Claudio Moroni, ministro de Trabajo, anunció los detalles del decreto presidencial.
El gobierno de Alberto Fernández decretó un aumento salarial que se pagará en dos tramos: primero $ 3.000 con el salario de enero y otro de $ 1.000 en febrero. Será remunerativo, por lo que entrará en el cálculo de aguinaldo, sueldo básico y aportes previsionales, con excepciones para las pyme.
En conferencia de prensa, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, explicó que no se trata de un bono, sino de un incremento ni de un pago extraordinario, que se incrementará oportunamente a los acuerdos paritarios de cada sector. También señaló que se liquidará de manera individual en las boletas de sueldo.
La medida, que todavía se está redactando, indica un "incremento salarial mínimo y uniforme para todos los trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia del sector privado". En el caso de los asalariados que no trabajen las horas "legales", el adelanto del aumento será proporcional a las horas que trabajen.
Por el momento, el aumento no alcanzará al sector público macional, trabajadores del Régimen de Trabajo Agrario ni los empleados domésticos, aunque anunciaron que para esos casos se están evaluando medidas especiales. La situación de los estatales se resolvería en los próximos días señaló Moroni.
El ministro explicó que el adelanto de los aumentos garantiza un piso de incremento para los asalariados más desfavorecidos. Además, aclaró que no entrará al básico porque consideran que es ámbito exclusivo de los acuerdos paritarios.














