Las protestas en Chile
“La desigualdad social en Chile provoca la rebelión de un Pueblo”. Las declaraciones del residente chileno Sebastián Piñera, “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie” y las de su esposa, Cecilia Morel, “Vamos a tener que disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás”, son como echar nafta al fuego, ya que la desigualdad social en Chile es muy grave, con educación paga y un servicio de salud para unos pocos privilegiados y para la gran mayoria, deficiente. Esto se ve con las AFJP (de jubilación privada), los salarios deprimidos y los trabajadores precarizados, carentes de derechos y paga miserable. Nuestro continente es el más desigual del mundo y Chile es uno de los países más desiguales de Latinoamérica, con un desarrollo industrial bajo. La actividad minera es su fuerte y la extracción de cobre sobresale como la principal fuente de riquezas. La situación se vuelve más compleja; se replican las movilizaciones y los saqueos en distintos puntos del país, mientras se multiplican las cifras de muertos (17) de heridos y de detenidos, con el accionar violento de los carabineros y del Ejército que agravan el conflicto, agregando ribetes de extrema peligrosidad. El presidente Piñera privilegia la autoridad y el orden; se debe ocupar de dar soluciones al pueblo. La deuda social se paga exclusivamente con justicia social. Eso significa trabajo digno para todos, salarios y jubilaciones y pensiones dignas, salud y educación gratuitas para todos y viviendas sociales. El Estado se tiene que hacer cargo de la seguridad social y previsional de todos los chilenos, se debe avanzar con más derechos, más igualdad, más justicia, que esta rebelión sirva para parir un Chile más justo y solidario, donde los privilegios sean erradicados para siempre..
Luis Marcaida
Raúl Colombres 102
San Miguel de Tucumán
Conciencia ambiental
Este siglo se presenta duramente castigado por centurias de mal trato al planeta tierra y toda la humanidad sufrirá graves consecuencias (sequias, desertización, inundaciones, falta de agua, olas de calor, incendios, etcétera). El calentamiento global comienza a hacer estragos en todos los continentes, tanto en la vida urbana, la fauna silvestre, los bosques protectores son impiadosamente destruidos y esta vez si, el hombre se ha convertido en lobo para el hombre. Tal vez no sea demasiado tarde para una reacción de los gobiernos a nivel mundial pero para ello no se advierte aun un grado de conciencia del peligro y la inacción consecuente. Para atacar un mal lo primero que se necesita es tener pleno conocimiento y conciencia acabada que oriente luego la acción. La Gaceta ha ido aludiendo a este grave problema, no solo en sus editoriales (16.10.19) sino a través de periodistas interesados, especialmente en Yerba Buena, reportaje a investigadores y autoridades científicas. Pero aún no conocemos que este despertar de la conciencia ambiental se traslade al campo político, es decir a las acciones del Estado (nacional provincial, municipa)l coordinadas y precisas. No hay una política de Estado para desarrollar en el tiempo, corto, mediano y largo plazo. Los esfuerzos de organismos internacionales como la ONU, hasta el momento no han conseguido la forma de Tratados operativos para disminuir las emisiones de dióxido de carbono y otros venenos que seguimos expandiendo en la atmosfera. El editorial de LA GACETA ya citado tiene por título “Cambio climático: ¿qué puede hacer Tucumán?” Por lo pronto queremos referirnos a nuestra iniciativa, en este caso como asesores del Consejo Deliberante de Yerba Buena teniendo en cuenta los daños que sufre el ecosistema más sensible del Gran Tucumán: La Sierra de San Javier. De este modo redactamos un programa titulado “Protección Integral de la Sierra de San Javier”, que en esencia postula la creación de un organismo pluriestatal, entre el gobierno de la Provincia, la UNT, municipios y comunas rurales que pertenecen al conglomerado urbano del área mas poblada de la provincia. Este organismo debe propiciar una ley especial y unificar la legislación para erradicar las deforestaciones, las usurpaciones, las explotaciones dentro del territorio demarcado, creación de una Guardia Rural para la vigilancia permanente con personal capacitado, aunar esfuerzos con Institutos, organismos científicos ONG y toda institución que pueda participar en el Plan de Protección. La Municipalidad de Yerba Buena ha hecho punta al prohibir construcciones urbanísticas en un área sensible como el pedemonte. La Ordenanza 2143 regula el control y protección del pedemonte y que ahora se apresta reinterar las prohibiciones (ver La Gaceta 23.10.19). Pero esta sabia decisión no alcanza para proteger todo el pedemonte desde Lules al Taficillo. La misma Ordenanza en su Art 5 permite el trabajo intermunicipal y con el organismo que proponemos seria una protección integral del ecosistema. Esto es operativo. Se puede realizar con la voluntad de los factores interesados, coordinados y con la conciencia que el nivel de vida existente corre peligro en caso de seguirse con la dejadez e inconciencia gubernamental imperante hasta hoy.
