EN BURRUYACU. Junto a este camino se encuentra la vivienda donde encontraron muerto al jubilado. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
El mensaje fue claro y duro. “Los empleados, quienes viven en los campos, están preocupados y con miedo, al igual que los productores, debido a los casos de inseguridad”, manifestó Sebastián Murga. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT) describió la situación que padecen los habitantes de las zonas rurales a causa de los distintos hechos delictivos que se vienen produciendo en ese ámbito. Esta situación de agravó tras la muerte de un jubilado en una vivienda de Tala Pozo, en el departamento de Burruyacu.
El ruralista enfatizó que en el sector agropecuario no se produjeron mejoras en lo que respecta a la seguridad. Esto ocurre a pesar de las reuniones que mantuvieron con los ministerios de Seguridad y de Desarrollo Productivo, y con la Policía. “No hubo mejoras. Pero estamos a disposición para tratar de aportar ideas, con el fin de solucionar el problema de inseguridad. Presentaremos en la Legislatura un informe sobre casos en las zonas rurales”, enfatizó.
“Queremos que el Ministerio Público Fiscal (MPF) se involucre de verdad. Habíamos invitado a sus representantes a las reuniones, pero no asistieron”, agregó el dirigente.
Daniel Florentino Gómez tenía 76 años, era jubilado y vivía solo en una vivienda de Tala Pozo. También manejaba una pequeña despensa en el lugar. La víctima fue hallada el domingo maniatada de manos y pies, y amordazada con una camisa, según fuentes judiciales. La data del fallecimiento sería de las primeras horas de la tarde.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, Gómez fue sorprendido por un grupo de personas que circulaban en moto. Se cree que los desconocidos llegaron a su vivienda y le pidieron agua para refrescarse. En esas circunstancias se produjeron los hechos que habrían desencadenado su muerte.
Luego de esta situación, el presidente de la Sociedad Rural reafirmó que esa modalidad de robo se ha repetido en otras zonas del este tucumano: los desconocidos se movilizan en motocicletas, se acercan a las casas y piden agua o alguna herramienta para arreglar el vehículo. Cuando advierten que la víctima está sola, lo encañonan, lo golpean y lo atan para robarle.
En la Sociedad Rural habían expuesto también distintos tipos de delitos que afectan al sector productivo: asaltos a trabajadores, atracos en lugares donde se realiza el pago de salarios, abigeato (hurto de animales), sustracción de frutas (especialmente, limones), robo de plantines de las quintas, sustracción de piezas de máquinas agrícolas en los galpones, daños en silo bolsas y usurpaciones.
“En un encuentro en la Legislatura nos dijeron que se había incrementado tres puntos el presupuesto provincial para brindar más seguridad. Pero en el campo no aumentaron los móviles ni el personal policial. Estamos pidiendo que se solucione, al menos, el problema logístico de movilidad y de hombres”, remarcó Murga.
En la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) se habían quejado por el incrementado de los hechos delictivos en las áreas rurales. Inclusive, habían denunciado que, además de la muerte de Gómez, se había producido el robo de una camioneta en La Marta y un violento asalto a un casero en La Virginia.
En un comunicado, los integrantes de Apronor solicitaron “al Gobierno provincial que, de una vez por todas, haga lo que tenga que hacer para frenar la ola de delincuencia. Hicimos este mismo pedido en reiteradas oportunidades en los últimos dos últimos años, pero nuestros gobernantes hicieron oídos sordos. El problema se incrementa con el correr del tiempo. La Policía debe actuar”, añadieron.
Luis Ibáñez, secretario de Seguridad de la provincia, dijo ayer que está prevista una nueva reunión entre referentes rurales y del Gobierno. “Estamos abocados a fortalecer con móviles las patrullas rurales. Se destinarán a Delitos Rurales vehículos que han sido recuperados del delito”, finalizó el funcionario.
En Río Colorado: ultimaron al comerciante rural
El 15 de octubre de 2019, Américo Ferreyra, de 75 años, fue asesinado a tiros por los integrantes de una banda. Los asaltantes ubicaron a la víctima en la propiedad privada, en Río Colorado, tras recibir información de que había realizado una operación comercial y que habría recibido dinero. Ferreyra se dedicaba a la compra y venta de maquinaria agrícola. Los atacantes ingresaron, a la casa del hijo del fallecido y lo atacaron cuando se acercaba para averiguar qué sucedía, según las averiguaciones judiciales.
En Los Nogales: mataron al rondín Herrera
Dos jóvenes ultimaron a Ramón Antonio Herrera el 28 de octubre del año pasado. Ocurrió en una finca de Los Nogales, camino a Tafí Viejo. Los agresores le dispararon en el pecho a menos de 20 centímetros de distancia. Lo remataron con otro tiro en la nuca cuando estaba en el suelo. Lo hicieron para quitarle la moto que utilizaba para vigilar el predio. Según la investigación, los delincuentes lo asesinaron porque el rondín les había sacado una foto y les había advertido que los denunciaría por estar allí sin autorización.
En La Marta: lo hallaron atado y sin vida
El 15 de noviembre pasado, Antonio Gómez, de 55 años, fue encontrado sin vida en un campo de La Marta. Este paraje está ubicado a unos 15 kilómetros de El Chañar, en el este tucumano. Lo encontraron atado de manos y con señales de asfixia. La primera versión en ese momento era que se trataba de una muerte en una situación de robo. El fallecido era mecánico y habría estado cuidando la casa a unos productores cañeros. Aquella tarde, los propietarios regresaron a su vivienda y encontraron el cuerpo.
En Tala Pozo: lo ataron y lo amordazaron
Florentino Damián Gómez, de 76 años, fue encontrado el domingo en su vivienda de la localidad de Tala Pozo, departamento Burruyacu.
Según los primeros datos que manejan los investigadores, la víctima fue sorprendida por desconocidos. Los atacantes ingresaron a su casa, lo amordazaron y lo ataron de pies y manos. Perdió la vida por causas que se investigan. La zona en la que ocurrió el hecho es desolada: los vecinos más cercanos se encuentran a varias decenas de metros de distancia.
Similitudes en dos casos
- Productores coincidieron en que hubo similitudes entre los casos registrados en La Virginia y en Tala Pozo.
- En ambos casos los desconocidos llegaron en moto a las propiedades, pidieron algún elemento para arreglar el vehículo o agua.
- Al notar que el ocupante estaba solo lo encañonaron, le pegaron y lo dejaron atado.
- Buscaron dinero y armas.















