La paciencia es uno de los principios rectores de la filosofía china. Eso se aplica en todos los órdenes de la vida y, en estos tiempos, mucho más en el mundo de los negocios. Hace una década, en la Argentina sólo se comercializaban dos marcas del gigante asiático: Chery y Lifan. En la actualidad, el número de compañías chinas que extendieron la oferta de sus productos llegan a 23, lo que evidencia una estrategia de expansión coordinada y de largo plazo.
En 2025, las marcas de origen chino acumularon más de 12.000 unidades patentadas, lo que representa un volumen casi cuatro veces superior al registrado en 2024, de acuerdo con un informe de Siomaa, una empresa espcializada en el desarrollo y procesamiento de la información para la generación de estadísticas y análisis del mercado automotor de Argentina.
El crecimiento está liderado por BAIC, Haval, JAC y BYD, que muestran trayectorias de expansión acelerada. BAIC pasa de 185 unidades en 2021 a 776 en 2024 y a más de 4.500 en 2025, con incrementos de 2.360 % respecto de 2021 y 487% interanual. Haval avanza de 280 unidades en 2021 a más de 2.600 en 2025, acumulando un crecimiento de 1.890 % en cinco años y +831 % en el último año. JAC se expande de 124 a más de 780 unidades, con una suba de +440 % en el período y una aceleración interanual de 532 %, mientras que BYD, que inicia operaciones en 2025, supera las 670 unidades en su primer año de comercialización.
Este desempeño no responde únicamente a un efecto de base, sino que se apoya en un proceso de maduración de las marcas que ingresaron al mercado a partir de 2018, entre ellas BAIC, Haval y JAC, que tras varios años de crecimiento gradual alcanzaron en 2025 un punto de aceleración, marcando un cambio de escala en su presencia dentro del mercado automotor argentino, indica el reporte al que accedió LA GACETA.
Este crecimiento se explica, en buena medida, por el cambio en el marco regulatorio y comercial. En particular, el impulso a la transición hacia tecnologías limpias, instrumentado a través de la eliminación de barreras arancelarias, ha operado como un canal efectivo para el ingreso de nuevas marcas. Mediante el Decreto 49/2025, publicado en el Boletín Oficial el 31 de enero de 2025, se estableció un régimen especial para la importación de vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables, fijando en 0 % el Derecho de Importación Extrazona (D.I.E.) para unidades con valor FOB de hasta U$S16.000, con un cupo anual de hasta 50.000 unidades y vigencia de cinco años.
En la práctica, este esquema ha favorecido especialmente a fabricantes chinos, cuyo posicionamiento de costos y portafolio de modelos electrificados se ajusta a ese rango de precios, habilitando una estrategia de entrada más agresiva en segmentos de acceso y acelerando su expansión en el mercado local, aun cuando la adopción de la electromovilidad, en términos de demanda final, continúe avanzando de forma gradual.
Los datos de patentamientos analizados por Siomaa muestran que la adopción de marcas chinas crece con fuerza en provincias de alto dinamismo comercial en su comparativa al mismo período del año pasado. A nivel nacional, la participación de marcas de origen chino en las ventas es del 2,2%. En Tierra del Fuego, si bien el volumen es bajo, las marcas chinas penetran con el 7% del mercado. Con mayor volumen y participación significativa (mayor al 3%) se encuentran: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, San Juan, Tucumán y Entre Ríos.