Benito Carlos Garzón
Hacia un nuevo salto de fe
Con atención he leído el panorama del periodista Guillermo Monti (“Entre gritos y derrumbes, ¿cómo se mantiene la confianza?”, 18/10), a mi entender, un excelente análisis. Me permito transcribir unas líneas que servirán de base a mi aporte. Sostiene que “la palabra clave pronunciada como un mantra, es confianza. Votar a un candidato (no ya a un partido, sino a un espacio) es un acto de confianza extremo. En otras palabras el ciudadano se ve en la encrucijada de ensayar un salto de fe… cerrar los ojos ante el vacío y lanzarse a caminar por una pasarela imaginaria, con la certeza que el hechizo poselectoral acomodará las cosas y el abismo será apenas un mal sueño. Confiar en el futuro, justamente en un país cuyas instituciones inspiran de todo, menos confianza. Sí, como apuntó Oscar Wilde, mejor es arrepentirse de lo hecho que de lo no hecho, allá vamos. A confiar otra vez”. Recurrentemente nos preguntamos si el Pueblo se equivoca en su elección sobre quién o quiénes tienen que gobernar los destinos de una nación, una provincia, un municipio. Y esa pregunta surge precisamente cuando lo esperado, lo soñado, no se cumple en plenitud. Por ello, en muchas ocasiones lamentablemente, nos inunda la desilusión por haber confiado y nos sentimos burlados ante los incumplimientos de las expectativas generadas. Lo que acabo de decir es innegable, y dejando de lado los fanatismos que nos corrompen y dividen como sociedad, no creo exista ningún argentino, desde el nacimiento de nuestra Patria, que no haya sentido lo narrado. Surge entonces el planteo si debemos sentirnos culpables por el voto de confianza otorgado y las consecuencias del mismo. Y en eso me quiero detener, en lo esencial que muchas veces pasa inadvertido para nuestros sentidos. El acto de confiar. Necesitamos confiar. Necesitamos creer. Cuando nuestro voto de confianza es otorgado con libertad, independencia y sin condicionamiento alguno, lleva en sí el poder intrínseco de la legitimidad y bajo ningún punto de vista puede el mal accionar de los elegidos manchar lo sublime del mismo. Nos encontramos a unos pocos días de una nueva y bendita elección en nuestro país. Digo bendita porque estoy convencido que es la democracia el mejor sistema de gobierno que existe y es el estado de Derecho la forma de vida que los argentinos adquirimos como propia. Y estoy decidido a confiar otra vez, a pesar de todo, a pesar de los incumplimientos y de los desaciertos, a pesar de las soberbias y los ninguneos. Más allá de las banderías políticas e ideológicas que levanten simplemente les pido que con libertad, espíritu crítico, pensando en lo vivido, en el presente y en los tiempos futuros, las urnas se llenen de nuestra confianza. Vayamos nuevamente a confiar, a creer y que estemos prestos a transitar los caminos que se presenten con la misma fortaleza de quienes hicieron grande a nuestra Patria, y que como todos sabemos pensaban distinto, tenían pareceres diferentes y hasta realidades contrapuestas. Vamos hacia un nuevo salto de fe.
Rolando Silvestre Argañaraz
Emociones en drama y comedia
Mientras sigue el ninguneo de unos contra otros, amenazándonos con que si lo votamos a este, aquel o aquel otro, nos llevará el hombre de la bolsa. El panorama pinta catastrófico y quienes así lo dibujan son los candidatos a la presidencia; el recurso del pánico ha hecho derivar la campaña electoral hacia el factor miedo. Si no ganan (este, aquel, o el otro, etcétera), anuncian una catástrofe tratando de asustar a todos los votantes con el terror de un futuro sembrado de adversidades. Irónicamente, se acusan mutuamente de jugar sucio al utilizar tácticas maliciosas, para conquistar el voto del ciudadano. Apelar a las emociones de los electores durante las campañas no es algo nuevo, pero sin lugar a dudas, esta es quizás la de mayor competencia y enfrentamiento, no solamente entre los actores políticos, sino también entre la sociedad. Las acusaciones constantes entre los candidatos; el uso del discurso clasista que dividió a la sociedad entre buenos o malos dan cuenta de dicha confrontación; los argentinos estamos ya satisfechos de tanto odio, de la grieta, de la guerra entre hermanos. Las estrategias electorales usadas por los candidatos y futuros funcionarios recurren a la estimulación de las emociones a través del drama y la comedia.
Gladys Ruiz
La Rioja 870
San Miguel de Tucumán
Nuevamente pagan los jubilados
Continúa el gobierno con sus abusos; nosotros los jubilados, sin poder actuar ni ser representados por auténticas entidades. En esta oportunidad se trata de dos letras colocadas el 07/10 a Anses a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para financiar deuda pública intra sector público por $ 15.000 mil millones con fecha de vencimiento Abril 2020. (fuente Infobae) resol. 65/2019. Hacienda alega que es una práctica habitual, que opera quincenalmente. No obstante la misma devengue su correspondiente rendimiento no estoy de acuerdo con esta modalidad para financiar un estado gigantesco e ineficiente. Por lo expuesto solicito a nuestros funcionarios, ya sean los del gobierno saliente ó entrante la elaboración de alguna propuesta que contribuya a mejorar el financiamiento del Estado.
Fernando G. Mejail
Mecenazgo
Hace tiempo que se habla y sigue el tema, como si el Estado tomara cartas en el asunto, lo que jamás se concreto ,y recuerdo a senadores hablar de gran generosidad de una ley que amparaba a los artistas y apoyaba sus proyectos, con una facilidad que muchos creyeron y sólo fueron mentiras -perdón por el término- porque jamás se concretó. Escucho en los pasillos decir: “el arte tiene autonomía”. Claro que sí, pero algunos directores de teatro pueden concretar megas espectáculos , a costillas del Estado, y siguen, mientras que otros a pulmón sostienen sus proyectos. Los mecenas de estos tiempos no existen y si el Estado fuera ese mecenas, sería un milagro que alguna vez pueda generar un sueño, utopía que lleva 15 años, archivada en las palabras de políticos, que lloran en los teatros y predican lo opuesto cuando ha terminado la fiesta.
Carlos Rubén Avila













