MARCELO GALLARDO. El DT de River toma con calma el nuevo Superclásico. reuters
“No te genera ningún entusiasmo urgente”, estableció Marcelo Gallardo apenas River derrotó a Atlético en los 16.avos de final de la Copa Argentina. “El Muñeco” se refería a la sensación que le provocó saber que Boca es el próximo rival en el torneo que reúne a los equipos de diferentes divisiones del fútbol argentino. ¿Mentiroso? Para nada, si de algo hay que acusarlo es de “director técnico”, nada más. Gallardo adoptó el discurso con la responsabilidad adecuada del rol que le compete, pero en el fondo sabe que no es así.
Después de la histórica final de la Copa Libertadores 2018 que se jugó en Madrid entre “Xeneizes” y “Millonarios”, previa puja de federaciones de varios países por ser anfitriones del partido, nadie puede decir que el Superclásico no provoca una ansiedad gigante. Es el clásico mundial y que por primera vez se producirá en la Copa Argentina.
MARCELO GALLARDO. El DT de River toma con calma el nuevo Superclásico.
Imposible ponerle paños fríos como intentó hacerlo el DT “millonario”. “Meterse en un partido que no se sabe cuándo se va a jugar”, puede ser una de las justificaciones desde las mismas palabras de Gallardo para comprender sus ideas. Es cierto, falta quien sabe cuánto teniendo en cuenta la pandemia, pero proyectando la programación posible para los octavos de final de la Copa Argentina, el ejercicio de futurología lo único que genera es, justamente, entusiasmo y en gran medida.
MIGUEL ÁNGEL RUSSO. Tiene otra chance de ganarle al “Millonario”. reuters
Muchas opciones de fecha no hay y lo más probable es que se juegue en el segundo semestre del año. Los compromisos de ambos se mezclan con la Copa de la Liga, la Copa Libertados y también hay que contemplar la disputa de la Copa América. El torneo continental de selecciones empieza a mediados de junio, antes la clasificación de cada zona del certamen doméstico se jugará hasta el 9 de mayo y, entre el 20 de abril y el 27 de mayo, hay fase de grupos de la Copa Libertadores. Si Boca y River son eliminados de la Copa de La Liga y se ponen de acuerdo para encontrar una fecha que no perjudique sus rendimientos en la Libertadores, podría haber Superclásico antes de la Copa América. Pero si es después, en Boca podrían estar, si es que finalmente se concreta el anhelo que tienen tanto los jugadores como la dirigencia, los uruguayos Edinson Cavani y Lucas Torreira. Más entusiasmo urgente con el cruce que quedó establecido y que prácticamente despoja al torneo de su nombre porque cuando hay un Superclásico de por medio una Copa de la Liga, la Libertadores o, en este caso, la Copa Argentina, deja de ser tal y sólo importa Boca-River, River-Boca.
MARIO SCIACQUA. Su equipo, Sarmiento, se medirá con Newell’s.
El pedido de perdón de rodillas será para Gimnasia de La Plata, Argentinos Juniors, Patronato, San Telmo, Talleres de Córdoba y Defensa y Justicia, que también se aseguraron ya un lugar en la siguiente instancia de la Copa, y los ocho equipos que todavía faltan en esa etapa porque no habrá nada más importante en los octavos de final que el Superclásico.





















