El año que terminó se despidió con el ajuste de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva y el que comenzó llegó con medidas complementarias, como la vuelta del IVA a los alimentos de la canasta básica. Son sólo dos de muchos cambios que ya signan 2020. ¿Qué le espera a la economía este año? Tres economistas tucumanos trazan lineamientos y proyecciones para los días por venir.
“La Ley de Solidaridad es un impuestazo”, aclaró Regina Martínez Riekes, miembro de Occilis Soluciones Financieras. Esto se debe a la imperiosa necesidad del gobierno nacional de recaudar lo suficiente para cumplir con los compromisos de deuda, agregó la economista.
Eduardo Robinson, director de la consultora Robinson y Asociados, afirmó que el Gobierno “ha priorizado la solvencia fiscal y llegar a un acuerdo con los tenedores los bonos privados. En un primer momento la Ley (de Solidaridad Social) es una señal positiva para los mercados porque se suben impuestos, pero luego los mercados observarán si se traduce en una suba en la recaudación fiscal”. Esto ocurrirá si se concreta la reactivación productiva que bautiza a la norma.
Acerca de la reactivación, Gustavo Wallberg, profesor de la licenciatura en economía de la UNT, fue algo escéptico. “El gobierno está diciendo ‘nosotros vamos a hacer cambios para que esa expectativa cambie’. Hasta ahora no dijo cómo”, evaluó.
Cepo al dólar
Dentro de la batería de impuestos, se encuentra el recargo a la compra de dólares para atesoramiento. Muchos ahorristas argentinos acostumbran refugiarse de la inflación en el dólar, pero el 30% de recargo para la compra de la divisa norteamericana genera dudas acerca de la rentabilidad de la operación.
“Se están viendo muchas operaciones de dólar MEP de la gente de a pie”, aseveró Martínez Riekes. Hace mención a una forma legal de obtener dólares a una cotización unos pesos más barata que el dólar oficial con recargo.
Sobre esta operatoria en la bolsa de Buenos Aires, comprando bonos en pesos y vendiéndolos en dólares, Wallberg fue cauto: “es el dólar bolsa: comprar en pesos y vender en dólares. Hay que ver cuánto de los títulos públicos, que subieron en los últimos días, son en realidad una forma financiera de conseguir dólares baratos”.
Créditos
Si se busca conseguir dinero a través del crédito, habrá que diferenciar entre crédito público y el que ofrece la banca privada.
“El crédito que se va a dar es un crédito al consumo, caro. Y también crédito subsidiado para las pymes”, afirmó Robinson.
En igual sentido opinó Wallberg. “Habrá una promoción de crédito público a tasas subsidiadas. El sector privado debe esperar a marzo, a las conversaciones para renegociar la deuda, y a ver si la Nación anuncia un plan”, puntualizó.
Quienes necesitarán de financiamiento serán las pequeñas y medianas empresas, para las que Robinson ve una situación compleja: “las pymes están buscando mantener la estructura y bajar la presión fiscal, como pagar menos impuestos o aplazar sus pagos”.
Indemnizar y devaluar
La doble indemnización, repuesta por un DNU, no es un factor determinante para Robinson. “En general se llega a un acuerdo con el empleado o se va a juicio, que lleva años hasta resolverse”, precisa. Advierte que, en términos financieros, es ciertamente una forma encubierta de conseguir financiamiento.
Otra será la situación de las pymes que producen para el exterior. “La pyme exportadora está preocupada porque ha tenido subas de insumos en dólares y un dólar que no le da margen” explicó Robinson. “En dólares Argentina es ahora más competitiva, pero es una competitividad desde lo cambiario. Al haber inflación, se genera atraso cambiario y pérdida otra vez de competitividad”, describió.
Martínez Riekes advierte que “el 30% de recargo al dólar es una devaluación sin los beneficios de la devaluación”. Se refiere a que, para que la suba del dólar no se traslade a precios, el Gobierno utilizó este instrumento, pero para sectores que exportan puede no ser positivo.
Es una forma más de no presionar sobre la inflación que es uno de los problemas centrales para este año, según Wallberg.
Falta un plan
Los analistas coinciden en este tema. “El Gobierno no tiene un programa antinflacionario, solo hizo congelamiento”, expresó Robinson. “Aunque el cepo al dólar puede desacelerar la suba de precios”, el economista prevé que para la inflación de este año “un piso del 40%”. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA la cifra en 42,2%.
Para los especialistas tucumanos, es necesario un plan económico integral, que renueve las expectativas. Porque por ahora, aletra Walberg, “el Gobierno envía señales contradictorias”.
La reactivación del consumo es entonces la apuesta para este año. Lograr que la gente gaste y que la actividad económica deje de caer es el objetivo del ministro de Economía, Martín Guzmán. “En mayo o junio veremos si mejora en la actividad económica o si esta suba de impuestos ha generado un ahogo en la economía”, pautó Robinson.














