de las tasas de interés para el peso (para que la gente no se vaya al dólar) de manera tal que muy pocos piensan en invertir, papeles a futuro (letras, letes, etcétera), precios “cuidados”, “acuerdo” de precios y otros engendros. Ante la crisis sistémica y a futuro que se vislumbra para el país, los kirchneristas -aseguran que vuelven- se muestran peor que antes, meten miedo con amenazas furibundas, como revisar los fallos y enjuiciar a los jueces actuales, una Conadep periodística, reforma de la Constitución, designación de jueces por elecciones, etcétera, proferidas por el filósofo Horario González, el escritor Mempo Giardinelli, el cómico Dady Brieva, el actor Gerardo Romano, Juan Grabois y otros. En un corto publicitario en vista de las próximas elecciones del 27/10 se escucha “…vamos pibes… nosotros somos los que vamos a llevar a la Argentina a ponerse de pie” pero, una vez más, no dicen qué van a hacer, cómo van a hacer, ni con quiénes llevarán a cabo tamaña empresa; hasta hoy los disponibles conocidos enrolados en el proyecto son, entre otros verdaderos políticos “criollos” y no CEOs: el candidato Alberto Fernández, la ex presidenta Cristina Fernández, Hugo y Pablo Moyano, el jurista Eugenio R. Zaffaroni, el periodista y pensador Verbitsky, los periodistas Gustavo “Gato” Silvestre, Diego Brancatelli, Gisela Marziotta, Víctor Hugo Morales y Roberto Navarro, Aníbal Fernández, Julio de Vido, Luis D’Elía, Hebe de Bonafini, Fernando Esteche, Máximo Kirchner, Andrés “Cuervo” Larroque, Leopoldo Moreau, Gildo Insfrán, Diana Conti, Axel Kicillof, César Milani, Jorge Capitanich, Ricardo Echegaray, José López, Cristóbal López. ¿Podrán los que alcancen la Presidencia y demás lugares del Estado, sostener valores fundamentales como la libertad, la convivencia, la lucha tanto contra la corrupción como el tráfico de drogas y el respeto a la división de poderes? ¿O sólo quedarán los afiches y las enfáticas frases de campaña? Es formidablemente cierto que la política exige no mentirle a la gente, pero quien lo dice no es el más indicado (lo mismo que su candidata a vice) para enarbolar este aserto.
Mario Alberto Ricci
Pasaje Thames 4.472
San Miguel de Tucumán
“Votar a Macri”
En respuesta a la carta “Votar a Macri”, del señor Oscar Alberto Beltrán (21/10) y por su intermedio a todos los kirchneristas le digo que está, inocentemente o no, equivocado con respecto a que Macri es el culpable de todos los males que padecemos los argentinos. Es verdad que falló en muchos aspectos, especialmente el económico, pero también es cierto que heredó un desastre y que su gran desacierto fue no hacerlo público, ya que estaba camuflado de normalidad. Durante los 12 años que gobernaron Néstor y Cristina hubo una inflación promedio del 30% anual y el 30% de pobres. O sea que la inflación fue del 360% y que los pobres permanecieron en un 30% (a pesar de que Cristina dijo que teníamos un 5% de pobres, menos que Alemania). Macri, es cierto, elevó el porcentaje de inflación y de pobres durante cuatro años. Comparando ambos gobiernos, vemos que el kirchnerista durante todos los 12 años superó en inflación al de Macri (360% es mayor que 50% por 4) y elevóun 10 % de pobres al 30% que ya teníamos de antes, herencia de los gobiernos del matrimonio Kirchner. De manera que a su lamento por los millones de nuevos pobres, por los millones de niños que comen poco o mal, hágalo extensivo a los millones de “viejos” pobres y “viejos”, los que ya tenían los gobiernos anteriores. En cuanto a lo que se quedaron sin trabajo, en todos los gobiernos hay PyMEs que cierran; habría que ver la razón de eso. Al respecto le sugiero que lea el artículo “Por qué mueren las PyMEs”, que salió en este diario días atrás. En cuanto a que le cuesta entender a los que siguen apoyando a Macri, pensando que los moviliza solamente lo odio hacia los pobres, y también el desprecio y odio hacia los “negros”, a mi me cuesta entender semejante manera de pensar de un aprendiz de la doctrina social de la Iglesia y de los Santos Evangelios. Le cuento que hay varias razones por las cuales algunas personas apoyan a Macri: la transparencia (se normalizó el Indec, que estaba anulado); la apertura del comercio al mundo exterior (nuestro limón, que ocupa el primer lugar de exportación, llegó a los mercados de Estados Unidos y la India); parcial disminución de impuestos (Ganancias e IVA, aunque por reclamo de muchos gobernadores la Corte Suprema de Justicia anuló la medida, que justamente favorecía a la gente); y otras razones más. Quizá por esto se justifique el votar a Macri, y como dice usted, para ver cómo hará para sobrellevar su propia pesada herencia. En realidad cada uno debe votar a quien mejor le parezca, pero jamás a Fernández, porque saqueó al país como cabecilla de una asociación ilícita, y para muestra basta un botón. ¿Usted volvería emplear a una persona que le robó?
Abraham Rahman
25 de Mayo 1.996
San Miguel de Tucumán













