CHANCES. La Argentina podría organizar el Mundial Sub 20 de fútbol femenino. TÉLAM
El crecimiento del fútbol femenino en el país -en los últimos tiempos, a nivel clubes avanzó hacia la profesionalización y a nivel selección mostró un buen desempeño en el último Mundial- puede ratificarse con la organización, por parte de la Nación, de la Copa del Mundo Sub20 del año que viene.
Panamá renunció hoy a la coorganización del evento, para el que había sido designado junto a Costa Rica, y resurgieron las opciones de que el certamen se traslade a la Argentina, que el mes pasado se había ofrecido ante la FIFA como sede alternativa.
En una carta enviada al presidente de la Federación Panameña de Fútbol, Manuel Arias, el Gobierno de ese país admitió su imposibilidad de albergar la competencia, debido a motivos sanitarios y económicos. "El mundo sufre las consecuencias de la pandemia y en base a las recomendaciones del Ministerio de Salud, así como del Ministerio de Economía y Finanzas, consideramos como un acto de responsabilidad y prudencia (declinar) la realización del Mundial en el país del Mundial Sub 20 Femenino", dice la carta.
Originalmente previsto para disputarse del 10 al 30 de agosto de este año, el Mundial fue aplazado para el año próximo (del 20 de enero al 6 de febrero), a raíz de la pandemia de la covid-19.
En mayo, Panamá había solicitado a la FIFA un nuevo aplazamiento, para asegurar las garantías sanitarias. Pero, finalmente, hoy terminó renunciando de manera definitiva.
Las posibilidades de la Argentina dependen de la posición que asuma Costa Rica.
A finales del mes pasado, mediante una carta firmada por su presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se había ofrecido ante la FIFA como escenario del certamen. "Esta Asociación se postula para afrontar su organización, en los plazos previstos por la FIFA, de este importante evento mundial que permitiría afianzar y difundir la práctica del fútbol femenino en nuestro país", señala la carta.
Argentina fue sede en marzo del Sudamericano clasificatorio para el Mundial, que se interrumpió en la fase final debido la pandemia: al cuadrangular decisivo habían clasificado Brasil, Colombia, Venezuela y Uruguay. La selección nacional, que había quedado eliminada en primera rueda, podría jugar el certamen si el país se convierte en anfitrión.
En caso de que el país lo organice, el Mundial se jugaría en las mismas sedes usadas durante el Sudamericano, San Luis y San Juan. (Télam)






















